Economía | Empresas la propia patronal hotelera retrasó el concurso con un recurso

Los hoteleros denuncian el “absoluto caos” de los viajes del Imserso y temen que se retrasen a 2020

Un recurso presentado por Globalia y Barceló contra el concurso público del ‘megacontrato’ público de turismo retrasará el inicio de las ventas y deja en el aire otra vez los viajes de 900.000 pensionistas.

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Los hoteleros denuncian el “absoluto caos” de los viajes del Imserso y temen que se retrasen a 2020
Un grupo de jubilados hace gimnasia en la playa, en Benidorm.

Un grupo de jubilados hace gimnasia en la playa, en Benidorm. EUROPA PRESS

Resumen:

La patronal de los hoteles españoles carga con dureza contra el Gobierno por la gestión de los viajes del Imserso. La Confederación Española de Hoteles y Alojamientos Turísticos (Cehat) denuncia el “absoluto caos” del programa de turismo social y alertan de que, tras el recurso presentado por una de las compañías adjudicatarias, se retrasará la puesta en marcha de los viajes hasta 2020, cuando está prevista para mediados de octubre.

Mundosenior (la alianza de Globalia y Barceló) ha presentado un recurso contra el concurso público que adjudicó la gestión del programa de turismo social, que mueve cada año 900.000 pensionistas en temporada baja. Un recurso que paralizará la adjudicación definitiva y atrasará el inicio de las ventas de los viajes, que debían arrancar en septiembre. Además, el sector turístico da por hecho que el otro adjudicatario, Mundiplan (en el que se integran Iberia, Alsa e IAG7), también impugnará el proceso de adjudicación.

La patronal hotelera advierte de que el retraso supondrá un verdadero problema para los 350 establecimientos hoteleros que participan del programa del Imserso y calcula que podrían estar en peligro 12.000 puestos de trabajo. “Si el Gobierno no se pone manos a la obra a arreglar este caos, muchas empresas empezarán a plantear expedientes de regulación temporal de empleo a partir del 15 de octubre”, cuando concluye la temporada turística en los destinos de sol y playa.

“Ante esta situación tremendamente complicada tenemos que exigir que el Gobierno se ponga sin más dilación a gobernar”, critica el presidente de Cehat, Juan Molas. Tanto la patronal estatal como las asociaciones de las regiones más afectadas, Hosbec (Benidorm, Costa Blanca y Comunidad Valenciana) y Aecos (Costa del Sol), exigen medidas radicales inmediatas.

En este sentido, los hoteleros exigen “suspender urgentemente todo el proceso de adjudicación, acordar una prórroga extraordinaria de la última anualidad y nombrar nuevos responsables del Imserso que acometan con urgencia un nuevo concurso”.

Antes de la propia adjudicación del concurso, la patronal hotelera Cehat ya había recurrido las bases de la licitación para mejorar el precio que reciben por las estancias los establecimientos que participan en el programa. Ya entonces el concurso sufrió un retraso al quedar paralizado durante unas semanas, aunque finalmente el recurso de los hoteleros fue rechazado.

Ahora, Globalia y Barceló han presentado un recurso ante el propio tribunal que se encargó de la licitación para revertir su exclusión del lote de gestión de los viajes a las costas peninsulares. Los dos grupos entienden que quedaron fuera del lote más atractivo por errores subsanables y tratan de tumbar la decisión de adjudicárselo a su rival Mundiplán, en que está integrado Iberia, Alsa e IAG7.

Los gigantes del turismo español llevaban semanas negociando una solución pactada para evitar una guerra en los tribunales por cómo se reparte el gran negocio de los viajes del Imserso. Globalia y Barceló, que sí que se han adjudicado los lotes de los viajes a las costas de la Península y los de interior, tenía hasta ayer de plazo máximo para presentar su recurso.

Ambos grupos seguirán negociando una solución pactada para intercambiar plazas de avión en sus respectivos lotes y también parte del negocio receptivo (singularmente los traslados en autobús). Mundosenior puede retirar su recurso si se consigue alcanzar un acuerdo en los próximos días, pero su impugnación hará que se paralice la adjudicación definitiva y hará que se retrase el inicio de la comercialización, según confirman fuentes del sector conocedoras de la situación.

