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Vodafone inyecta 2.500 millones en su filial en España por la caída de ingresos prevista

La matriz británica de la teleco ya rebajó hace unos meses el valor de su filial española en 2.900 millones y ahora procede a reducir del capital de la empresa en 1.116 millones.

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Vodafone inyecta 2.500 millones en su filial en España por la caída de ingresos prevista
La sede central de Vodafone España en Madrid.

La sede central de Vodafone España en Madrid. D. P.

Resumen:

Vodafone continúa con la reorganización financiera de su negocio en España por la caída de los ingresos y de la rentabilidad. La matriz británica de la teleco ya anunció el pasado noviembre una enorme rebaja del valor en libros de Vodafone España de 2.900 millones de euros por la caída de los flujos de caja prevista en su actividad en España

Como consecuencia de ese movimiento contable, ahora Vodafone Holdings –que agrupa a Vodafone España, ONO, Lowi y el negocio mayorista en el mercado español- ha reducido su capital en casi 1.116 millones de euros, según publica hoy el Boletín del Registro Mercantil (BORME) de Madrid y ha adelantado Efe.

Una vez organizado el valor en libros y los apuntos contables, el Grupo Vodafone ha decidido inyectar nada menos que 2.500 millones de euros en su negocio en España para que pueda afrontar las inversiones previstas en un contexto de caída de los ingresos como sufre en el mercado español.

Vodafone España está sufriendo en sus cuentas desde el año pasado los efectos de la guerra comercial y de precios en el sector de las telecos y el impacto de sus decisiones estratégicas de renunciar al fútbol en TV y apostar por otros negocios. Y desde la propia dirección de la compañía se anticipa que anticipa que los resultados van a seguir a la baja durante un tiempo.

Con un ERE para 1.000 empleados (ampliable a otros 100 prejubilados el próximo año) recién cerrado, la compañía los justifica en la caída de ingresos y de rentabilidad. Vodafone España registró un descenso de los ingresos del 7% en su tercer trimestre fiscal (de octubre a diciembre) en términos orgánicos, o un 7,3% menos en términos reportados, hasta quedarse en los 1.165 millones de euros.

Los ingresos totales aceleraron su caída, frente al descenso del 4,8% registrado en el trimestre anterior cuando se concentraron los efectos de la guerra del fútbol entre las telecos. Pero desde Vodafone se subraya que los ingresos por servicio (los que se generan por la venta de telefonía, fibra y TV), que son los que miden realmente cómo evoluciona el negocio principal, se han estabilizado. A la baja, pero estabilizado.

Vodafone considera que tras la sangría de clientes sufrida en meses anteriores, la actividad comercial ha empezado a mejorar a pesar de que aún se siguen notando los efectos de la guerra del fútbol, con sus grandes rivales –Movistar y Orange- arrebatándole clientes aprovechando la decisión de Vodafone de renunciar a gran parte de los contenidos de fútbol en la televisión de pago.

Vodafone defiende su decisión de renunciar a parte de los contenidos de fútbol en televisión en España como una apuesta de futuro y de defensa de su rentabilidad. Pero de momento ha estado sufriendo las consecuencias en sus cuentas, en su cartera de clientes y en su balance contable durante meses, aunque ahora la situación se ha estabilizado.

La previsión que maneja la compañía de flujos de caja es claramente menor a la que tenía hace un año y la dirección de la operadora de decidió en noviembre rebajar en 2.900 millones de euros el valor de su filial española. Una provisión milmillonaria con la que revisaba a la baja el valor en libros de los activos de la compañía española. De esos polvos, estos lodos: la reducción de capital y la inyección de fondos milmillonaria develada ahora.

Además de aquella provisión contable, la compañía asumió a la vez un impacto de  1.048 millones de euros por dejarse de reconocer un crédito fiscal diferido relacionado en gran parte con lo pagado para la compra de ONO. Como los beneficios que se esperan generar a partir de ahora son inferiores a los previstos, la compañía no puede incluirlos en su balance para reducir la base imponible.