Economía | Empresas

Bolt, el tercero en discordia entre Uber y Cabify

La compañía estonia fundada en 2013 por un joven de 19 años pretende convertirse en una aplicación global de servicios de movilidad. De momento está instalada en Madrid, Málaga y Sevilla

Imagen de un coche de Bolt.

Imagen de un coche de Bolt. EP

El mercado de la movilidad no para de crecer en España. Hace apenas medio año se sumó al elenco de compañías Bolt, un nuevo actor estonio que pretende convertirse en una aplicación multiservicio que ofrezca en una misma plataforma desde transporte bajo demanda con conductor hasta coches y motos compartidas o bicicletas eléctricas. También reparto de comida y la compra a domicilio.

El objetivo de sus fundadores es convertirse en la primera aplicación de movilidad en Europa y África. Ahora mismo se sitúa como una de las primeras en varios mercados, pero vio en nuestro país un mercado estratégico en el que seguir creciendo y hacer frente a otras aplicaciones muy implantadas como Cabify y Uber. Pero van con pies de plomo.

«2021 era una oportunidad única para entrar en el mercado tanto el punto de vista de la demanda y de la oferta», explica en una entrevista con El Independiente Daniel Georges, director de VTCs y Taxis en Bolt España. 

De momento, ya circulan vehículos de transporte con conductor y taxis por las calles de Madrid, Málaga y Sevilla. Además, en el segmento de la micromovilidad trabajan con patinetes eléctricos en la capital de España y con bicicletas de alquiler en Barcelona. Ahora mismo, sus planes pasan por expandirnos a otras ciudades y consolidarse en las que ya están.

En el campo de los VTC aseguran haber multiplicado por cuatro el número de colaboradores con los que trabajan en Madrid y por tres en la costa del sol. Según trasladan desde la empresa, la gran mayoría de sus conductores son empleados de flotas externas que se rigen por sus propios convenios. «Nosotros ofrecemos la máxima flexibilidad; ofrecemos la plataforma y ellos son libres de asociarse o trabajar con otras plataformas», explica Georges.

Donde aún no están presentes en España en el reparto de comida a domicilio (delivery) y en el alquiler de vehículos sin conductor (carsharing). Dos segmentos en los que ya hay varios operadores y donde tienen que medir muy bien sus posibilidades de negocio.

«Son verticales que estamos expandiendo en otros países y hay posibilidad de que en algún momento los lancemos en España. No es un tema que descartemos tampoco, pero de momento estamos centrados en asentarnos en las ciudades que ya estamos y seguir creciendo en otras», insiste.

Sobre la reciente ‘ley Rider‘, en base a la que la compañía Just Eat ya ha pactado con los sindicatos su primer acuerdo colectivo, dice que «lo más importante» para ellos, por encima de cualquier otra cosa, «es la seguridad jurídica«. «Nos importa más el hecho de que se consolide una regulación y se pueda trabajar con ella en vez de que se cambie cada uno o dos años», dice. La norma reconoce la vinculación laboral de los repartidores con las compañías de reparto, aunque la mayoría prefiere mantener el formato de falsos autónomos.

En el caso de los taxis y VTC deben mirar mucho las limitaciones que hay por cuestión de licencias administrativas necesarias para operar y que dependen de cada Comunidad y Ayuntamiento. Madrid y Andalucía son las que menos dificultades presentan en el tema regulatorio, mientras que otras presentan mayor complejidad. Cataluña, Comunidad Valenciana o Aragón aún no están tan avanzadas. Un reciente decreto del Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana -conocido como ‘decreto Ábalos- otorga a los gobiernos regionales las capacidades regulatorias.

La competencia

Pero a pesar de todo, otros nuevos actores ya están tomando posiciones para asaltar este modelo de negocio. En Bolt dicen no estar preocupados por la entrada en el mercado del nuevo actor israelí Gett, que tiene intención de comenzar sus operaciones en España en 2022. Esa compañía, dice Georges, tendría un enfoque más hacia el cliente corporativo y de empresas en el que aún no han entrado.

Frente a la creciente competencia, en Bolt alegan que en todos los países en los que se encuentran ya instalados son capaces de competir sin problemas con dos, tres y hasta cuatro actores. «Es una situación muy buena para el mercado porque ofrecemos mejores condiciones a los usuarios y a los colaboradores», afirma Georges.

«Hemos entrado ofreciendo descuentos importantes que han dinamizado un mercado muy afectado por la pandemia. Y para captar usuarios nosotros hemos apostado por ofrecer promociones muy atractivas y mejorar el servicio contando con el mayor número de partners«, remata.

Aumento de costes

Ahora mismo, todos los sectores de la economía encuentran tensionados sus márgenes por el aumento de costes de las materias primas, la energía y los combustibles. Según explica, varias de las compañías con las que trabajan están encontrando dificultades a la hora de adquirir nuevos coches por el retraso en las entregas.

«Algunos de nuestros colaboradores llevan cuatro o cinco meses esperando recibir sus vehículos y eso es un coste de oportunidad para ellos, no están facturando todo lo que podrían», reflexiona. Asimismo, destaca el incremento de precio de los carburantes y, sobre todo, el de los seguros. La compañía está tratando de poner en marcha algún sistema para mitigar el impacto de la actual coyuntura.

Te puede interesar

Comentar ()