Las familias se han resignado a no rentabilizar su dinero y el dinero colocado en depósitos ha alcanzado un nivel récord de 880.638 millones. Ante la volatilidad de los mercados y las dudosas expectativas de la economía, los particulares vuelven a meter sus ahorros en depósitos, pese a que los bancos están remunerando estos productos a tasas del 0%. De hecho, en el último trimestre de 2018, fue el activo financiero que más incrementó su peso con respecto al año anterior.

El ahorro colocado en depósitos y efectivo ha registrado un crecimiento del 1,7% en el último trimestre, el mayor avance desde 2013, según los últimos datos del Banco de España que figuran en las Cuentas Financieras de la Economía Española. Con este repunte, los depósitos (incluye a plazo y en cuentas) y el efectivo alcanzan un saldo de 880.638 millones  por primera vez en la historia. Representa el 41% de la riqueza financiera -no incluye patrimonio inmobiliario- de los españoles, un porcentaje que no se alcanzaba desde 2016.

El ahorro en cuentas crece con fuerza pese a que los bancos apenas remuneran estos productos con tasas cercanas al 0%

Así, en el último año, el volumen de la partida de depósitos y efectivo, que el Banco de España contabiliza en el mismo epígrafe, ha crecido en 24.192 millones millones. Yendo al detalle se observa que este incremento corresponde a los movimientos del saldo del ahorro a la vista, es decir, el que está disponible en cuentas. Esta cifra ha pasado de 579.797 millones al cierre de 2018 a 643.147 millones en diciembre del año pasado. El auge de las cuentas, por tanto, se ha concretado en un aumento de 63.350 millones, mientras que los depósitos a plazo (inmovilizan el capital durante un periodo) y el efectivo se ha reducido.

También según datos del regulador del sistema financiero, las entidades pagaron de media un 0,03% y 0,04% por el ahorro colocado en cuentas de ahorro. Los depósitos a plazo, por su parte, se remuneraron a tasas de entre el 0,05% y el 0,08%. Básicamente, nada.

Según muestran los datos del supervisor financiero, tras el efectivo y los depósitos (suponen el citado 41% del total de la riqueza financiera), los españoles destinan más capital a participaciones en empresas no cotizadas (25%), seguros y fondos de pensiones (17%) y participaciones en fondos de inversión (14%).

El esfuerzo de la banca

José Luis Martínez Campuzano, portavoz de la Asociación Española de Banca (AEB), indica que el hecho de que los depósitos ganen peso es un fenómeno que también se observa a nivel europeo. “Los bancos hacen un importante esfuerzo para no repercutir a sus clientes la penalización que sufren en el caso de sus propios depósitos en el banco central. La seguridad y confianza en sus entidades también son razones para entender el por qué las familias mantienen un elevado peso de sus activos financieros en depósitos”, explica.

Junto a ello, reconoce que otra de las razones que subyace es “la reciente volatilidad en los mercados financieros y la percepción de baja rentabilidad en un contexto en el que los tipos de interés oficiales seguirán bajos a medio y largo plazo”.

Por qué la banca no paga por el ahorro

El BCE, con su política ultraexpansiva para estimular la economía y sus subastas de liquidez, ha llenado el mercado de dinero, por lo que el pasivo de los particulares, tan preciado durante los momentos más críticos de la crisis, ya no es un bien escaso para los bancos. Las entidades tienen barra libre de liquidez y ya no necesitan pagar a sus clientes un plus adicional sobre el precio oficial del dinero -en el 0%- para, como ocurrió en el pasado, equilibrar sus balances, es decir, para cuadrar activo y pasivo.

Lejos quedan los tipos de interés de hasta el 5% que las entidades -especialmente las cajas y grupos más débiles- llegaron a abonar por el ahorro a finales de 2008 cuando, tras la caída de Lehman Brothers, los mercados mayoristas de financiación se cerraron a cal y canto, y se vieron obligadas a recurrir al pasivo minorista para compensar sus cuentas.

Por otro lado, el BCE, con el ánimo de estimular el crédito, ha situado la llamada “facilidad de depósito” en terreno negativo (-0,4%). Ello implica que las entidades tienen que pagar este porcentaje sobre el volumen de excedente de liquidez que cada día depositan en la ventanilla del banco central, lo que les disuade a la hora de querer captar dinero de más.