Economía EN DICIEMBRE AMBOS MERCADOS CRECIERON DE NUEVO

España pierde casi 800.000 turistas británicos y alemanes tras cinco años de boom

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España pierde casi 800.000 turistas británicos y alemanes tras cinco años de boom
Turistas en una playa de Ibiza.

Turistas en una playa de Ibiza. Flickr | José A.

Resumen:

Las llegadas de turistas extranjeros empiezan a tocar techo en España tras cinco años consecutivos de auténtico boom. En 2018 se volvió a marcar récord de viajeros internacionales, con un total 82,77 millones, según ha confirmado hoy el Instituto Nacional de Estadística (INE).

La cifra de turistas extranjeros crece un 1,1%, muy de los fortísimos incrementos de años previos, pero mejor que las previsiones del sector y del Gobierno que hasta ahora apuntaban a que se produciría un estancamiento o incluso a momento anticiparon que se registraría una ligera caída.

El frenazo de la cifra de viajeros internacionales se debe muy fundamentalmente a las caídas de los dos grandes mercados emisores: Reino Unido y Alemania. Durante el pasado año España perdió casi 800.000 turistas procedentes de ambas potencias, ahora que ya vuelven a viajar de forma masiva a algunos destinos rivales del Mediterráneo después de varios años en que la inestabilidad y la inseguridad habían hecho que los visitantes dejaran de frecuentarlos.

Tradicionalmente, Reino Unido y Alemania –por orden de importancia- concentran conjuntamente en torno a un 40% del total de turistas que recibe España, con registros que llevan cinco años acumulando récords históricos de manera consecutiva. El año pasado cambiaron las tornas.

Reino Unido siguió siendo en 2018, con mucho, el principal mercado emisor, con más de 18,5 millones de viajeros. Pero la cifra supone una caída del 1,6% en relación al récord de año precedente. Esto es, 300.000 viajeros menos en el año previo al Brexit.

El turismo español teme que, si la salida de la UE por parte del Reino Unido se produce finalmente sin acuerdo y de manera abrupta, se produzca un batacazo de los viajes de los británicos, ante un eventual parón de la economía, una posible devaluación de la libra y –en el peor de los casos- que les se acabe exigiendo visado de entrada en los países de la Unión.

En paralelo, España perdió 488.000 turistas alemanes en sólo un año. La cifra de llegadas de viajeros procedentes de Alemania se situó en los 11,4 millones, con un descenso del 4,1%.

A pesar de la importante pérdida de turistas tanto británicos como alemanes, en ambos casos los descensos han sido menores de lo temido porque en diciembre ambos mercados han registrado fuertes incrementos: del 6,1% en el caso de Reino Unido y del 10,8% en el de Alemania.

La recuperación del Mediterráneo

El descenso de las visitas de viajeros procedentes de las potencias europeas está, según los grandes grupos turísticos continentales, directamente vinculado con la recuperación de destinos rivales como Turquía y Egipto, a los que los touroperadores internacionales han empezado a desviar viajeros europeos tras años de caída por la inestabilidad y la inseguridad.

2018 ha sido el sexto año consecutivo de España con récord de llegadas de turistas internacionales, con esos 82,77 millones de viajeros. Una cota –no sólo, pero también- alimentada durante años por el desvío de millones de turistas por la inestabilidad en algunos destinos rivales del Mediterráneo.

Los problemas de otros fueron en beneficio propio. La inestabilidad política en Egipto y Túnez y los atentados terroristas y la intentona golpista en Turquía provocaron un parón de turismo en países que son rivales directos de España en el negocio del sol y playa.

El boom del turismo español arrancó ya en 2011. El estallido de las revueltas de la Primavera árabe en varios países del norte de África, destinos rivales naturales de España en el negocio del sol y playa, provocó el cambio de destino para centenares de miles de turistas extranjeros que huían de la inestabilidad de la zona.

En 2010 España superaba los 52 millones de turistas extranjeros, saltó hasta los 56,6 millones al año siguiente, a los 57,7 millones en 2012, se superaron los 60 millones por primera vez los 60 millones en 2013, se rozaron los 65 millones en 2014, los 68 millones en 2015, los 75,6 millones en 2016, los 81,8 de 2017… así hasta la cota de casi los 82,8 millones del pasado año.

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