Àngels Chacón (Igualada, 1968) se presenta por primera vez como cabeza de lista en unas elecciones y se estrena a lo grande, como candidata a la presidencia de la Generalitat. Lo hace además como cabeza de lista del PDeCat tras haber sido «purgada» del Govern de Quim Torra por mantenerse fiel a las siglas que abandonaron todos sus ex compañeros de partido en el Govern.

Define a su partido como el de los post-convergentes y deja claro que ser independentista no será suficiente para recibir su apoyo en un futuro gobierno catalán. Reivindica el modelo convergente de defensa de la economía productiva y la colaboración público-privada. Pero que no se equivoque nadie, ser de centro-derecha no está reñido con el independentismo.

Pregunta.- ¿Qué es el independentismo pragmático, qué ofrece el PDeCat?

Respuesta.- El PDeCat ofrece propuestas reales y factibles a una cuestión política pendiente de resolución como es el independentismo, es un problema político y necesita una solución política. No nos movemos en discursos puramente épicos que después no se traducen en ninguna realidad, porque estaríamos generando frustración. Después del 1-O todos hemos vivido una doble frustración, por la represión desproporcionada del Estado y porque no hemos sido capaces de integrar una estrategia conjunta de los partidos independentistas. Lo primero que queremos conseguir es esta unidad estratégica del independentismo que ahora no existe.

P.- ¿Unilateralidad sí o no?

R.- No.

P.- ¿Aunque les digan que no habrá referéndum de independencia pactado con el Estado?

El discurso del Rey es una provocación; apelar a valores morales y no hacer ni una mención a su padre es cinismo

R.- Para nosotros la independencia es un objetivo y la herramienta que nos debe permitir el bienestar para los catalanes. Pronunciándonos de manera unilateral no conseguiremos la independencia porque es una decisión que exige consensos, mucho diálogo y ser resuelta políticamente. Lo que no haremos es usar una palabra que no podremos cumplir. La unilateralidad cuando no se acaba traduciendo en nada, vuelve a generar frustración.

P.- ¿Cree que la apelación del Rey a los valores morales da respuesta al debate sobre la Monarquía abierto por Podemos y los partidos independentistas?

R.- Yo más bien creo que su discurso es una provocación. Hacer una apelación a valores morales con todo lo que ha pasado con el Rey emérito y no hacer ni tan siquiera una mención al respecto, creo que sencillamente es cinismo.

P.- Han dado apoyo a los Presupuestos Generales en contra del criterio de JxCat. ¿Son el independentismo dispuesto a comprometerse con la gobernación de España como lo había sido CiU?

Lo que hace falta ahora es trabajar buscando recursos, y estos recursos vendrán de Europa pero son gestionados por el Estado

R.- Queremos ser el independentismo que aporta solución a los problemas que la ciudadanía tiene hoy. En un momento de excepcionalidad por la crisis derivada de la pandemia lo que hace falta ahora es trabajar buscando recursos, y estos recursos vendrán de Europa pero son gestionados por el Estado. Cuando se nos intenta hacer escoger entre el todo y nada nosotros queremos ser la centralidad política que entiende las preocupaciones de la ciudadanía, pero no abdica ni abandona el objetivo legítimo de llegar a ser un país independiente.

P.- Muchos socialistas ven en ERC un socio poco fiable en el Congreso ¿Ustedes serán un socio fiable?

R.- Primero hay que ver con quién nos asociamos. Pero cuando damos la palabra la cumplimos.

P.- ¿Cómo ha digerido su cese como consejera de Empresa, el pasado septiembre, tras la ruptura de Junts y el PDeCat?

R.- La desconexión con todos los sectores con los que trabajé, todos los proyectos normativos, de estrategia y de gestión la viví con sensación de cierta impotencia al ver como algunas de las cosas que habían costado tanto no se acaban materializando. La preocupación mayor es que en un momento tan próximo al cambio de legislatura cambias el interlocutor de todos los agentes y sectores económicos y de alguna manera estás rompiendo una dinámica de trabajo. Ésta, y la ruptura con los equipos humanos, es la parte más dura. Pero ni he nacido en política ni he nacido con un cargo, tengo la libertad que te da poder volver al sector privado cuando quieras.

Ni he nacido en política ni he nacido con un cargo, tengo la libertad que te da poder volver al sector privado cuando quieras

P.- ¿Cuál es el detonante del divorcio entre JxCat y el PDeCat? ¿la crisis por la marca Junts?

R.- El elemento esencial es que se nos pedía nuestra disolución, es una línea roja. Un partido con más de 8.000 asociados, con más de 170 alcaldes y un legado histórico siendo esenciales en la construcción del país que somos hoy no podía desaparecer. En el tema del nombre, planteamos que habiendo un acuerdo firmado se había vulnerado ese pacto, es un elemento más. Pero la clave es que se nos pedía desaparecer. Tras el 23% de bajas seguimos siendo el mayor partido junto a ERC, no se podía meter este legado en un cajón como si nada.

