La crisis del coronavirus entra en una fase nueva, la fase de la desescalada, del desconfinamiento. Entre numerosas críticas por su falta de claridad, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha detallado esta semana las claves de las cuatro fases en las cuales se irá preparando este camino de vuelta a la normalidad.

Una de las claves será la movilidad y el transporte, de ahí la importancia de la visión de Ángel Garrido, consejero de Transporte, Movilidad e Infraestructura de la Comunidad de Madrid. Garrido nació en 1964 y es ingeniero de Minas pero su verdadera vocación es la política. En el PP desde 1991 y actualmente en las filas de Ciudadanos, su primer partido fue el Centro Democrático y Social (CDS) de Adolfo Suárez. Siempre ha considerado a Suárez como su referente y ha destacado por su perfil pragmático y ejecutivo más que mediático.

Pregunta.- ¿Cómo está viviendo usted y su familia este confinamiento?

Respuesta.- Pues imagino que como el resto de los madrileños y de los españoles, adaptándome a una nueva situación que es complicada. También nos estamos acostumbrando a fórmulas de teletrabajo, que estamos viendo que hay una buena parte de nuestro día a día que se puede hacer por medios telemáticos… Pero también, echando de menos a familiares y amigos.

P.- ¿Están a la altura los políticos de lo que demanda una crisis tan extraordinaria?

R.- Yo a esto lo contestaría con aquella frase de “¿cómo son los franceses?”… Pues no conozco a todos. Sí conozco a muchos políticos y creo que se esfuerzan, o nos esforzamos, porque haya entendimiento y cooperación. Desde luego, la Consejería que presido está teniendo un más que razonable acuerdo con el Ministerio de Transportes, y creo que las cosas están saliendo bien.

P.- ¿Está preparado el Consorcio de Transportes para soportar esta crisis económica? ¿Habrá rebajas en los precios para ayudar en estos momentos tan complicados?

R.- Creo que ninguna Consejería ni ninguna administración estaba preparada para esto, y tampoco al impacto que ha generado. Nosotros ciframos en 250 millones, en este momento, lo que vamos a precisar sobre el presupuesto que ya teníamos elaborado, por lo que va a ser complicado. Pero vamos a buscar fórmulas. Evidentemente esperamos que haya una cooperación por parte del Estado para recibir este dinero que necesitamos, y haremos como hacemos siempre: tratar de sobreponernos a las adversidades.

Hemos hecho un análisis en nuestro caso, que nos dice que ahora, como mucho, solo podríamos transportar a tres de cada diez viajeros que llevábamos antes»

P.- Cuando todos tengamos que volver a nuestros trabajos, ¿qué medidas va a tomar Metro y autobuses para asegurar la distancia de seguridad entre pasajeros? ¿Aumentará la vigilancia en el transporte o quizás se impondrán sanciones?

R.- Yo soy partidario de que todos colaboremos. Creo que es cierto cuando se dice que la batalla contra el coronavirus la ganaremos entre todos si todos colaboramos. Nosotros hemos detectado que una amplísima mayoría de usuarios, por ejemplo, en Metro, ya utiliza la mascarilla. Yo le he pedido al Gobierno que la mascarilla sea obligatoria. ¿Por qué? Porque en un medio de transporte con alta capacidad como Metro o Cercanías es imposible garantizar en todo momento que no se rompa la distancia de seguridad entre personas, por lo tanto, lo único que sería eficaz en ese caso es la mascarilla. Por eso nosotros vamos a decirle a todos los usuarios del transporte público de Madrid que es imprescindible que lleven la mascarilla, ya que es la única garantía cierta para evitar los contagios.

P.- Si la medida de distancia tiene que aumentar hasta los dos metros, ¿está preparada la red de transportes de Madrid para soportar los viajeros que había antes de la crisis?

R.- No, ninguna red de transporte. Ni la de Madrid, ni la de ninguna otra administración de España está preparada para poder distanciar dos metros a cada viajero y mantener la capacidad de transporte. Hemos hecho un análisis en nuestro caso, que nos dice que ahora, como mucho, solo podríamos transportar a tres de cada diez viajeros que llevábamos antes. Lo que estamos haciendo ahora es intentar distanciar a los viajeros porque podemos hacerlo, pero cuando empiece a recuperarse la demanda será más complicado. Por eso, insisto en que todo el mundo debería llevar mascarilla, que creo que es una pieza esencial para evitar los contagios. 

P.- Es posible que muchas personas opten por sus vehículos propios, ya que puede transformarse en un medio más práctico y más seguro. ¿Se está preparando Madrid para esta situación? ¿Podemos estar cerca de un colapso en la movilidad?

