España

La cinta de correr de Marlaska: silenciosa, semiprofesional y con doble amortiguador

Interior desvincula de la polémica decisión de compra al ministro y dice que éste se gastó 3.250 euros en la adquisición de otro aparato, que se encuentra en su domicilio particular, antes de que el servicio técnico del ministerio decidiera sustituir el antiguo

A la izquierda, Grande-Marlaska en la cinta de correr que había en la residencia oficial cuando él llegó y que se ha estropeado en fechas recientes. A la derecha, modelo similar al que ha adquirido Interior en febrero.

La cinta de correr de 2.800 euros que el Ministerio del Interior ha comprado para que la utilice Grande-Marlaska en la vivienda oficial en la que reside se comercializa como «semiprofesional» y de sus características técnicas se destaca tanto el doble amortiguador que incorpora para que sufran menos las articulaciones del usuario como su motor silencioso de seis caballos de potencia.

Según ha podido confirmar El Independiente, Interior se ha decantado por un modelo de la marca Bodytone, una compañía murciana dedicada a la fabricación y distribución de máquinas de gimnasio y equipamiento profesional de fitness a nivel internacional. El encargo se ha adjudicado al intermediario Entornos Tecnológicos y de Comunicación SL, una de las tres empresas que han presentado presupuesto.

Fuentes de Interior han indicado a este diario que el ministro «en ningún momento» ha intervenido ni en la decisión de adquirir el aparato ni en el modelo que se ha seleccionado finalmente, asegurando que fue el «servicio técnico» del ministerio quien propuso la compra al haberse estropeado el que existía en la vivienda oficial desde hace años. Fue en esa cinta en la que Grande-Marlaska participó el pasado 14 de noviembre en la carrera virtual organizada por la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT), como dio a conocer el área de redes sociales al difundir un vídeo en Twitter.

Las fuentes señalaron también que el ministro compró el pasado 15 de enero una cinta de andar a Technogym que le costó 3.250 euros -como se acredita en la transferencia bancaria que han facilitado a este periódico- y que se encuentra en su domicilio particular en Madrid, donde dejó de residir con su marido por razones de seguridad cuando en junio de 2018 le confió Pedro Sánchez la cartera de Interior.

De los 11 modelos que conforman el catálogo actual de Bodytone, Interior ha comprado el más caro. Se trata del que comercializa con el nombre de Evot 4 S, que el fabricante vende en su tienda virtual al precio rebajado de 2.457 euros (incluidos los 399 euros de IVA y los 158 euros de envío y montaje). Este importe es ligeramente superior al que ha abonado el ministerio al distribuidor: 2.770,90 euros (con impuestos).

El fabricante murciano tiene un modelo ligeramente más barato con prestaciones similares, el Evot 4. Éste se puede adquirir directamente por 2.457 euros. Los nueve restantes están a la venta por cantidades que oscilan entre los 557 euros (pendiente de stock) y los 1.657 euros (incluyendo impuestos, envío y montaje)

Superficie de carrera «extragrande»

Según se detalla en la ficha técnica, el Evot 4 S es una cinta de correr de «alta calidad en su acabado y materiales», soportando un peso de hasta 180 kilos. El tapiz es considerado «extragrande» (155 centímetros de largo por 55 de ancho), alcanza una velocidad de hasta 22 kilómetros a la hora y ofrece la posibilidad de entrenar con una inclinación de hasta 15 grados.

Entre sus prestaciones, el fabricante destaca que la tecnología que incorpora permite reducir la tensión en las juntas «al amortiguar el impacto de cada zancada» mediante dos capas de cinco milímetros cada una, incorpora un motor con un pico de potencia de hasta seis caballos y dispone de una consola con ocho programas predefinidos (andar, footing, colina, aleatorio, perder peso, cardio, carrera y esprint).

La cinta, igualmente, cuenta con sensores para controlar la frecuencia cardiaca mediante un cinturón inalámbrico, ofrece conexión MP3 por bluetooth y altavoces integrados de alta definición y garantiza un uso de 1.560 horas al año, lo que arroja una media de más de cuatro al día. La estructura tiene un periodo de garantía de diez años y siete el motor, hace constar el fabricante.

Interior desvincula de la decisión al ministro y dice que éste se gastó 3.000 € en otra cinta antes de que los servicios técnicos decidieran sustituir la antigua

Según se detalla en el anuncio de adjudicación, publicado el pasado lunes en la Plataforma de Contratación del Sector Público, el acuerdo se tomó el pasado 22 de febrero y el plazo de ejecución abarca hasta el próximo 22 de marzo. En dicho documento se especifica que fueron tres las ofertas recibidas, pero no se especifica por qué se cerró el encargo con la empresa seleccionada.

Las críticas contra Grande-Marlaska han arreciado desde que este diario desveló este miércoles la compra, habiendo registrado ya la oposición iniciativas en las Cortes para que el Gobierno dé explicaciones por la decisión de imputar este gasto al erario cuando miles de ciudadanos sufren las consecuencias de la crisis económica provocada por la pandemia.

El portavoz de Ciudadanos en la comisión de Interior del Congreso, Pablo Cambronero, ha presentado este jueves una pregunta escrita para que el Ejecutivo exprese la opinión que le merece el hecho de que se haya cargado al erario la compra de una cinta de correr «para uso y disfrute personal del ministro del Interior» y si le parece «ético» dicho comportamiento.

«¿Le parece al Gobierno ético gastarse casi 2.800 euros de dinero público en un bien de uso privado de un miembro del Gobierno en su vivienda particular, en un país que atraviesa una de las peores crisis económicas y sociales de su historia reciente, con más de cinco millones de parados, entre otros dramas?», plantea en su iniciativa Cambronero. Éste cree que la decisión demuestra una «absoluta falta de empatía con el sufrimiento de millones de españoles sumidos en una profundísima crisis económica».

¿Uso «por turnos»?

También el representante de Compromís en el Senado, Carles Mulet, ha presentado ya una pregunta escrita para conocer el «color» del aparato, si dejará que los contribuyentes puedan utilizarla «por turnos» y las razones que justifican la decisión de imputar este gasto al erario.

«Nos ha sorprendido muchísimo, porque demuestra una falta de ética grandísima. Cargar un elemento que no es para sus funciones como ministro, sino para su uso y disfrute personal, no tiene ningún tipo de justificación posible. Cada uno tiene que hacerse cargo de ese tipo de gastos. Por menos, en cualquier democracia europea le podría costar el cargo directamente a un ministro por este tipo de comportamiento», ha declarado Mulet a este diario.

A través de redes sociales, el Partido Popular ha criticado que el Gobierno se preocupe «de la salud de Marlaska» antes que la de la ciudadanía. «Siguiendo criterios socialistas, se la pagas tú», ha difundido a través de su perfil oficial en Twitter.

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