P.- ¿Vistos los resultados de la primarias de JxCat y el escaso éxito de Damià Calvet, que contaba con el apoyo de Rull y Turull, cree que ya han dado por amortizados a los presos?

R.- Se lo tendría que preguntar a JxCat.

P.- Han incorporado a Joana Ortega, Joan Rigol o Andreu Mas-Colell a su lista ¿son el partido más parecido a lo que fue CiU?

R.- Sí. Queremos volver a ser un partido de centralidad política y social. Lo que no haremos, como han hecho algunos, es renegar de nuestro pasado. Tenemos un gran legado muy positivo, el sistema catalán de salud, de educación, la red de oficinas exteriores, el sistema de investigación… Pero es un discurso renovado, con gente nueva en un nuevo contexto. Si alguien quiere identificar quienes son los post-convergentes -no ex, porque no renegamos- somos nosotros.

P.- ¿Pesa el legado de corrupción, el 3%, que se sigue instruyendo?

R.- Los que estamos ahora al frente del proyecto no hemos participado de eso. Yo llevo cuatro años en el partido. No nos lo sentimos propio. Como en otros partidos que ha habido hechos como estos, que ensucian el legado, lo condenamos, pero no sentimos ningún vínculo con eso. Ha habido gente que ha estado más de 20 años en el organigrama de Convergencia, muchos están ahora en Junts. ¿Les pesa a JxCat el 3%? A mi personalmente no me afecta. Cuando hablo de un discurso renovado, que cada cual asuma las responsabilidades que ha tenido pero éste es un partido nuevo.

¿Les pesa a JxCat el 3%? A mi personalmente no me afecta

P.- Cataluña está dividida políticamente en dos bloques desde 2017 ¿necesita una reconciliación entre catalanes?

R.- Pese a que estos dos bloques existían, rompíamos esa polarización en un espacio intermedio de consenso sobre una votación para decidir si Cataluña quiere ser independiente o no. No sabemos qué hubiera salido si Rajoy hubiera accedido al referéndum, probablemente habría ganado el no. Nosotros estaremos siempre en el diálogo, no nos definimos como un partido que busca la confrontación, pero reclamamos por parte del Estado el coraje para asumir que ésta es una cuestión política. Si no iremos esperando años y tendremos esta asignatura pendiente, no lo podremos esconder. Lo que sí quiere una gran parte es poder votar y decidir.

P.- ¿Cree que después del 1-O los no independentistas confían en un referéndum?

R.- Nosotros pedimos un referéndum pactado y reconocido internacionalmente. Es difícil por la falta de voluntad del Estado, pero es la única solución a este problema. Querer la independencia no es ir contra España, sencillamente creemos que autogobernándonos iríamos mejor, teniendo recursos propios proporcionales a nuestros ingresos iríamos mejor. No puedes actuar como si no pasara nada ni como si mañana fuéramos a ser independientes, ninguna de las dos opciones es realista.

P.- Las encuestas empiezan a reflejar su entrada en el Parlament ¿Cuáles serán sus líneas rojas para dar apoyo a un futuro gobierno catalán?

Expondremos unos mínimos y si no se cumplen no entraremos en el Govern, no estamos aquí por una silla, ya lo hemos demostrado

R.- En el modelo de país hay elementos que nos diferencian de ERC como la colaboración público-privada, la defensa de la economía productiva -que no quiere decir financiera de grandes multinacionales, quiere decir las pequeñas y medianas empresas. A nivel fiscal, si depende de nosotros suprimiremos el impuesto de sucesiones y de patrimonio. Siempre estamos cargando en los mismos, en la clase media, la estamos asfixiando.

En cuanto a JxCat, si optan por la confrontación permanente y la paralización del país difícilmente nos podremos entender. Nosotros expondremos cuales son los mínimos a respetar y si no se cumplen no entraremos en el Govern, no estamos aquí por una silla, ya lo hemos demostrado.

P.- ¿Se ve dando apoyo a un Govern de Esquerra, que afirma estar dispuesta a gestionar este mientrastanto?

R.- No estamos dispuestos a mantener a cualquier precio un gobierno que es radicalmente opuesto a lo que nosotros defendemos. Hay elementos que son esenciales para nosotros, como retirar el impuesto de sucesiones. ERC está focalizando mucho su gestión. A nivel presupuestario el 80% va a tres consejerías llamadas sociales, nosotros creemos que o se refuerza la economía productiva, más ahora, o esto no será sostenible. No se trata de ceder a presión de lobbys, sino de si te crees o no que la economía productiva genera riqueza y es el pilar fundamental sobre el cual pivota el resto de las políticas sociales. Ser independentistas no es condición suficiente para llegar a acuerdos con otros partidos. Somos independentistas, pero tenemos un modelo de país.

