Los nueve vocales de las asociaciones de guardias civiles pertenecientes a AUGC, UNIÓN GC y un vocal independiente han abandonado este viernes el Pleno del Consejo de la Guardia Civil como muestra de rechazo a la nueva norma que regulará el complemento salarial de la productividad de los agentes.

En un comunicado, estas asociaciones, que cuentan con mayoría en el Consejo al disponer entre ambas de 9 de los 15 vocales que lo conforman, defienden que la productividad está destinada a retribuir «el especial rendimiento, la actividad y dedicación extraordinarias no previstas a través del complemento específico, y el interés o iniciativa en el desempeño de los puestos de trabajo».

AUGC y UNIÓN GC consideran que la directora de la Guardia Civil, María Gámez, favorece con esta norma, aprobada sin consenso, a los altos mandos, como ya hiciera con el reparto del tercer tramo de la equiparación salarial.

Este nuevo enfrentamiento supone dicen las dos asociaciones la «ruptura» con Gámez, a la que reprochan que haya faltado a su palabra pues afirmó que el diálogo y el consenso marcarían su etapa al frente del instituto armado. «Es una situación desagradable, pero no nos queda otra opción al ver cómo se ha decidido el camino de la imposición frente a la convicción», sostienen.

Las organizaciones rechazan que se utilizara el reparto del tercer tramo del Acuerdo de Equiparación Salarial para aprobar un cambio en los incentivos por productividad que compensa la actividad y dedicación extraordinarias no previstas a través del complemento específico. «Es una cuestión que afecta directamente a la motivación de los guardias civiles», apuntan.

«Ahora observamos con decepción cómo da la espalda a los guardias civiles al dar pasos en la dirección contraria para homologar las condiciones profesionales y salariales de la Guardia Civil con el resto de cuerpos policiales», critican.