Los bancos buscan cada vez más vincular a sus clientes todo lo posible. El objetivo de las entidades ya no es ofrecer cuentas sin comisiones a todo su público objetivo, sino solo a los que cumplan una serie de requisitos. Prefieren tener pocos clientes que lo tengan todo contratado con el banco que muchos usuarios con cuentas que no se utilizan, pero que tienen un coste para la entidad.

Es por eso que castigan con altas comisiones las cuentas zombies, es decir, las que no están operativas o las que se usan poco. Aunque lo habitual es que los clientes utilicen más la cuenta en la que tienen domiciliada la nómina o la pensión para el pago de recibos o de compras, muchos tienen varias abiertas en distintos bancos. Ahora esta diversificación será cada vez más difícil.

A los precios actuales, los mayores bancos del país, que están dando una vuelta de tuerca a su política comercial para sortear los tipos bajos, llegan a cobrar hasta 240 euros al año a los clientes que no cumplen los requisitos. ¿Se acabó la era de las comisiones cero?

Santander

Santander llega a cobrar unos 20 euros al mes a los titulares de cuentas que no cumplan los requisitos. En el marco de su nueva estrategia Santander One, que entrará en vigor a principios de noviembre, el banco ha puesto punto y final al mundo 123 y ha apostado por una vinculación total del cliente.

Para librarse de estas comisiones es necesario domiciliar la nómina o pensión en la entidad y tres recibos, pero también tener contratado un producto de ahorro (fondo de inversión, plan de pensiones, seguro de ahorro…), uno de financiación (préstamos, hipoteca o renting) o uno de protección (seguro de hogar, auto, vida, accidentes…).

En el caso de que los clientes solamente tengan domiciliada la nómina o pensión o únicamente tengan contratado un producto de financiación, ahorro o protección deberán abonar 10 euros al mes por el mantenimiento de la cuenta y los servicios esenciales, mientras que si no cumplen ningún requisito el coste será de 20 euros.

BBVA

En el caso de BBVA, el coste por no cumplir los requisitos o tener la cuenta sin uso es de 100 euros al año. A partir del 15 de diciembre, las condiciones para no pagar comisiones por la cuenta consistirán en domiciliar una nómina de 800 euros como mínimo (hasta ahora bastaba con 600 euros) y cinco recibos, pero también realizar al menos siete movimientos con la tarjetas de crédito. Las tarjetas de débito dejarán de computar para obtener estos beneficios.

Los menores de 29 años tendrán menos requisitos en relación con la tarjeta y los de 21 años directamente no tendrán que pagar por el mantenimiento de la cuenta.

CaixaBank

Caso similar será el de CaixaBank. Desde este mes cobra unos 240 euros al año a los clientes que no utilicen su cuenta o que no tengan la vinculación que el banco requiere.

Para evitar el coste será necesario tener domiciliados ingresos mensuales superiores a 600 euros, una pensión de 300 euros o una posición de más de 20.000 euros en fondos de inversión, carteras de fondos o seguros de ahorro, entre otras condiciones, así como domiciliar tres recibos o realizar tres compras con tarjeta al trimestre.

Bankia

En el caso de Bankia, los jóvenes pueden disponer de una cuenta sin comisiones, pero los mayores deben tenerla activa y cumplir una serie de condiciones si quieren no pagar nada por la cuenta.

Si no lo hacen, el coste será de 72 euros al año (más 14 euros por la tarjeta) para los que al menos tengan los ingresos domiciliados o de 168 euros (más 28 euros por la tarjeta) para los que no vinculen su nómina o pensión.

Sabadell

En el caso de Sabadell, el coste de tener una cuenta inactiva es de unos 200 euros al año, a lo que se suma otro de 30 euros al año por la tarjeta de débito y otros 47 euros por la de crédito.

Para evitar el coste, el banco exige domiciliar sus ingresos, pero también contratar un seguro o un autorenting o bien disponer de 10.000 euros en productos de inversión en el banco.

Bankinter

Bankinter, que es de los pocos bancos que ofrece una cuenta remunerada en estos tiempos de tipos bajos, exige domiciliar una nómina de un mínimo de 800 euros y tres recibos al trimestre para librarse de las comisiones, así como efectuar en este periodo tres compras con la tarjeta.

Si no se cumplen estas condiciones o se mantiene la cuenta inactiva, el coste para el cliente sería de 45 euros anuales por el mantenimiento de la cuenta y de otros 50 euros al año por la tarjeta.