Mundiplán (Iberia, Alsa e IAG7) disponen de más plazo, hasta mediados de septiembre, para presentar su propio recurso. Las diferentes condiciones por la impugnación se debe a que, en su caso, trataría de tumbar la adjudicación de algunos de los lotes a su rival para que no fuera definitiva, mientras que Mundosenior intenta revertir su exclusión de uno de los lotes, en la que su oferta ni siquiera fue tenida en consideración por el tribunal adjudicador del Ministerio de Sanidad.

Hace sólo unos días, la propia ministra de Turismo, Reyes Maroto, dio por hecho que no habría recursos por los viajes del Imserso y que el programa se pondría en marcha en plazo, refiriéndose a la información que le habían facilitado las propias compañías en contactos directos con ellas. Las adjudicaciones del megacontrato del Imserso es para los próximos dos años, con opción a otros dos.

La comercialización del programa de turismo social del Imserso para este año debería empezar a comercializarse a mediados de septiembre y los viajes lo harían en octubre. Si hay batalla legal, los plazos se incumplirán casi con total seguridad. Una posibilidad de la que el Ejecutivo no quería oír ni hablar.

El Gobierno adjudicó hace apenas un mes el megacontrato de turismo social para las próximas temporadas, valorado en unos 1.200 millones de euros. El Ministerio de Sanidad volvió a repartir los lotes del programa de viajes entre los grandes grupos que se los disputaban, pero no de la forma esperada por el sector.

Y es que Mundosenior (Globalia y Barceló) y Mundiplán (Iberia, Alsa e IAG7) se intercambiaron los lotes que hasta ahora gestionaban fruto del concurso público anterior, celebrado hace cuatro años. Mundosenior se ha hecho con el control de los viajes a las islas (Baleares y Canarias) y al interior de la península, mientras que Mundiplán se adjudicó la gestión de los traslados para pensionistas a las costas peninsulares. Justo al revés que hace cuatro años, cuando Globalia y Barceló se quedaron con las costas levantinas y la unión de Iberia y Alsa se hicieron con las islas.

Ante esta situación, los gigantes del turismo estaban negociando de manera discreta una alianza para colaborar en la gestión de todos los viajes del Imserso. Ambos grupos han creado durante estos cuatro años anteriores una estructura de gestión de los viajes que ahora, al ver cómo se intercambian los lotes adjudicados en el concurso actual, puede quedar infrautilizada.

Las negociaciones entre los grandes grupos turísticos pasan por subcontratar parte de las plazas aéreas hacia unos y otros destinos (intercambiarse miles de asientos entre Air Europa, filial de Globalia, e Iberia) y también por repartirse el negocio receptivo en las diferentes zonas (singularmente los traslados en autobús en las islas y en las costas). Ambas alianzas buscaban evitar que se abriera una nueva guerra de recursos en los tribunales para tumbar el resultado del concurso público como ya sucedió en 2015, lo que acabó provocando un retraso en el inicio del programa esta temporada.

Mundiplán sería la más interesada en intentar revertir el resultado del último concurso público gestionado por el Ministerio de Sanidad. Y es que el grupo liderado por Iberia ha perdido en esta nueva edición del contrato el lote más rentable, el de los viajes a Canarias y Baleares, que garantiza unas 400.000 de plazas de avión en temporada baja. Es por eso que la subcontratación de plazas aéreas entre los grupos que explotarán el programa del Imserso sea un tema crucial en las negociaciones que ahora están abiertas.

El de los viajes del Imserso es uno de los grandes contratos públicos. Un auténtico tesoro de casi 1.200 millones de euros por gestionar durante dos años –con opción de otros dos- los 900.000 viajes subvencionados para pensionistas. De los casi 1.200 millones, el 20% los aporta el propio Imserso con fondos públicos y el 80% restante corre a cargo de los propios viajeros.

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