España

El Rey preside una Pascua mermada por el Covid y pendiente de los militares retirados

Los Reyes en la Pascua Militar de 2020 EFE

Le espera este miércoles a Felipe VI su segunda gran cita en trece días. Tras el discurso de Nochebuena, con alusiones a la situación creada por su padre, el Rey emérito, hoy se celebra la tradicional Pascua Militar, en la que se dirige a los miembros de las Fuerzas Armadas y de la Guardia Civil. Y como el pasado 24 de diciembre, esta no es una fecha más en el calendario puesto que el ruido de fondo lo han puesto un grupo de militares en la reserva muy críticos con el gobierno de coalición y algunos con posicionamientos golpistas.

Tal y como denunciara la ministra de Defensa, Margarita Robles, estos militares intentaron implicar a Don Felipe mediante la remisión de, al menos tres cartas, de las que se tuvo conocimiento público. Desde entonces, Zarzuela ha mantenido silencio al respecto, que el Rey romperá en su discurso de hoy ante la representación de los distintos Ejércitos, incluida la Asociación de Veteranos.

Ayer mismo, la ministra, que visitó a los militares que han asumido la tarea de rastreadores ante la pandemia, fue esquiva sobre el contenido del discurso del jefe del Estado, aunque adelantó que «obviamente el Rey sabrá lo que tiene que decir y vamos a esperar a mañana».

«Ruido de sables»

Tanto desde la Casa Real como desde Defensa intentan dar a la cita de hoy un ambiente de normalidad, esto es, nada distinto a lo de otros años, pero el contexto dista mucho de ser el mismo después de que formaciones políticas como Unidas Podemos, socio de Gobierno de Pedro Sánchez, o ERC denunciaran «ruido de sables» en las Fuerzas Armadas.

El Rey, en presencia también del jefe del Ejecutivo, Pedro Sánchez, apelará a la Constitución y al orden democrático que emana de él, con un Ejército plenamente insertado en el siglo XXI. Este año, además, destacará el papel desempeñado por los militares en la lucha contra la pandemia. Pero todos los oídos estarán muy pendientes de si se refiere en concreto a las escaramuzas de los militares retirados.

Un tercio de invitados

El Covid no sólo estará presente en el discurso del Rey, sino en el formato del acto de este año, al que asistirán un tercio de invitados con respecto a otras ediciones para poder mantener la distancia de seguridad. Esa distancia se mantendrá en las formaciones militares previas de la Guardia Real y portando mascarillas. Posteriormente, en el Salón de Columnas del Palacio Real habrá un saludo con una representación de las comisiones militares de los diferentes Ejércitos de Tierra, Aire y la Armada, además de la Guardia Civil.

La mayor parte de los invitados podrán seguir los discursos del Rey y de Robles por circuito cerrado desde el Salón de Columnas, puesto que en el Salón del Trono sólo estarán las autoridades civiles y militares, además de los condecorados.

Esta celebración -que tiene su origen en 1782, cuando la isla de Menorca retornó a la soberanía española, en tiempos de Carlos III- constituye un solemne acto castrense con el que se inicia el año militar. En él se hace un balance del año anterior y se marcan las líneas de acción para el siguiente, al margen de las vicisitudes políticas del momento.

Obligada «neutralidad política»

La diferencia es que el acto de este año viene precedido por esas misivas, que se enviaron, no a título personal, sino en calidad de militares en la reserva. Robles replicó entonces que «el Rey es de todos. No de algunos que con determinadas cartas implicando al Rey no están haciendo lo que tienen que hacer como servidores públicos ni defendiendo aquellos valores que caracterizan a la familia castrense y a la familia militar», al tiempo que les reprochaba haber vulnerado su obligada «neutralidad política».

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