La banca acatará la ley y se hará cargo del pago del impuesto de Actos Jurídicos Documentado (AJD) de las hipotecas, pero el malestar en el sector se corta con cuchillo de sierra. “Perplejidad, indefensión e indignación”, ante la maniobra del Gobierno, señalan en el sector financiero.

Aun así, podría haber sido peor. La aplicación de la retroactividad en el pago de este tributo hubiese hecho tambalear a los bancos –el impacto máximo se cifró en hasta 29.000 millones-, ya de por sí muy debilitados por unos de tipos de interés en mínimos, la creciente presión regulatoria y el escenario de transformación digital. Se han librado de la retroactividad, pero el pago de AJD en las nuevas hipotecas le costará al sector entre 600 y 1.100 millones de euros anuales, según estimaciones de Moody’s y Gestha, respectivamente.

“Pedro Sánchez está legislando a golpe de titular”, señala el portavoz de un gran banco. “Siempre hemos cumplido la ley y la seguiremos cumpliendo, pero eso no quita para que nos parezca un absurdo. El presidente del Gobierno quería decir desde hace tiempo que imponía un impuesto a la banca y ya lo ha dicho”, señala.

El presidente del Gobierno quería decir desde hace tiempo que imponía un impuesto a la banca y ya lo ha dicho”

Más allá del esperable malestar, en el sector cuestionan la capacidad real del Gobierno para controlar el precio de las hipotecas, después de que María José Montero, ministra de Hacienda, señalase el jueves que la Agencia Independiente que prepara el Ejecutivo “velará para que no se trasladen los costes a los clientes y no se incorporen cláusulas abusivas”.

“Si a un sector le suben los impuestos, de un modo u otro lo traslada al cliente. Los negocios privados ponen los precios que quieren. Y la banca no va a dar hipotecas si con ellas pierde dinero. En cualquier caso, la competencia en el sector es tan elevada que, probablemente, se repercutirá una parte y no toda”, señala otra fuente del sector.

“No se trata de repercutir este impuesto, sino de que es un coste más. Y como tal se reflejará en el precio. Ya veremos cómo lo hacemos para que se diluya lo máximo posible y el consumidor lo note lo menos posible”, añade otro directivo de banca.

Los supervisores financieros no permitirán que los bancos formalicen créditos que dañen sus cuentas”

En cualquier caso, varias fuentes coinciden en que los supervisores financieros son los primeros que no permitirían que, por la salud del propio sector, los bancos formalicen créditos que dañen su cuenta de resultados. “Es contraproducente. El crecimiento económico ha de apoyarse en un sistema financiero fuerte que pueda acompañar la actividad productiva y dar crédito”, indican.

Otro alto directivo financiero muestra su “perplejidad absoluta e indignación, no sólo entre los bancos, sino en gran parte de la sociedad”. El ejecutivo explica que el cambio del criterio en cuanto al sujeto pasivo del impuesto es cuestionable, pero critica el real decretazo impuesto por el Gobierno socialista. “Tú tienes un negocio y lo gestionas acorde con las reglas establecidas en un mercado, además, cada vez menos rentable y más regulado y te pretenden cambiar las reglas de juego a mitad de partido. La banca está cansada de estar en la diana”, asegura otro banquero.

Los inversores extranjeros miran con recelo España: primero la renovables y ahora este ataque frontal a la banca”

“Esperábamos que el Supremo hubieran refrendado el criterio de la sentencia del 18 de octubre, pero sin retroactividad, dado que la ley se había aplicado como se exigía durante más de 20 años”, recuerda “Pero que el Supremo diga una cosa, se desdiga y, finalmente, el poder Ejecutivo se imponga es un sinsentido”, lamenta. Y añade: “Puedes cambiar la ley, pero no demonices a la banca por cumplirla y  lo conviertas en el blanco de una disputa que es con la Hacienda Pública”.

“Penosa imagen” internacional

Más allá del ruido doméstico, fuentes financieras advierten de la “pésima imagen” que España proyecta en el exterior. Un directivo de uno de los mayores brókeres de La City de Londres señala que “España empieza a compararse con Cuba o Venezuela” y advierte de que actuaciones como las vistas en los últimos días “retraen la inversión extranjera porque generan gran desconfianza entre los grandes fondos”.

“Más allá del sobrecoste que puedan asumir los bancos por el pago de este impuesto -que será manejable vía más comisiones o mayores diferenciales-, la actuación del Supremo y, aún peor, del Gobierno, proyectan una imagen de España de completa inseguridad jurídica. Ya pasó con las renovables y ahora esta actuación se interpreta como un ataque frontal a los bancos. Es una vergüenza”, explica.

En los próximos días veremos recortes en los precios objetivos y recomendaciones de los bancos cotizados españoles”

Augura, además, una oleada de recortes en los precios objetivos y recomendaciones sobre los bancos cotizados españoles. “En los próximos días, veremos como los brókeres ajustan sus estimaciones de beneficio de los próximos años al golpe del impuesto de AJD”, asegura.

Otro financiero, especializado en banca privada, señala que este tipo de situaciones se convierten en un argumento comercial para los bancos internacionales que tienen plataforma en Luxemburgo o Suiza, amparándose en que “la seguridad jurídica en España no es una garantía”.