Economía

Las claves de la cumbre europea más espinosa: qué se debate y por qué hay choques

Los líderes de la Unión Europea mantienen relaciones bilaterales durante el Consejo Europeo de julio.

El Consejo Europeo especial convocado este mes de julio para debatir los detalles sobre el fondo de reconstrucción celebra ya su cuarta jornada consecutiva de encuentros, reuniones bilaterales y plenos de los Veintisiete. Los líderes de la Unión Europea no llegan a ponerse de acuerdo en los puntos más importantes del debate, como el importe total de los estímulos, la distribución entre préstamos y subvenciones y las reducciones a las contribuciones de determinados países al presupuesto europeo y aún no está claro cuándo terminará esta histórica cumbre.

¿Qué se debate en la cumbre?

Los Estados miembros tienen la misión de llegar a acuerdos sobre dos cuestiones vitales para el futuro de la Unión Europea. Por una parte, el presupuesto comunitario para los próximos siete años (2021-2027) y el planteamiento de los países del Norte, que quieren reducir su cuantía, a pesar de que el presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, ya planteó un recorte del 2%.

No sorprende que Países Bajos está entre los países más críticos en relación con el volumen del presupuesto europeo y busca aplicar recortes en los fondos agrícolas y de cohesión, partidas muy importantes para Estados como el español.

En segundo lugar, no menos importante, los líderes de la Unión Europea deben llegar a un acuerdo sobre el fondo de reconstrucción, el paquete salvavidas para los países más afectados económicamente por la pandemia, entre los que se encuentra España. Tras cuatro días de negociaciones, ni siquiera está claro cuál será el importe total, que la Comisión Europea y el presidente del Consejo Europeo habían propuesto en un inicio que fuera de 750.000 millones, una cifra que no gusta a los países conocidos como frugales (Países Bajos, Austria, Dinamarca y Suecia).

¿Cómo se distribuirá el fondo?

El plan diseñado por la Comisión Europea, que ha sido el punto de partida, contemplaba que del total de 750.000 millones de euros la mayoría, 500.000 millones, se entregaran a los países a través de transferencias directas, mientras que la tercera parte, 250.000 millones, serían préstamos. Sin embargo, esta distribución está siendo uno de los puntos más duros de la negociación.

Mientras los países más afectados por la pandemia, España e Italia, junto con otros muchos que tienen el mismo planteamiento, como Francia o Alemania, buscan que la mayor parte de las ayudas llegue en forma de subvenciones, es decir, sin retorno, para evitar aumentar más su endeudamiento, que ya será muy alto tras la pandemia, los frugales quieren que las transferencias sean la minoría.

A lo largo de estos tres días de negociaciones, tanto Michel como los países del Norte han presentado sus propuestas para equilibrar esta distribución (los frugales han llegado a plantear un recorte de 350.000 millones en el importe propuesto por la Comisión para las transferencias, que era de 500.000 millones), que no han gustado e, incluso, han enfadado a los países más afectados, que esperan solidaridad por parte de los socios en un momento crítico.

¿Por qué están las posiciones tan enfrentadas?

Los dos bloques principales, compuestos por los países del Norte y los del Sur, tienen intereses contrapuestos. Por una parte, los llamados frugales buscan ser solidarios, pero solo a través de ayudas que los más afectados terminen devolviendo, quieren mantener las reducciones a su contribución a la Unión y esperan que el importe total del fondo se rebaje.

Por otra, España, Italia y sus socios en esta contienda quieren que la mayoría de los fondos lleguen a través de subvenciones y que el paquete tenga un tamaño suficiente como para afrontar las consecuencias económicas de la pandemia.

Además, Países Bajos y sus socios quieren tener capacidad para controlar el uso de los fondos y su aplicación, con la posibilidad de vetarlos si los consideran inadecuados, algo que no gusta a los países del Sur, que están dispuestos a aceptar condicionalidad pero no vetos. Estas diferencias están siendo, por el momento, insalvables y están impidiendo lograr un acuerdo.

¿Qué son los cheques?

Otra de las cuestiones que está en el punto de mira de los frugales son los cheques, es decir, las reducciones a las contribuciones de determinados países que se aplican y que la Comisión quería eliminar tras el Brexit. Sin embargo, en esta cuestión los frugales no están solos, pues cuentan con el apoyo de Alemania, uno de los mayores beneficiarios de esta medida, de lo que se deduce que se mantendrán durante el tiempo de vigencia del próximo presupuesto.

¿Cómo se financiará el fondo?

Uno de los aspectos más novedosos de este fondo de reconstrucción es que su financiación vendrá de la emisión de deuda conjunta de la Unión Europea, que emitirá la Comisión. Es un punto que no está en debate entre los Estados miembros, al menos de momento, a pesar de que algunos países eran muy reticentes a la propuesta de emitir eurobonos o coronabonos que España e Italia plantearon durante la pandemia.

¿Qué han hecho los líderes estos tres días?

En los tres días y medio que lleva desarrollándose la cumbre, los Veintisiete se han reunido a la vez solamente en cinco ocasiones, pero por separado han desarrollado decenas de encuentros y reuniones bilaterales. Solamente Michel ha celebrado unas trece reuniones con uno o más países y con Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, para intentar acercar posturas y escuchar sus demandas, a las que se suman los encuentros que han celebrado los líderes por su parte.

Este lunes, cuarto día de negociación, está previsto que se celebre otro pleno de los Veintisiete tras la presentación de una nueva propuesta por parte del presidente del Consejo Europeo. ¿Servirá para alcanzar un acuerdo o alargará (aún más) las negociaciones?

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