El vicepresidente segundo del Gobierno, Pablo Iglesias, ha comparecido este martes tras el Consejo de Ministros para presentar la extensión hasta el 30 de septiembre de la posibilidad de solicitar el aplazamiento del pago o la condonación del alquiler de vivienda habitual a las familias en situación de vulnerabilidad, siempre que los arrendatarios sean grandes tenedores (diez o más viviendas).

En el turno de preguntas posterior, una periodista ha cuestionado si el Gobierno prepara alguna reforma legal que agilice los procesos para luchar contra las mafias de ocupación de viviendas, un problema que no quedó resuelto en la última modificación de la normativa.

Tras una intervención del ministro de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana José Luis Ábalos, en la que no ha respondido a la pregunta, el vicepresidente Iglesias ha tomado la palabra para confrontar directamente con la periodista y reprochar el uso del término «mafias» en relación a la medida de extensión del aplazamiento de pago del alquiler.

«Hablar de mafias cuando se está presentando una norma para proteger a familias…entienda usted que haya algunas familias que nos estén escuchando que se puedan ofender. Se lo digo con todo el respeto», ha dicho Iglesias, que no ha hecho ninguna referencia al problema por el que se le había preguntado y que ha generado importantes conflictos sociales y vecinales en las últimas semanas.

En su lugar, Iglesias ha pedido «evitar la criminalización» sobre este tema y ha defendido que no es propio de una democracia llamar «delincuente» a quien no abandona su casa por no poder pagarla, aunque no ha sido esa la pregunta ni la situación por la que se le había cuestionado.

Así, el Gobierno no ha avanzado ninguna medida para abordar ese problema y se ha limitado a defender la protección al «derecho a la propiedad», que ha defendido que ya está contemplado en las actuales leyes.