Ana Botín, presidenta de Santander, ha sido elegida para ponerse durante los próximos dos años a los mandos de la Federación Bancaria Europea (EBF, por sus siglas en inglés), la organización que engloba a las patronales de la región y que representa a unos 3.500 bancos. Sustituirá en el cargo a Jean Pierre Mustier, su homólogo en el italiano UniCredit.

El presidente saliente ha valorado que Botín es «una líder fantástica» que comprende «muy bien los retos críticos que afronta el sector bancario europeo y cómo el régimen regulatorio necesita evolucionar para dirigirse a ellos». No en vano, Botín se ha pronunciado en alguna ocasión a favor de «reiniciar» la regulación bancaria impuesta tras la crisis de 2008.

El banquero francés dejará la presidencia de la patronal bancaria europea este año tras cumplir su mandato de dos, pero se da la circunstancia de que también abandonará UniCredit en 2021. Una vez lo ratifique su junta de accionistas, al frente del banco se situará Andrea Orcel, con quien Santander mantiene desde hace tres años un conflicto judicial por su fichaje fallido.

«Es una reconocida líder bancaria en Europa y muy considerada por su visión y su liderazgo», apunta la EBF sobre la que será su nueva presidenta en un comunicado. Botín, por su parte, ha manifestado que desde este cargo intentará que los bancos europeos «continúen apoyando a la recuperación económica».