España

El chófer de Bárcenas pide declarar de nuevo ante el juez

Sergio Ríos Esgueva, que fue captado como colaborador de la 'operación Kitchen' por el comisario José Manuel Villarejo, es clave para explicar con qué fines le buscaron y si pensó que la información que recuperara acabaría en manos del juez

Sergio Ríos, antiguo chófer del ex tesorero del PP Luis Bárcenas.

Sergio Ríos, antiguo chófer de Luis Bárcenas, abandonando la Audiencia Nacional. EFE

Sergio Ríos Esgueva, el conductor del extesorero del Partido Popular, Luis Bárcenas, y su familia, e investigado en el caso Villarejo, ha pedido declarar de nuevo ante el juez Manuel García-Castellón.

Ríos fue captado como colaborador o confidente del operativo Kitchen, desplegado por miembros de la cúpula policial durante el Gobierno de Mariano Rajoy presuntamente para recuperar documentos que comprometían a altos cargos del Partido Popular en manos de Bárcenas. Se le pagaron, con cargo a los fondos reservados del Ministerio del Interior, hasta 48.000 euros en mensualidades de 2.000 euros.

Su papel es muy importante para desentrañar qué misión le explicaron debía cumplir cuando fue captado y si supo si el destino de la información que pudiera recuperar de manos de los Bárcenas, como se le pidió, sería la Justicia o un cajón del Ministerio del Interior precisamente para ocultar pruebas al juez que ya investigaba Gürtel, como sospechan los investigadores.

El policía -también accedió al Cuerpo después de participar en el operativo- declaró en enero de 2019 ante el instructor de la causa pero quiere volver a hacerlo, según adelantó El Mundo y confirman fuentes jurídicas, para aportar más información que le ayude a defenderse.

Su declaración tendrá lugar después del careo, fechado para este viernes, entre el exministro de Interior, Jorge Fernández Díaz, y su número dos, el exsecretario de Estado de Seguridad, Francisco Martínez, que se contradijeron durante sus declaraciones como investigados ante el juez. Mientras el primero negó conocer la operación Kitchen, de la que afirmó se enteró por la prensa, el segundo reconoció que ésta existió, pero que fue legal y la controló la cúpula policial, sin encargarla ni intervenir los responsables de Interior en su diseño. El juez, sin embargo, sospecha que la cúpula del Ministerio de Fernández Díaz estuvo detrás de su puesta en marcha, y de hecho ha reiterado que hay «indicios que claramente incriminan» al exministro.

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