Economía

Norniella afirma que el Banco de España controlaba todo lo que se hacía en Bankia

El ex secretario de Estado de Hacienda señala durante el juicio que los inspectores del supervisor nunca pusieron reparos a la integración

Norniella asegura que el Banco de España controlaba todo lo que se hacía en Bankia.

El exconsejero de Bankia, José Manuel Fernández Norniella (i), a la llegada al juicio por la salida a bolsa de Bankia. EFE

El Banco de España conocía al milímetro todo lo que ocurría en Bankia, desde su origen hasta su intervención. Éste ha sido el mensaje defendido este lunes por el exconsejero del banco y ex secretario de Estado de Hacienda, José Manuel Fernández Norniella, durante su interrogatorio en el juicio por la salida a bolsa de Bankia, que se celebra en la Audiencia Nacional, en San Fernando de Henares (Madrid).

Ante las preguntas del fiscal jefe de Anticorrupción, Alejandro Luzón, Norniella ha afirmado que había 11 inspectores del Banco de España trabajando de cerca tanto en Caja Madrid como en Bankia, por lo que no se podía tomar ninguna decisión sin que el regulador «levantara banderín».

«Teníamos una garantía adicional, el Banco de España ejercía como sancionador y controlador», de modo que «todo lo que se hizo en el proceso estaba controlado», ha señalado. Por eso, resaltaba Norniella, «he sido consejero de muchas empresas y le garantizo que no me he sentido nunca más seguro ejerciendo mi puesto como lo fui en Bankia».

No me he sentido nunca más seguro ejerciendo mi puesto como lo fui en Bankia», ha asegurado

Para el ex alto cargo de Hacienda, la supervisión del Banco de España sobre la entidad fue máxima desde sus orígenes. No en vano, «creo que el Banco de España fue el inductor del proceso y, a partir de ahí, la comunicación fue con los presidentes de las cajas. Yo como consejero no tuve ningún contacto con ninguna institución», ha precisado Norniella, para el que Anticorrupción pide tres años de prisión por estafa a inversores.

En este sentido, ha asegurado que, según la información «superficial» que le llegaba como consejero, Caja Madrid cumplió siempre con todos los requisitos que la impuso la autoridad monetaria requería para llevar a cabo el proceso de integración. «El Banco de España, que yo sepa, nunca hizo una manifestación en sentido contrario. Nunca dijo: ustedes están haciendo algo mal», ha apostillado.

Norniella ha puesto así el peso de la responsabilidad sobre el Banco de España, tal y como hizo también el expresidente de Bankia, Rodrigo Rato, durante su interrogatorio.

Norniella se justifica en que las decisiones sobre la fusión se tomaban a niveles superiores al suyo

El exconsejero de Bankia se ha escudado de forma reiterada en que su posición era «de trinchera» y que todas las decisiones relacionadas con el proceso de integración estaban a «un nivel muy superior» al suyo. «Cuando todo esto empezó yo no conocía nada, mi función era de trinchera, trabajaba en aspectos muy lineales, de funcionamiento y de logística, no me metía en temas de estructura de alto nivel», ha aseverado.

Norniella ha criticado que el fiscal Luzón «simplifique» los movimientos y ha explicado que una sociedad bancaria cuenta con más de 1.500 departamentos. Según ha dicho, el consejo solo tiene la obligación de tratar de controlar que los procedimientos se lleven a cabo de acuerdo a la ley.

«Hay una escalera de responsabilidades, el consejo tiene diez mandamientos y se basan en que la gobernanza sea la adecuada», ha añadido, precisando que no pueda entrar en ningún tipo de decisión financiera ni de valoración concreta de un activo.

Consejos «peculiares»

Norniella sí ha reconocido que los consejos de las cajas que se integraron en Bankia tenían «una mochila» que había que resolver. En su opinión, los consejos de estas entidades eran «muy peculiares» porque no estaban establecidos en función de currículum ni capacidades, sino de una ley que solo exigía una «cartilla».

El ex secretario de Estado de Hacienda ha apuntado que los consejos estaban basados en una ley de 1971, por lo que se estructuraban precisamente de una forma contraria a la que deben estar basados los de los bancos. No se exigía ser financiero, ni ser un directivo «capaz y potente». «Este era uno de los aspectos que se debían solucionar y corregir en BFA-Bankia con la entrada de consejeros independientes. Era el paso definitivo», ha recalcado.

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