La previsión se topó con la realidad. El clima del País Vasco no es el más adecuado para la gente mayor y quien se lo puede permitir, busca refugio en otras zonas más cálidas del país. La semana pasada la sorpresa saltó en los servicios sanitarios vascos tras comprobar que de los 1.800 centenarios que se estimaba que, según los registros que deberían acceder a la vacuna, casi la mitad, 800, estaban o ilocalizables o fuera de Euskadi. Esta semana la fotografía volverá a repetirse: el plan de vacunación prevé inocular la vacuna a alrededor de 30.000 hombres y mujeres de entre 95 y 99 años.

Esa es la prevision, la realidad es muy probable que vuelva a revelar que muchos de ellos no residan ya en Euskadi y por tanto no puedan ser vacunados. La semana pasada el viceconsejero de Salud, José Luis Quintas, aseguró que desconocían dónde podían encontrarse los cientos de ancianos que no habían podido ser vacunados y llegó a bromear asegurando que quizá se encontraban «en Benidorm». La consejera de Salud del Gobierno Vasco, Gotzone Sagardui, reconoció ayer que «no fue una afirmación acertada» pero que en ningún caso su número 2 quiso hacer una «frivolidad» con un tema tan sensible como la vacunación.

La localidad alicantina es uno de los destinos favoritos de la población de más edad del País Vasco. Se estima que allí residen de modo permanente alrededor de 8.000 ciudadanos vascos, con tarjeta sanitaria de Osakidetza en vigor, enpadronados en Eusakadi y por tanto con derecho a ser vacunados. El peso de la población vasca en Benidorm es tan relevante que en las elecciones autonómicas los principales partidos vascos no descuidan sus actos de campaña en este municipio. Como este destino, otros muchos muchos lugares como Castilla y León o Galicia acogen de modo permanente a ciudadanos incluidos en el censo del País Vasco.

«Estarán en Benidorm»

La polémica suscitada por la «broma» del viceconsejero en referencia a la residencia de los ancianos vascos en Benidorm ha puesto de relevancia además que en el Servicio Vasco de Salud además de no tener actualizado en su ‘radar’ el destino de amplios colectivos de la población más anciana, en muchos casos se ha descubierto que en los registros figuraban ciudadanos ya fallecidos. La insuficiente actualización de la lista de Tarjetas Sanitarias vascas es una constante en los últimos años, cuando se llegó a reconoce que existían más TIS que ciudadanos en el conjunto de Euskadi.

La consejera de Salud ha salido al paso de estas acusaciones de falta de seguimiento de estas personas asegurando que se ha «detectado una a una» a las personas incluidas en las listas de la sanidad publica vasca y que es precisamente por ello por lo que «hemos sabido sus circunstancias».

El descenso en el número de vacunas destinadas inicialmente a las personas mayores de 100 años ha permitido adelantar los plazos de vacunación de las personas de la franja inmediatamente inferior, la que corresponde entre los 95 y 99 años.

El pasado miércoles comenzó en Euskadi el plan de vacunación a la población civil, no vinculada a colectivos profesionales de riesgo ni ubicadas en residencias. Para ello se establecieron 25 puntos de vacunación, en tres de ellos con la posibilidad de poder inocularse la vacuna sin salir del coche. Los ‘vacunautos’ se idearon de modo específico para facilitar la vacunación de los ciudadanos de más edad. Junto a estos puntos también se han establecido 23 centros de salud en los que dispensar la vacuna. Esta se suministra previa llamada del propio Servicio Vasco de Salud. Además, de modo piloto, se ha previsto instalar un centro de vacunación masiva en la plaza de Toros de Illunbe.

Baja tasa de vacunación

El País Vasco continúa estando en último lugar en cuanto a volumen de personas vacunadas se refiere. Por el momento el departamento de Salud no tiene previsto modificar su política de vacunación que establece que entre las dosis entregadas la mitad se reservarán para asegurar el suministro de la segunda dosis. De este modo se busca evitar imprevistos ante posibles problemas de suministro. Actualmente apenas se ha inoculado el 65% de las 195.560 dosis entregadas. El último informe emitido por el Ejecutivo muestra que desde que comenzara la campaña de vacunación a finales de diciembre sólo 129.340 personas han recibido al menos la primera dosis y de ellas 47.926 han sido vacunadas con las dos dosis.

El colectivo de personas mayores ha sido vacunada completamente en el caso de las residencias vascas, donde la incidencia del Covid ha sido prácticamente erradicada entre los residentes. Al colectivo de personas mayores se les ha administrado la vacuna de Pfizer y la de Moderna.

En resto de colectivos que ya han comenzado a ser vacunados, el personal de centros sociosanitarios es el que tiene una mayor protección. El 97% ya ha recibido la segunda dosis. En el caso del personal sanitario de la red pública, por ahora los porcentajes de vacunación son muy inferiores, con apenas un 29% del personal plenamente vacunado. El tercer gran bloque lo conforma el personal de la sanidad privada, con un 32% de los trabajadores habiendo recibido la primera dosis y la Ertzaintza con un 47% de agentes vacunados con la primera dosis. Esta semana también ha comenzado la vacunación de los docentes de la red pública.