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Sánchez hace un guiño a las tecnológicas y estudia una vicepresidencia de digitalización

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Sánchez hace un guiño a las tecnológicas y estudia una vicepresidencia de digitalización
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. efe

Resumen:

El presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, ha señalado que se plantea la posibilidad de crear una Vicepresidencia, dentro de la configuración del próximo Ejecutivo en caso de que sea reelegido presidente, centrada en asuntos como la digitalización, la innovación y la reindustrialización.

Así lo ha afirmado Sánchez después que el presidente de Ametic, Pedro Mier, le solicitará que el próximo Gobierno cuente con un vicepresidente de reindustrialización, innovación y digitalización, asuntos claves para el futuro del país. «Voy a tomar en serio esta propuesta que me has hecho de arquitectura de Gobierno. Con algún matiz, pero algo parecido habrá», ha señalado Sánchez en la clausura del 33 Encuentro de la Economía Digital y las Telecomunicaciones organizado por Ametic.

En este sentido, ha señalado que su intención también es abrir un debate cuando haya gobierno en torno a la posibilidad de contar con presupuestos plurianuales en lo que se refiere a innovación o reindustrialización. Asimismo, ha resaltado la importancia de poder anticipar y planificar las cosas en muchos sectores y, «sin duda alguna», también en la política. «El poder planificar no con cuatro años vista, incluso con doce años vista», ha apostillado Sánchez.

Transformar la sociedad

Por otro lado, el presidente en funciones ha remarcado que todos las cambios que conllevará la transformación digital van a revolucionar por completo las sociedades y ha afirmado que la concienciación de este escenario «debe servirnos para prevenir». En este contexto, ha asegurado que si se hacen las cosas bien y se sabe gestionar, la digitalización va a «traer una de las mejores épocas de la historia de la humanidad», pero ha advertido de que también tendrá «consecuencias inmediatas» en el desarrollo humano, el económico y el social.

A este respecto, ha agregado que la digitalización va a permitir avanzar, pero ha incidido en que la cuestión es si queremos que ese avance sea «con justicia social y con integración o a base de exclusión», aspecto que en muchas ocasiones supone el principal desafío.

«Quizá, por primera vez en la historia, somos conscientes anticipadamente de los cambios que vamos a afrontar. Tenemos más datos, tenemos más información, tenemos más experiencia de revoluciones industriales previas, y, en consecuencia, podemos atisbar, aunque sea de una manera somera, cuáles son los cambios que vamos a afrontar, en los que estamos ya», ha incidido.

En este escenario, Sánchez ha instado a que la política y la sociedad civil actúen «juntas» para «ocupar el espacio que les corresponde» que, a su juicio, «no es sólo el de regular» sino el de «actualizar la legislación» y «prever» las regulaciones que tendrán lugar «no dentro de cuatro, cinco o 20 años sino dentro de un año».

En este contexto, ha resaltado el papel de la especialización, el 5G y los impactos en materia de ciberseguridad, si bien ha admitido que no se sabe «cuál es su potencialidad» hasta que no «se pongan en marcha». «Por tanto, el dilema es, ¿nos tiramos a la piscina o nos quedamos parados?», se ha preguntado.

Frente a esto, Sánchez ha abogado por «facilitar las oportunidades de crecimiento», así como por «renovar el contrato social» que es el que, tal y como ha asegurado, «sustenta un proyecto común» como es España o incluso Europa. Para ello, Sánchez ha hecho un llamamiento a que el desarrollo sea «inclusivo» para que «nadie se quede atrás» en los avances de la digitalización y la reindustrialización. «Ningún progreso será en realidad progreso si entraña el riesgo de que una parte de la ciudadanía quede descolgada de él», ha matizado.

A su juicio, la crisis de 2008 tiene que ver con «no haber propiciado un modelo económico incluyente, integrador, cohesionado», y ha alertado contra aquellas personas que «se han encaramado» a instituciones y gobiernos del mundo a raíz de ese «malestar social» y la «falta de oportunidades» resultante de ese modelo económico.