Los dos colaboradores más estrechos de Pablo Iglesias en vicepresidencia segunda esto es, los secretarios de Estado Ione Belarra y Nacho Álvarez, han arremetido contra Nadia Calviño por cuestionar tanto su modelo de regulación de los precios del alquiler como las ayudas directas a las empresas en crisis.

En una entrevista en «La hora de la 1» de TVE, la vicepresidenta económica ha afirmado que «simplificar los problemas complejos no nos ayuda a resolverlos», en alusión al controvertido control del precio de los alquileres, que enfrenta a vicepresidencia segunda con el ministerio de José Luis Ábalos. «Me parece más concreto y eficaz decir que vamos a aumentar en 26.000 las viviendas del fondo social, trabajando con los bancos, la Sareb y con otro tipo de propietarios, que tratar de generar polémicas sobre cuestiones que son muy discutibles», ha agregado la vicepresidenta.

Estas palabras han sido respondidas por la secretaria de Estado de la Agenda 2030, Ione Belarra, quien, en su cuenta de Twitter ha replicado que «sabemos que a Calviño no le gusta la regulación de precios del alquiler, pero está en el acuerdo de coalición que firmaron Pedro Sánchez y Pablo Iglesias». Y añade, en lo que es un auténtica carga de profundidad, que «los acuerdos se tienen que respetar y el Presidente debe hacérselo entender a los ministros de su partido».

El secretario de Estado de Derechos sociales ha respondido, en su caso, al tema de las ayudas directas a los sectores en crisis. Y es que la vicepresidenta tercera, en la misma entrevista, ha recordado todo el paquete de ayudas que ya han recibido las empresas, un 2 por ciento del PIB, en lo que va de año, ha dicho. De los 11.000 millones comprometidos por Pedro Sánchez el pasado miércoles en el Congreso, anuncio que Calviño desconocía, ha explicado que que podría incluir recapitalizaciones o la conversión de créditos.

Palabras que no han sido del agrado de Nacho Álvarez, quien ha recordado en un tuit que «o que el Estado no gaste ahora en ayudas directas a empresas para evitar aumentos de la deuda pública, se lo podría terminar gastando en subsidios por desempleo si quiebran las empresas en situación de fragilidad. Siempre es mejor prevenir que curar».

Este enfrentamiento se produce casi en vísperas de la reunión entre el jefe del Ejecutivo y Pablo Iglesias, encuentro que debe servir para engrasar las relaciones entre los socios de Gobierno, deterioradas en las últimas fechas por constantes discrepancias sobre cuestiones de calado, como las que han sido motivo de respuesta a Calviño.