En su toma de posesión, el nuevo ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, mencionó al «gran amigo y vecino del Sur»: Marruecos. El sucesor de Arancha Rodríguez Laya está dando señales de que no va a evitar los temas complejos. En el primer comunicado del Ministerio en esta nueva etapa, «España defiende el derecho fundamental a manifestarse libre y pacíficamente de todos los ciudadanos y pide a las autoridades cubanas que lo respeten».

Miles de cubanos salieron a las calles el pasado domingo en varias ciudades del país, entre ellas San Antonio de los Baños, Camagüey, y La Habana. Los manifestantes gritaban: «Abajo la dictadura», «libertad» y «patria y vida». Este lema, «patria y vida», como contraposición a la castrista consigna «patria y muerte», se ha convertido en el lema de la revuelta que empezó a gestarse a finales de 2020, abanderada con el Movimiento San Isidro.

El propio ministro, José Manuel Albares, ha tuiteado el contenido del comunicado en su cuenta de Twitter y ha pedido la liberación de la periodista Camila Acosta, colaboradora de ABC y Cubanet.

El régimen cubano ha desplegado a las Boinas Negras (fuerzas especiales) en las calles de varias ciudades. Hay decenas de arrestados, entre ellos varios miembros del Movimiento San Isidro. Camila Acos será procesada por «delitos contra la seguridad del Estado», según informa el diario ABC.

En el comunicado del Ministerio de Exteriores se dice que «Cuba sufre una crisis en la que confluyen varios elementos entre los que destacan la crisis económica así como una caída del turismo derivada de la Covid. Para hacer frente a la situación es necesario incrementar el ritmo de las reformas». Añade que se estudiarán formas de ayuda a la población.

El número de casos y muertes se ha incrementado sustancialmente en Cuba. Cada día se registra un nuevo récord, a pesar de que la isla ha desarrollado dos vacunas propias, Soberana y Abdala. Matanzas es la zona más afectada.

El problema en el gobierno de España viene por parte de ciertos cargos ligados a Unidas Podemos. El secretario de Estado de Agenda 2030, Enrique Santiago, se pone del lado del régimen castrista. En su cuenta de Twitter, escribía este lunes: «Cuba está aguantando el más duro bloqueo de la historia, medida contraria al derecho internacional que impide la llegada de alimentos, material sanitario y recursos financieros. La más eficaz ayuda humanitaria es cumplir las resoluciones de Naciones Unidas y levantar ya el bloqueo». Ni una palabra sobre las manifestaciones contra el régimen, un auténtico estallido social. La demanda de libertad tampoco figura en sus declaraciones.

Borrell pide que se escuche el descontento

El mensaje del gobierno de España está en consonancia con la declaración del lunes del Alto Representante de Política Exterior y de Seguridad, Josep Borrell, sobre las protestas más importantes en la isla caribeña desde el Maleconazo de 1994.

En rueda de prensa en Bruselas, Borrell pidió al presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, que escuchara a los manifestantes. «Es una manifestación de descontento que, por lo que sabemos, ha alcanzado una dimensión que no se conocía desde 1994». El asunto se trató como cuestión de actualidad en el Consejo de Exteriores.

«Quiero expresar el derecho del pueblo a expresar sus opiniones de forma pacífica y quiero pedir al Gobierno que permita las manifestaciones y escuche el descontento de los manifestantes», dijo Borrell, quien fuera ministro de Exteriores del primer gobierno de Pedro Sánchez.

Joe Biden pide contención al gobierno cubano

El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, ha subrayado también la excepcionalidad de la protesta. «El pueblo cubano está exigiendo la libertad de un régimen autoritario. No creo que hayamos visto algo así en mucho tiempo, o jamás». Ha pedido al gobierno de La Habana que no use la violencia para silenciar a los ciudadanos.

Miguel Díaz-Canel, sucesor de Raúl Castro al frente del régimen, ha acusado a EEUU de favorecer la crisis con el bloqueo. Incluso desde el régimen se relaciona a Washington con estas manifestaciones. Pero desde EEUU se niega cualquier vínculo.

El secretario de Estado, Antony Blinken, se ha referido a la crisis en Cuba en español. «Estados Unidos apoya al pueblo de Cuba, que busca libertad y respeto por sus derechos humanos. La violencia contra los manifestantes pacíficos es abominable. Instamos a la moderación y el respeto por la voz del pueblo».

Mientras tanto, cada vez sabemos menos de lo que pasa en la isla. El régimen ha cortado las comunicaciones con el fin de que no se vean en el exterior las imágenes del domingo. Un pueblo en las calles que pide libertad.