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El BCE podría pedir a BBVA que retire a González de la presidencia de honor

El regulador no tiene potestad legal para exigir la retirada de FG porque su cargo es honorífico, pero sus recomendaciones tienen gran peso en los consejos de las entidades a las que supervisa

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El BCE podría pedir a BBVA que retire a González de la presidencia de honor
Francisco González, presidente honor de BBVA.

Francisco González, presidente honor de BBVA. EP

Resumen:

El BCE mira con preocupación a BBVA. El riesgo reputacional para el banco de mantener a Francisco González en la presidencia de honor disgusta al supervisor europeo de la banca.

El estallido del escándalo de espionaje masivo que apunta a vínculos dudosos entre el directivo y el comisario José Manuel Villarejo ha puesto alerta al regulador.

Tanto que planea solicitar a la nueva cúpula del grupo con Carlos Torres Vila al frente, que pida a FG -como se conoce a Francisco González en el sector financiero- su renuncia al puesto por el bien de la entidad, confirman a El Independiente fuentes próximas al regulador.

Fráncfort no tiene potestad legal para exigir la retirada del que hasta finales de diciembre fuera el primer espada del banco, pero sus recomendaciones tienen gran peso en los consejos de las entidades a las que supervisa.

El BCE mira con preocupación a BBVA. El riesgo reputacional para el banco de mantener a Francisco González en la presidencia de honor disgusta al supervisor europeo de la banca. El estallido del escándalo de espionaje masivo que apunta a vínculos dudosos entre el directivo y el comisario José Manuel Villarejo ha puesto alerta al regulador. Tanto que podría solicitar a la nueva cúpula del grupo, con Carlos Torres Vila al frente, que pida a FG -como se conoce a Francisco González en el sector financiero- su renuncia al puesto por el bien de la entidad, confirman a El Independiente fuentes próximas al regulador.

Fráncfort no tiene potestad legal para exigir la retirada del que hasta finales de diciembre fuera el primer espada del banco, pero sus recomendaciones tienen gran peso en los consejos de las entidades a las que supervisa.

El código de conducta de la institución exige honorabilidad a los directivos que ocupen cargos ejecutivos, pero no ejerce ningún tipo de control sobre puestos honoríficos. Por tanto, la institución que preside Mario Draghi no puede demandar la salida de FG, pero sí puede realizar recomendaciones no vinculantes. Y su consejo va en esta línea: prescindir de aquéllo que perturbe la imagen del banco y comprometa las normas del buen gobierno corporativo.

A ello se suma que Luis de Guindos, vicepresidente del BCE, y FG tenían sus diferencias, bien sabidas en el sector, cuando el primero ocupaba la cartera de Economía. Su relación no era especialmente fluida. BBVA, primero, en 2011, se negó a apoyar la salida a Bolsa de Bankia. Dos años más tarde, rechazó entrar en el capital de Sareb, el banco malo que gestiona los activos tóxicos que le cedió la banca.

Las rencillas entre ambos ya costó varios millones de euros al banco cuando Guindos era ministro. El Gobierno aprobó en marzo de 2013 un real decreto ley para solventar el problema de las preferentes de las cajas nacionalizadas. Estableció una derrama extra de la banca al FGD del 3 por mil de los depósitos. En este marco, Guindos castigó a BBVA rebajando la factura de las entidades que sufragasen la constitución de la Sareb con una especie de bonificación de la que, obviamente, FG no se benefició.

Guindos ya se pronunció hace unos días al escándalo de las escuchas ilegales y urgió a BBVA a concluir en el menor plazo posible la investigación interna que ha encomendado a Garrigues, Uría y PwC para dilucidar los hechos.

“Vamos a esperar a las conclusiones de la investigación”, señaló Guindos, al que el presidente del banco central cedió la responsabilidad de referirse a este caso durante la rueda de prensa celebrada la semana pasada en Fráncfort tras la reunión de política monetaria del BCE. Para Guindos, los resultados de esta investigación interna “deberían estar disponibles lo más rápido posible porque en estas cuestiones el tiempo es esencial”.

BBVA reconoció el pasado 14 de enero que había contratado los servicios de Villarejo y que la nueva dirección del banco había encargado una investigación.

“Actuar con la contundencia necesaria”

Carlos Torres Vila, presidente del banco, se mostró muy crítico con los hechos en una misiva que remitió a su plantilla y en la que reconoció estar “escandalizado”. Destacó que la entidad que dirige es “un banco honesto, que cree profundamente en los principios y en la ética”. Aseguró que su principal misión es la de aclarar lo ocurrido y actuar de forma contundente para resolver la situación. “Podéis estar seguros de que mi prioridad es esclarecer los hechos y actuar con la contundencia necesaria para resolver esta situación”, aseveró.

“De ser ciertas, se trataría de conductas indudablemente muy graves, deplorables, diametralmente opuestas a lo que somos y a lo que todos nosotros representamos, y, en definitiva, a los valores de BBVA que nos mueven día a día”, recalcó el número uno del banco.