R.- Creo que hay datos que nos indican con toda claridad que se ha incrementado el porcentaje del uso del vehículo privado sobre otros modos de transporte. Esto es una realidad, producto de esta situación. Nosotros, lógicamente, no podemos potenciar el uso del transporte privado porque además tiene condicionantes negativos desde el punto de vista sanitario, como es la contaminación. Tenemos que apostar por fórmulas para que el transporte público sea seguro, por ejemplo, siguiendo con la desinfección de vehículos e instalaciones, dejando que las puertas sean automáticas en el Metro, que solo se acceda por la parte de atrás en los autobuses y, sobre todo, y aquí tengo que insistir, pidiendo a todos nuestros viajeros que lleven mascarilla. 

P.- ¿Están seguros los trabajadores de Metro y el resto de los transportes? Y si la demanda sigue bajando, ¿están asegurados sus puestos de trabajo?

R.- La crisis va a afectar a todos, tanto a las empresas públicas como a las privadas. Es cierto que en las públicas los trabajadores tienen garantizados sus puestos de trabajo, pero no ocurre lo mismo en las privadas donde estamos viendo que, desgraciadamente, hay muchas que han puesto en marcha ERTEs que espero que se queden en eso, en una regulación temporal de sus trabajos. Para eso hay que volver a la normalidad lo antes posible, y eso se consigue dando también una sensación de seguridad y no estigmatizar al transporte público. Metro de Madrid, por ejemplo, fue el primer metro de España en dotar con mascarilla a todos sus trabajadores de operación: maquinistas, personal de estación… Y eso lo hacemos todos los días. Por lo tanto, damos seguridad a nuestros trabajadores y también a todas las personas que lo utilizan. Así conseguiremos que esto se recupere cuanto antes porque la actividad económica tiene que volver pronto para evitar esos posibles despidos. 

P.- ¿Cuál es el mejor escenario que baraja su Consejería? ¿Y el peor? ¿Podríamos enfrentarnos a medidas más restrictivas en una segunda oleada del virus?

R.- Esperemos que no. Siempre hay que estar prevenido para lo peor, pero confío en que no se produzca. Espero que todas las medidas que se están tomando desde el punto de vista sanitario nos lleven a que el virus vaya desapareciendo y que, por tanto, no volvamos a tener un problema semejante como el que hemos tenido ahora. Es cierto que de todo se aprende y que ya tenemos fórmulas para trabajar, que antes ni siquiera conocíamos porque nunca habíamos vivido algo así. Hemos aprendido y tenemos recursos que volveríamos a poner otra vez en marcha si fuera necesario, pero confío en que no vaya a hacer falta.

Hay datos que nos indican con toda claridad que se ha incrementado el porcentaje del uso del vehículo privado sobre otros modos de transporte»

P.- ¿Cómo describiría la relación de su Gobierno con el Ejecutivo central durante esta situación? ¿Han colaborado bien?

R.- Ha habido de todo. Desde mi Consejería creo que se ha colaborado razonablemente bien, pero quizá no tanto en el conjunto. Creo que se ha notado que hay muy poca experiencia en el Gobierno de España, muy poca experiencia de gestión. Tenemos un vicepresidente que no ha gestionado nada jamás, ni una comunidad de vecinos, y yo creo que eso se nota. Además, ha habido una cierta dosis de sectarismo que es lo que caracteriza a los apoyos de este gobierno, tanto a la extrema izquierda como al nacionalismo, y esa combinación creo que no ha ayudado nada a que pudiera haber un buen entendimiento con el resto de administraciones.

P.- Usted escribió cartas al ministro Ábalos solicitando la creación de un fondo estatal para superar la crisis. ¿Ya le ha respondido el ministro? ¿Necesita este fondo, o un rescate, el sector del transporte en Madrid?

R.- No hemos tenido respuesta todavía, pero creo que es más que razonable que haya un fondo estatal para recuperarnos de esta crisis. Un fondo que ayude al sector público, pero también al sector privado que está pasándolo mal pero que está haciendo un esfuerzo muy a la altura de las circunstancias. Todas las empresas concesionarias están dando lo mejor de sí mismo, y han ayudado altruistamente, en muchos casos, a desplazar enfermos, sanitarios… Han ofrecido sus autobuses, sus recursos como empresa, y creo que eso hay que valorarlo y poner en marcha medidas económicas que ayuden a que el sector privado supere la crisis. Serían medidas como las que hemos puesto en marcha en Madrid, como la de abonar la cuota de autónomos durante los meses que dure la crisis. Creo que el Gobierno de España también debería poner en marcha medidas como esta para ayudar al sector.

P.- Los taxistas y conductores de VTC son dos de los gremios más afectados por esta situación. ¿Qué medidas se espera para proteger a este sector?

