España

Malestar en Zarzuela por los "problemas protocolarios" de la presencia de Iglesias en Bolivia

En Vicepresidencia segunda aseguran que fue Pedro Sánchez el que le pidió que acudiera en su lugar a la toma de posesión de Arce

Pablo Iglesias, en Bolivia.

EFE

La presencia de Pablo Iglesias en Bolivia no parece que cosechara grandes apoyos ni entre sus compañeros de coalición gubernamental ni tampoco en Zarzuela. Entre los primeros por tener agenda propia y actuar más como líder de Unidas Podemos que como vicepresidente, entre los segundos, por generar, dicen las fuentes consultadas por El Independiente, un «problema de protocolo» al viajar en el avión de la delegación española, «aunque él estaba invitado a título personal», por el nuevo presidente electo, sustituto de Evo Morales.

Zarzuela no pudo negarse la semana anterior a la visita -que tuvo lugar este sábado pasado-, a aceptar a embarcar «al vicepresidente segundo. Se coló», agregan muy gráficos, pero, además, no iba solo. Le acompañó un fotógrafo que le inmortalizó junto al presidente boliviano, Lucho Arce, y al presidente de Argentina, Alberto Fernández, con quien mantuvo sendos encuentros bilaterales al margen de la delegación oficial. Cabe recordar que el que fuera jefe de gabinete de Iglesias Pablo Gentili trabaja ahora con Fernández. También tuvo ocasión de departir con el candidato de Rafael Correa a la presidencia de Ecuador, Andrés Aráuz, una vez que Correa ha sido condenado a ocho años de prisión por cohecho.

Otras dos personas más formaban parte del equipo con el que Iglesias compartió más de doce horas de avión con el Rey y con la ministra de Exteriores, Arantxa González Laya. Con un fotógrafo propio el líder de Podemos no dependía del que lleva la Casa Real, pendiente del jefe del Estado.

Hubo intentos de «vetarle»

También provechó para promover una «Declaración de La Paz» contra «el golpismo de la ultraderecha», que firmaron, entre otros, el ex presidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero con el que tiene muy buena sintonía política y personal.

Además, Iglesias se sumó a todos actos de una apretadísima agenda oficial junto al Rey y González Laya en los que «no estaba prevista su presencia», señalan las mismas fuentes que subrayan el malestar de Casa Real a la hora de «encajar» a un significativo cargo del Gobierno de coalición que había preparado su agenda por separado, al tiempo que admiten intentos por «vetarle» que no dieron resultado.

En vicepresidencia segunda desmontan esta versión. Para empezar replican que fue el mismísimo presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, el que propuso a Iglesias que acudiera Bolivia «en su lugar», lo que fue recibido por el líder de Unidas Podemos «como un regalo». El mismo día en que ambos presentaron el proyecto de Presupuestos Generales del Estado en Moncloa, el pasado 27 de octubre, llegó a Presidencia la invitación del Gobierno boliviano, y el jefe del Ejecutivo se la pasó al vicepresidente segundo.

La relación de Iglesias con el Rey es ‘supercordial'», subrayan en Podemos

Dos versiones contradictorias que vendrían a desmontar que Iglesias no formara parte de la delegación oficial aunque se insistiera en que lo hacía en calidad de invitado personal de Arce. Además, aducen los morados, sólo le dio tiempo a mantener una exigua agenda política paralela porque la oficial se llenó tanto de actos que le resultó muy difícil encajar otras citas.

Apelan en el entorno de Iglesias a que «no sólo es vicepresidente segundo del Gobierno, sino también líder de Unidas Podemos y una figura muy conocida en Iberoamérica». Además, piden reconocimiento a un manifiesto «que firman entre otros Zapatero» y que tiene bastante resonancia entre los gobiernos de la izquierda bolivariana.

Por lo demás, arguyen, Iglesias mantuvo un perfil discreto y volvió a dar muestras de su trato «supercordial» con el Rey. «Son lo que son y cada uno representa lo que representa y eso lo saben los dos», defienden fuentes del entorno del líder morado. Entre otras cosas, Felipe VI conoce perfectamente el rechazo que la monarquía parlamentaria genera al líder de Podemos y su deseo del advenimiento de la III República Española. De ahí que su presencia junto al jefe del Estado centrara todo el interés de la visita en demérito de González Laya, que pasó desapercibida.

Entre los detractores con la presencia de Iglesias, está la ministra de Defensa, Margarita Robles, que en declaraciones a Antena 3, desvinculó las actividades «particulares» del vicepresidente segundo del «objetivo del viaje» a Bolivia, para asistir con la «máxima representación», encabezada por el Rey Felipe VI a la toma de posesión del nuevo presidente, Luis Arce. «Lo que luego haya hecho el vicepresidente Iglesias le compromete a él» y es «al margen» del objetivo del viaje, dijo, según informó Europa Press. No es la primera vez que Robles desautoriza al vicepresidente segundo.

Comentar ()