El juicio de la reforma de la sede central del Partido Popular con dinero supuestamente procedente de la contabilidad irregular o caja B de la formación se retoma este martes con las declaraciones como testigos de los exsecretarios generales María Dolores de Cospedal, Javier Arenas y Francisco Álvarez-Cascos.

Los tres exaltos cargos del PP aparecen en la contabilidad paralela o papeles de Bárcenas en los que el extesorero reflejó los sobresueldos que presuntamente pagó a distintos miembros del partido con cargo a la caja B nutrida de donaciones de empresarios.

Durante su declaración como acusado en el juicio que se celebra en la Audiencia Nacional, Bárcenas aseguró que tanto Cospedal como el expresidente del PP, Mariano Rajoy, cobraron 25.000 euros cada uno de sobresueldos. Una afirmación que Cospedal negó en un comunicado y advirtió de que el extesorero ya perdió un juicio por hacer declaraciones similares. Rajoy, por su parte, negó la existencia de una contabilidad irregular en el Partido Popular cuando declaró como testigo en el juicio de Gürtel, en 2013. Bárcenas le acusó en un comunicado enviado a la Fiscalía Anticorrupción el pasado febrero, además, de destruir pruebas de la contabilidad irregular del PP.

Tanto Cospedal como Rajoy podrán dar ahora su versión de los hechos, pues la exsecretaria general está citada a testificar esta misma mañana y el expresidente del Gobierno, mañana. Lo harán ante la Sección Segunda de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional que juzga al extesorero del PP, al exgerente del partido, Cristóbal Páez, y a los socios de la empresa de arquitectura Unifica que reformó la sede en la que el partido pagó una parte, según la Fiscalía y las acusaciones populares, con dinero negro procedente de la caja B. Precisamente este asunto es el que se juzga estos días.

«Cascos la instauró»

Bárcenas asegura que la financiación irregular del PP en base a donaciones de empresarios se remonta 30 años atrás, cuando aún era Alianza Popular, y que los distintos secretarios generales conocieron dicha financiación. De hecho, durante su declaración afirmó que fue Álvarez-Cascos quien la instauró para que los diputados que pasaron a ser ministros en el Gobierno de Aznar no perdieran dinero y que Arenas no sólo la conocía, sino que también cobró sobresueldos. Este martes, los dos aludidos están citados a testificar.

Mañana será el turno también de José María Aznar, al que Bárcenas no mencionó durante su declaración ni afirmó que conociera la financiación irregular del partido, pero sí que lo hacían sus ministros. El expresidente del Gobierno no ha declarado nunca en sede judicial por este asunto. Este miércoles será la primera vez que lo haga como testigo.