R.- Efectivamente se han visto especialmente afectados, pero tengo que decir que además han sido especialmente generosos con la sociedad. Hemos firmado con ellos varios convenios a lo largo de esta crisis para transportar a sanitarios de los centros de salud a los domicilios de los pacientes que estaban en atención domiciliaria, y lo han hecho de forma muy generosa y eso hay que resaltarlo. También desde la Comunidad hemos puesto en marcha un programa de ayudas en el pago de la cuota de autónomos, por lo que intentamos dar respuesta a lo que precisan estos profesionales y también el resto de empresas del sector del transporte.

P.- El Metro de Madrid y el transporte en general se ha mantenido siempre a la vanguardia de España y Europa. ¿Es esta una oportunidad para impulsar la tecnología en el transporte? Quizás con medios que eviten el contacto personal.

R.- Creo que algunas de las medidas que hemos implantado ahora se van a quedar. Tenemos que buscar que el transporte público sea seguro y garantizar una distancia mínima. En Metro disponemos de una herramienta que nos ayuda a conocer cómo va a evolucionar la demanda, lo que nos permite adaptar día a día la frecuencia de trenes. Además, en el Consorcio también contamos con un programa para conocer los usos y hábitos de los viajeros, lo que nos facilita adaptarnos a sus necesidades.

P.- Muchas son las voces que piden un gran pacto nacional, y usted tiene una gran experiencia en gobiernos. ¿Cuál cree que es el mayor obstáculo para conseguir este acuerdo?

Tenemos un vicepresidente del Gobierno que no ha gestionado nada jamás, ni una comunidad de vecinos, y yo creo que eso se nota en la gestión de la actual crisis»

R.- El mayor obstáculo es utilizar mucha palabrería y poca acción. Si de verdad se quiere hacer un pacto nacional, se hace: se juntan los partidos políticos y ponen sus propuestas escritas sobre la mesa. Y a partir de ahí se arranca, y cuando todos están dispuestos a renunciar a algo, estoy convencido de que se llega a un acuerdo. Esa es la clave, estar dispuesto a renunciar algo.

P.- ¿Es diferente la gestión de una crisis entre un gobierno de coalición y un gobierno monocolor? ¿La relación entre Ciudadanos y el PP es igual que antes de la pandemia?

R.- El gobierno de PP y Ciudadanos en Madrid funciona bien. Por supuesto que a veces hemos tenido desacuerdos y los seguirá habiendo porque somos dos partidos políticos distintos que en algunas materias tenemos una visión muy distinta, por lo tanto, eso va a seguir ocurriendo. Además, no es malo ni pasa absolutamente nada porque eso sea así. Pero tengo que decirle que durante el desarrollo de esta pandemia ha habido una unidad absoluta y total por parte de los dos partidos porque entendemos que en esto no puede haber desacuerdo alguno, solamente puede haber trabajo conjunto, esfuerzo común y eso es lo que hemos puesto sobre la mesa, y lo que está consiguiendo que la Comunidad de Madrid sea la que mejor esté dando una salida y una solución a esta pandemia. 

P.- ¿Cree que este virus ha cambiado para siempre la forma de movernos? O, por el contrario, ¿considera que desde ahora trabajaremos mucho más desde casa y usaremos menos el transporte público?

R.- Como decía antes, algunas de las cosas que hemos puesto en marcha ahora han venido para quedarse. Somos conscientes de que hay una buena parte de nuestros trabajos que se pueden hacer desde casa y eso permite descongestionar el transporte público. Y eso creo que se mantendrá. Por eso a veces desde las crisis como esta pueden surgir oportunidades de cambio de usos y costumbres que antes se mantenían por inercia y que a lo mejor no eran tan imprescindibles.

P.- El transporte madrileño en los últimos meses ha demostrado estar muy cerca de todas los problemas sociales con iniciativas extraordinarias, especialmente en Metro. Supongo que la crisis del coronavirus volverá a necesitar por vuestra parte toda la creatividad del mundo.

R.- Nosotros entendimos esta legislatura que Metro es, sobre todo, un medio de transporte, pero también es una plataforma muy potente que nos permite apoyar causas sociales o iniciativas culturales que redundan en beneficio de todos. Metro sirve para muchas cosas y nosotros hemos descubierto algunas de ellas en los últimos meses. También lo estamos aprovechando ahora durante la pandemia, donde la gente se está solidarizando a través de varias iniciativas. Tenemos que seguir trabajando para lograr que Metro sea un contenedor de ideas y proyectos que puedan servir a la sociedad. Le puedo decir que para los próximos meses teníamos organizadas numerosas acciones en este sentido, pero desgraciadamente esta crisis nos las ha congelado, pero no dude que las retomaremos cuando esto acabe.