Economía

¿Por qué y cómo afectan las elecciones de Turquía a BBVA y a Mapfre?

La economía turca está marcada por una devaluación de la lira y una elevada inflación

El consejero delegado de BBVA, Onur Genç, en la sede del banco en Madrid.

El consejero delegado de BBVA, Onur Genç, en la sede del banco en Madrid.

Turquía tiene marcado en rojo este domingo, ya que celebra elecciones de las que saldrá un nuevo presidente y un nuevo Parlamento. A diferencia de otras ocasiones, estos comicios están marcados por la ligera diferencia que hay entre el presidente Recep Tayyip Erdogan y su oposición. Este domingo puede que cambie el panorama político del país, aunque las encuestas siguen dando la victoria a Erdogan, el crecimiento de la oposición hace creer en que se podría poner fin a su etapa de más de 20 años en el poder.

Según un informe de ICEX de diciembre del año pasado, un total de 73 empresas españolas tienen presencia en Turquía. Pero hay algunas con mucho más peso en el país que estarán atentas a los resultados del domingo. BBVA y Mapfre son dos de las grandes compañías con bastante presencia en Turquía. La hiperinflación, la política económica poco ortodoxa y más recientemente el terremoto han marcado las cuentas del banco y de la aseguradora en los últimos años.

En 2017, el actual presidente modificó el sistema político del país pasando del parlamentarismo al presidencialismo, blindó su poder para poder gobernar sin contrapeso de ninguna clase. Esta gestión de Erdogan ha estado marcada por la pérdida de valor de la lira turca y por la hiperinflación, que ha hecho que los ciudadanos pierdan gran poder adquisitivo. Esto ha repercutido en los resultados de las compañías, que han tenido que contabilizarlo con normas contables especiales.

Para poner en contexto, la divisa turca ha perdido casi todo su valor en los últimos cinco años. Así, ha pasado de cotizar a 5 liras por euro en 2018 a algo menos de 22 liras por euro, el nivel más bajo de su historia. La economía turca ha sufrido una política económica poco ortodoxa, con una depreciación de la lira turca frente al dólar de alrededor del 30% en 2022 y del 44% el año anterior. Al mismo tiempo, la inflación alcanzó un máximo del 85% en noviembre de 2022, después de que el Banco Central flexibilizara los tipos en 500 puntos básicos. “Independientemente de los resultados finales de las elecciones, Turquía se enfrenta a una importante volatilidad a corto plazo, tanto si mantiene el statu quo heterodoxo como si prosigue la accidentada transición hacia una mayor normalidad convencional”, explica Mohammed Elmi, gestor de fondos de deuda emergente en Federated Hermes

El alcance de los retos económicos y la profundidad de las vulnerabilidades externas garantizan que cualquier giro hacia políticas más convencionales será un proceso difícil y gradual. “Subir los tipos de interés sería el primer paso para controlar la inflación, recuperar la confianza de los inversores y restablecer las reservas de divisas. Pero esto también podría espolear la primera contracción anual de la actividad económica desde 2009", explica el economista de Crédito y Caución, Theo Smid.

BBVA con consejero delegado turco

Turquía es el tercer mercado más importante para BBVA. De hecho, el 13% de los márgenes del grupo vienen de este mercado y el 9% de los activos. Además, es un país que conocen muy bien, ya que el actual consejero delegado de la entidad, Onur Genç, se ha formado allí. La presencia del banco se remonta a 2010 cuando realizó su primera compra de acciones. Después de 13 años esa presencia ha aumentado a través de la filial Garanti. De hecho, BBVA tiene un 86% de Garanti tras el cierre de la opa voluntaria que el año pasado lanzó sobre el 50% que no controlaba. Esto demuestra que el país, a pesar de la hiperinflación, sigue siendo la gran apuesta.

Durante la presentación de los resultados del primer trimestre, el consejero delegado de la entidad dejó claro que tienen bajo control su negocio en Turquía. Hasta marzo, Turquía ganó 277 millones de euros durante el primer trimestre de 2023 que compara muy positivamente con las pérdidas de 76 millones de euros del mismo trimestre de 2022, recogiendo ambos periodos el impacto de la aplicación de contabilidad por hiperinflación.

La normativa contable permite que en casos de crisis de precios exacerbadas como la que ocurre en Turquía, o la que también se vivió en Argentina, se adapten las cifras con una reexpresión de los números ajustados a las crisis de precios del país.

Mapfre, afectado por el terremoto

Mapfre es otra de las grandes compañías con gran presencia en Turquía. En 2007, la empresa se hizo con la aseguradora Genel Sigorta y en 2012 incrementó su presencia con Genel Servis en el ramo del automóvil. La exposición es tan elevada que cualquier acontecimiento en el país le pasa factura. De hecho, en el primer trimestre de 2023, la empresa española registró un impacto negativo de 77 millones de euros en sus cuentas por los costes extraordinarios del trágico terremoto en Turquía.

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