Primeros cambios de calado en la cúpula de Ciudadanos. El vicesecretario general primero de la formación, Carlos Cuadrado; y el vicesecretario general adjunto, José María Espejo, han decidido dimitir de sus funciones en la dirección del partido liberal tras el fiasco de la moción de censura en Murcia y los acontecimientos que se sucedieron a raíz de esa decisión en la Comunidad de Madrid. Sin embargo, ambos dirigentes permanecerán en el Comité Permanente, aunque aún está por ver cómo queda la reestructuración definitiva del ‘búnker’ de la presidenta, una cuestión que se debate en estos momentos en la reunión del Comité Ejecutivo Nacional.

Según pudo confirmar este diario, Arrimadas ha llegado a la cita clave de este lunes con la idea de incluir a dirigentes considerados ‘críticos’ con las últimas decisiones del partido en el nuevo ‘núcleo duro’. Con la salida de Cuadrado y Espejo, sus respectivos puestos podrían quedar ocupados por nombres como el de Begoña Villacís, Toni Cantó e, incluso, con el de Juan Marín -pese a estar fuertemente cuestionado por la formación-. La presidenta habría tanteado a todos ellos en los últimos días.

La decisión de presentar una moción de censura a Fernando López Miras no contó con el visto bueno de la mayoría del partido, sino que fue una estrategia unilateral de los dirigentes que han presentado este mismo lunes su renuncia. El malestar interno, muy especialmente contra el vicesecretario general, Carlos Cuadrado, fue in crescendo a raíz de las elecciones catalanas del 14-F, ante la negativa de Arrimadas de cesar a su número dos. Su posición, sin embargo, era ya insostenible después de lo sucedido en Murcia, de cuya estrategia han sido también responsables los dos ‘escuderos’ de Inés Arrimadas.

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