España

Álvarez de Toledo acude por sorpresa al Congreso sin comunicárselo "a nadie" del PP

Fuentes del PP explican que, aunque siguen vigentes las restricciones por el Covid en la Cámara Baja, otros muchos parlamentarios han acudido este miércoles sin avisar a la dirección nacional, como Ana Vázquez o Pedro Navarro

La exportavoz del Grupo Popular en el Congreso, Cayetana Álvarez de Toledo.

La exportavoz del Grupo Popular en el Congreso, Cayetana Álvarez de Toledo. EFE

La bancada del Partido Popular en el Congreso de los Diputados, menguada como la del resto de grupos parlamentarios por las restricciones del Covid, ha contado este miércoles con una presencia inesperada: la de la ex portavoz del PP en la Cámara Baja, Cayetana Álvarez de Toledo, que ha acudido a la sesión extraordinaria a iniciativa propia al tratarse, según su entorno, de un debate de «máxima relevancia para el futuro del país». Ni la dirección nacional ni el grupo parlamentario tenían constancia previa de la asistencia de la diputada por Barcelona, dado que ésta había decidido no comunicárselo «a nadie». Ella misma lo anunciaba en redes sociales minutos antes del arranque del pleno.

Fuentes del PP explican no obstante que, aunque siguen vigentes las restricciones por el Covid-19 en la Cámara Baja, otros muchos parlamentarios han acudido este miércoles al hemiciclo sin avisar tampoco a la dirección nacional, como Ana Vázquez o Pedro Navarro.

La presencia de la polémica columnista ha pillado por sorpresa a propios y ajenos, aunque no ha habido conversación alguna con Pablo Casado, según las fuentes consultadas. Incluso el propio presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha mencionado a Cayetana Álvarez de Toledo durante su turno de réplica en el Congreso, cuando se ha referido a la ex portavoz parlamentaria por defender que «lo que hay que hacer en Cataluña es reforzar el estado constitucional. Hombre, ¡menos mal!», soltaba el jefe del Ejecutivo, para reparar acto seguido en la presencia de la diputada, que le estaba saludando desde su escaño. «Ah, ¿ya la dejan venir, señoría?», espetaba Sánchez entre risas. «Bienvenida», apostillaba.

Cayetana Álvarez de Toledo lleva un año sin asistir a los plenos en el Congreso de los Diputados, exactamente desde que el presidente del PP, Pablo Casado, tomase la decisión de cesarla como portavoz en el Congreso y situar en su lugar a Cuca Gamarra. La diputada por Barcelona decidió entonces no renunciar al acta y comprobar «los límites de la libertad de una diputada de base». No obstante, nunca ha entrado en el ‘cupo’ de 44 diputados -la mitad de los que tiene el PP- autorizados por la dirección y por el grupo parlamentario para asistir a los plenos desde entonces. «No sé si es un veto, pero no he sido incluida entre los invitados (…). A mí me encantaría volver a intervenir, como cualquier diputado», defendía en una entrevista para El Independiente.

Pero este miércoles se ha tomado la justicia por su mano y no ha necesitado invitación para presentarse en la Cámara Baja. Lo cierto es que, aunque los grupos mantienen oficialmente el acuerdo de enviar al Salón de Plenos a como máximo la mitad de sus integrantes, este miércoles muchos diputados, y no sólo Cayetana Álvarez de Toledo, se han saltado ese límite. La sesión extraordinaria de la presente jornada, convocada a iniciativa del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, para explicar a sus señorías la aprobación de la medida de gracia para los condenados por el procés, ha sido la última del presente período de sesiones hasta la vuelta de las vacaciones de verano.

A pesar de las discrepancias existentes entre Álvarez de Toledo y Pablo Casado, hechas públicas por ambos, la ex portavoz parlamentaria ha aplaudido en pie junto al resto de sus compañeros la última intervención del jefe de la oposición en el Congreso, quien ha insistido en que, «si le queda dignidad dimita» porque «si no lo hace, acabará como a José Luis Rodríguez Zapatero, incapaz siquiera de presentarse a las mismas».

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