Ser independentistas no es condición suficiente para llegar a acuerdos con otros partidos. Somos independentistas, pero tenemos un modelo de país.

P.- ¿Apoya la propuesta de armonización fiscal que abandera ERC?

R.- En el fondo esta armonización significa quitarle competencias a las autonomías y no estamos de acuerdo. Queremos gobernar y hacer nuestras propias políticas fiscales, aunque entendemos que hay una diferencia muy grande entre la estrategia fiscal de las diferentes comunidades. Cómo podemos hablar de que queremos un país independiente si estamos hablando de renunciar a una de las competencias más importantes.

P.- Más allá del debate competencial ¿Madrid tiene que subir impuestos o Cataluña debería bajarlos?

R.- Yo hablo por Cataluña, que tendría que dejar de presionar fiscalmente a la clase media.

P.- ¿Qué impide la alianza con el Partido Nacionalista Catalán de Marta Pascal?

R.- Qué hizo que el PNC se constituyera como partido. Nosotros estamos donde estábamos, si las diferencias eran tan insalvables como para tener que crear un nuevo partido supongo que en dos meses no se disuelven. Cuando alguien toma la decisión de fundar un nuevo partido lo hace convencido y en contraposición al partido del que procede. Nosotros tenemos las puertas abiertas a todo el mundo, a gente que se ha ido a JxCat y al PNC, somos un partido que practica la integración, pero ahora que tenemos voz propia la defenderemos.

P.- ¿Artur Mas no ha querido estar en las listas?

R.- Él nos manifestó la voluntad de estar en el partido y lo veremos en campaña. No está en las listas, en parte, para preservar la figura institucional como ex president. No es que no haya querido, lo hablamos pero no llegamos a la conclusión de que tuviera que ir en las listas.  

P.- ¿Carles Puigdemont se ha convertido en un problema para superar el bloqueo político en Cataluña como abanderado de la confrontación y el purismo independentista?

R.- Hay dos problemas para superar el bloqueo en el que estamos. Primero, que el Estado acepte que hay un problema político, que se quite la venda de los ojos. Y por parte del independentismo hace falta unidad independentista.

P.- ¿El Gobierno del PSOE y Podemos no ha aceptado que hay un problema político en Cataluña?

R.- De hecho no, en los hechos no.

P.-  ¿Ley de amnistía, indultos o reforma del Código Penal?

Algunos tienen miedo de que se rompa la unidad de España y lo que se está rompiendo es la democracia

R.- Evidentemente ley de amnistía. Se acusa de unos hechos que no se produjeron, solo hay que ver la diferente interpretación que hacen dos tribunales, el Supremo y la Audiencia Nacional. Con la ley de amnistía acabaría la represión contra el pensamiento independentista, hay casi 3.000 encausados. Si de manera rápida se puede gestionar el indulto, también.

Además, creo que son muy fuertes algunos comentarios de los fiscales cuando deniegan el tercer grado a los presos. Son muy fuertes también los comentarios del ejército que ahora se cruza entre el poder ejecutivo y el judicial. Son síntomas de una degradación democrática muy importante. Me preocupa que pase y me preocupan más muchos silencios. Algunos tienen miedo de que se rompa la unidad de España y lo que se está rompiendo es la democracia.

P.- ¿Cree que España vive una regresión franquista?

R.- Si, por lo menos tenemos síntomas.

P.- ¿En Cataluña le preocupa el purismo independentista y las polémicas por el uso del castellano?

R.- Tenemos que defender nuestra lengua. La Ley Celaá, al hablar de administraciones educativas en plural, obvia que es una competencia exclusiva y no protege la inmersión lingüística. Somos un país integrador, plural, que hasta ahora ha demostrado que acoge. Ha habido mucha demagogia y populismo con el tema de la lengua en Cataluña, diciendo que no se responde si hablas en castellano. El catalán se tiene que defender, porque durante 40 años estuvo prohibido, pero no debemos situarnos en los extremos, vayamos a buscar la centralidad. La lengua no puede ser un elemento exclusión.

P.- ¿Asumen la bandera del gobierno business friendly de Artur Mas?

R.- Sí. Hoy en día a nivel mundial hay una aceleración en la transformación de los modelos productivos que nos exige mucha agilidad de acción. Hay que subir a los trenes de la transformación porque si no te quedas fuera. Siempre he defendido una economía innovadora, integradora, sostenible y abierta al mundo. No se puede equiparar actividad económica a especulación, explotación o degradación medioambiental, la economía productiva es la única que nos garantizará puestos de trabajo y prosperidad.