España

Sánchez compara su plan 2050 con la Transición y lo abre al "diálogo nacional"

"España debe crear más oportunidades para pasar de la media europea hasta situarse entre los países más avanzados dela UE", dice el jefe del Ejecutivo

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez saluda al presidente de Iberdrola, José Ignacio Sánchez

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez saluda al presidente de Iberdrola, José Ignacio Sánchez M.FERNÁNDEZ. POOL / Europa Press

Antes de la crisis diplomática con Marruecos lo de este jueves iba a ser el momento culminante de la semana, la presentación, por parte de Pedro Sánchez, del informe «España 2050. Fundamentos y propuestas para una estrategia nacional de largo plazo». El presidente del Gobierno ha comaprado este proyecto con la Transición, el momento histórico en el que España puso las bases de la democracia tras 40 años de dictadura franquista.

A su juicio, tiene el mismo sentido hablar del año 2050 «como el de hablar de la España democrática. Nos ocupa actuar en el presente -ha admitido- pero al tiempo, construir las estructuras necesarias que permitan que España tenga un futuro y nos toca hacerlo hoy, no mañana, porque este gobierno tiene aspiraciones igual de ambiciosas que hace 40 años tuvieron nuestros padres».

Acompañado por las cuatro vicepresidentas; por las presidentas del Congreso y del Senado, y por una amplia representación del sector económico y de la sociedad civil, en un espectacular escenario montado en al auditorio del Museo Reina Sofía, Sánchez ha defendido la necesidad de «una nueva visión de España, ambiciosa, que nos inspire, que nos cohesione, que saque lo mejor de nosotros, con una meta común», todo ello desde una visión de Estado y no de Gobierno, por ello abre este plan al «diálogo nacional».

Sánchez defiende «nuestro potencial como país»

El informe, en el que han participado más de cien expertos desde hace más de un año, hace, según el jefe del Ejecutivo dos aportaciones importantes, esto es, proporciona un diagnóstico «riguroso» sobre los desafíos que ya está enfrentando España y, en segundo lugar, muestra «nuestro potencial como país desde ha objetividad delos datos, una España que podría invertir un 4 por ciento en I+D+i, colocarse en la vanguardia educativa, en la digitalización o hacer de la cohesión territorial uno de nuestros principales activos», ha subrayado.

«España debe crear más oportunidades para pasar de la media europea hasta situarse entre los países más avanzados de la UE. Es realmente posible». El documento destaca 50 objetivos en torno a 9 grandes desafíos, a saber, ser productivos, conquistar la vanguardia educativa, cualificación de la población, avanzar en cambio climático, incrementar el estado del bienestar, ir a un desarrollo territorial equilibrado, adaptar el mercado de trabajo a las nuevas realidades, reducir la pobreza y la desigualdad y ampliar las bases del bienestar futuro.

Precedido en el acto por las intervenciones, entre otros, de Diego Rubio, director de la Ofician Nacional de Estrategia; de una joven estudiante, una pensionista, una investigadora y del vicepresidente de Relaciones Interinstitucionales y Prospectiva de la Comisión Europea, Maros Sefcovic, admite el jefe del ejecutivo que España «tiene muchas asignaturas pendientes además de problemas serios y graves a los que dar una respuesta contundente» y así lo refleja el informe que ha calificado de autoexigente.

Y ahora España «dice al mundo que queremos estar a la vanguardia de la transformación y nos deliramos capaces de superarlo para hacer de las próximas décadas una nueva historia de éxito para nuestro país», en una nueva alusión a la Transición.

Propone mejorar en 20 puntos el nivel de los alumnos en el informe PISA

Y entre esos objetivos, está, por ejemplo, mejorar los niveles de aprendizaje de los jóvenes españoles para escalar nada menos que 20 puntos en lso informes PISA o aumentar en 23 el porcentaje de españoles con tiene estudios superiores. «Desde que conquistamos la libertad, España no ha hecho sino que progresar», ha señalado Sánchez,

Tras recordar en su particular cuenta atrás que quedan 90 días para alcanzar la inmunidad de grupo, destaca que esto informe «es pionero a nivel europeo, pero uno de nuestro defectos es que nos cuesta reconocer nuestros propios méritos como país». Se trata de un pimer paso «y todos debemos participar en su diseño. No es un documento cerrado, es una propuesta, viva, que tiene como objetivo iniciar una gran conversación, un gran diálogo nacional, de abajo a arriba abierto a todas las instituciones y ciudadanos».

En definitiva, «ambición y optimismo. Decidamos qué España queremos ser dentro de 30 años», ha concluido.

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