Economía | EmpresasEL CORREDOR CONCENTRA CUATRO MILLONES DE PASAJEROS AL AÑO

Globalia se mueve para entrar en el gran puente aéreo de Brasil entre Rio y Sao Paulo

El Gobierno de Bolsonaro cifra en más de 1.100 millones de euros las inversiones que hará en el país el grupo turístico dueño de Air Europa, tanto en aviones como en su entrada en el negocio hotelero..

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Globalia se mueve para entrar en el gran puente aéreo de Brasil entre Rio y Sao Paulo
El consejero delegado de Globalia, Javier Hidalgo, y el ministro de Turismo de Brasil, Álvaro Antonio.

El consejero delegado de Globalia, Javier Hidalgo, y el ministro de Turismo de Brasil, Álvaro Antonio. Ministerio de Turismo de Brasil

Resumen:

Globalia prepara su desembarco en el negocio de los vuelos domésticos en Brasil. El grupo de la familia Hidalgo ya vuela con su filial Air Europa entre Madrid y varias ciudades brasileñas, pero a principios de 2020 iniciará también las operaciones de vuelos internos en el gigante latinoamericano, tras convertirse en la primera compañía con capital 100% extranjero en obtener la licencia necesaria para hacerlo.

El grupo no usará la marca Air Europa en los vuelos internos en Brasil y busca nueva enseña

La compañía aún tiene que diseñar su red de rutas internas en Brasil. Un trabajo que le llevará varios meses y que aún está pendiente de estudios de mercado en profundidad. Pero Globalia tiene en su radar la entrada en el mayor corredor aéreo del país y que conecta sus dos mayores ciudades: Rio de Janeiro y Sao Paulo.

El consejero delegado de Globalia, Javier Hidalgo, reconoce que el puente aéreo entre Rio y Sao Paulo es una “ruta obvia” entre las que aspira a operar la futura aerolínea con que volará en Brasil, según desveló al diario local Valor Económico. El grupo turístico español no utilizará en sus vuelos internos en el mercado brasileño la marca Air Europa y trabaja en una nueva enseña cuyo nombre aún no ha desvelado.

La ruta entre las dos grandes urbes brasileñas concentra cuatro millones de pasajeros cada año y tradicionalmente ha sido el mayor corredor de toda Latinoamérica, hasta que el pasado año fue desbancado por la ruta entre Ciudad de México y Cancún. Actualmente en el gran puente aéreo de Brasil sólo compiten las aerolíneas Gol y Latam, después de que el colapso de Avianca Brasil haya eliminado a unos de los rivales de la ruta.

Brasil limitaba hasta el pasado diciembre al 20% la participación máxima de empresas extranjeras en el capital de aerolíneas brasileñas. Desde el pasado diciembre, el Gobierno brasileño –antes incluso de la llegad al poder del ultraconservador Jair Bolsonaro- permite a grupos internacionales comprar sin límites participaciones accionariales en compañías aéreas del país o crear sus propias filiales para operar conexiones domésticas.

Globalia se ha convertido en la primera compañía extranjera en conseguir la licencia para vuelos internos, pero otros grupos han mostrado su interés en seguir sus pasos, como la escandinava Norwegian (que ya opera vuelos domésticos en Argentina) y las chilenas Sky Airlines y JetSmart.

Air Europa, el buque insignia del grupo turístico español, opera actualmente 18 vuelos semanales con sus tres rutas desde Madrid a Sao Paulo, Salvador de Bahia y Recife. Según reconoció Javier Hidalgo, que la semana pasada estuvo presentando los planes de la compañía al presidente Jair Bolsonaro, la aerolínea pretende elevar sus operaciones intercontinentales hasta los 25 o 30 vuelos semanales el próximo año en los destinos en que ya está presente y quizá sumar también vuelos a Fortaleza.

En paralelo, los planes de Globalia también contemplan su desembarco en el negocio hotelero mediante la gestión de establecimientos propiedad de terceros, que es el modelo que desarrolla en la mayoría de los hoteles que explota a través de su marca Be Live Hotels en Caribe y Europa.

Unos planes con los que Globalia acabará concentrando una inversión milmillonaria en Brasil. Según desveló el propio ministro de Turismo de Brasil, Álvaro Antônio, las inversiones totales del grupo turístico español rondarán los 5.000 millones de reales (unos 1.150 millones de euros al cambio actual) tanto para la compra de aviones como para su expansión hotelera.