Cada día el Gobierno da un paso más hacia la concesión definitiva de los indultos a los presos del 'procés'. Y, cada día, los partidos de la oposición redoblan la presión contra Sánchez para frenar lo que consideran una "traición" a España y, de paso, desgastar políticamente al jefe del Ejecutivo. Así las cosas, el PP ha optado desde el primer momento por una respuesta institucional y jurídica al desafío que plantea Moncloa y, aunque el domingo Pablo Casado estará en Colón, han apostado por la moderación en las formas para distanciarse del "ruido" del partido situado justo a su derecha. Por eso, los populares estarán "en la calle", pero desde las carpas que han habilitado a lo largo y ancho del territorio nacional para recoger firmas contra los indultos como herramienta de presión social contra el Ejecutivo.

Sólo este fin de semana, fuentes de la dirección trasladan que se han desplegado más de 200 mesas en "todas las comunidades autónomas". Pero esta afirmación cuenta con una importante excepción: hasta ahora, el partido no ha instalado carpas informativas en las calles de Cataluña. En esta comunidad autónoma, quien quiera dejar su firma para protestar contra los indultos de Sánchez "puede acudir a las sedes del PP" donde sí se están recogiendo, pero se ha obviado el despliegue de carpas informativas en la calle. Por el momento, el PP catalán se ha movilizado en redes sociales, donde diversos dirigentes sí han visibilizado la campaña de recogida de firmas que el partido ha habilitado también en el portal Change.org.

Fuentes de los populares de Cataluña explican que, cuando la dirección nacional decidió desplegar la campaña de firmas contra los indultos el pasado martes, el PPC llegó a un acuerdo con Génova para mantener un perfil propio en Cataluña respecto a la iniciativa, que a algunos recuerda a la campaña que desplegó Mariano Rajoy en 2006 contra el Estatut, cuya recogida de firmas "no nos llevó a nada". No obstante, sí avanzan que a partir de esta semana cada presidente provincial y local podrá decidir libremente si recoge o no firmas en la calle con carpas, una decisión que se tomará "en libertad" y "en función de las características de cada municipio".

En el marco de una calma tensa por los cambios organizativos que ha impulsado Génova en el PP catalán tras la debacle de las elecciones del 14-F, en que la formación logró únicamente tres diputados de los que sólo uno -el candidato, Alejandro Fernández- cuenta con el carné del PP, el partido en Cataluña apuesta por no seguir unas directrices que sí se aplican de forma generalizada en el resto de la geografía nacional. Su oposición a la concesión de la medida de gracia es, sin embargo, "total y frontal", pero "son las estructuras locales las que deben organizar las carpas, y es bueno darles libertad", insisten.

Hacen un llamamiento a tener en cuenta que lo que en otras comunidades puede ser visto como un gesto positivo por sus potenciales votantes, desplegar carpas contra los indultos puede percibirse en Cataluña como una acción un tanto "agresiva", e insisten en revisar las características de cada localidad antes de instalar ninguna mesa informativa. "No es lo mismo recoger firmas contra los indultos en un pueblo con el 95% del voto independentista que en otros sitios. Se trata de hacer las cosas con inteligencia", añaden las fuentes consultadas.

En suma, el PP apuesta por no agitar en exceso la campaña contra los indultos en Cataluña. La medida de gracia, una vez constatada la renuncia expresa de Oriol Junqueras a la vía unilateral, podría concederse en cuestión de semanas, pero en la formación prima en estos momentos la idea de que la respuesta que dé el principal partido de la oposición a la cuestión de los indultos, aunque "firme", debe ser medida y moderada en las formas y, sobre todo, no debe descuidar nunca la imagen del PP como un partido autonomista, en contra del perfil que marca Vox. "Nosotros estamos a favor de Cataluña", sintetiza un dirigente popular.

Al borde de las 100.000 firmas

El PP puso en marcha la campaña de recogida de firmas el martes de la semana pasada, aunque en el partido sostienen que el recuento oficial no comenzó hasta el jueves. Fuentes oficiales trasladan que están a punto de llegar a las 100.000 firmas, contabilizadas entre las recogidas a nivel presencial y las que figuran en Change.org.

La iniciativa, según analizan en Génova, "va según el ritmo previsto". El principal partido de la oposición no descarta extender la campaña más allá del 13-J, hasta que el Consejo de Ministros aborde una resolución definitiva sobre la medida de gracia.

En el partido evitan equiparar, además, la presente campaña con la que hizo Mariano Rajoy contra el Estatut -que logró nada menos que cuatro millones de signaturas- y afirman que la iniciativa contra los indultos no tiene nada que ver "ni en la forma ni en el fondo". La actual recogida de firmas la equiparan más bien a la que ya protagonizó el PP durante la polémica 'ley Celaá' en Madrid, en que los populares acumularon un montante de 55.000 firmas que ahora esperan superar.