España

Vox prepara el desembarco de Macarena Olona en Andalucía para obligar a Moreno a una coalición

La dirección nacional no ha oficializado una decisión al respecto, pero en el partido insisten en que la diputada por Granada es la opción "más potente" para frenar al PP y forzar el pacto con Vox en la región

La secretaria general del Grupo de Vox en el Congreso, Macarena Olona.

La secretaria general del Grupo de Vox en el Congreso, Macarena Olona. EUROPA PRESS

Vox es la tercera fuerza política en el Congreso de los Diputados. En Madrid, el partido cuenta con un ancho plantel de pesos pesados, referentes políticos de larga proyección a los que sus simpatizantes rinden devoción. Pero el número de figuras reconocibles y reconocidas del partido de Santiago Abascal disminuye conforme se alejan de la capital. Las elecciones andaluzas, las primeras que aparecen en el calendario electoral, se jugarán en clave nacional. Allí Vox resiste e, incluso, mejora según las encuestas, pero en el partido adolecen de un referente territorial que marque el camino al margen de que Santiago Abascal dicte las órdenes desde Madrid. Y Macarena Olona es «la candidata más potente» con la que Vox puede afrontar «con amplias garantías» los próximos comicios en Andalucía, según reconocen fuentes autorizadas del partido.

Oficialmente, Vox no ha activado la maquinaria interna para designar a quien será su apuesta política para enfrentar a Juanma Moreno y a Juan Espadas en Andalucía. En la dirección se limitan a señalar que, «como siempre», Vox no desvelará el nombre de su candidato hasta «última hora», es decir, hasta que no haya un horizonte electoral claro, como sucedió con Rocío Monasterio en Madrid o con Ignacio Garriga en Cataluña. Macarena Olona siempre estuvo en las quinielas para liderar el partido en Andalucía, pero su nombre suena ahora más que nunca y diversas fuentes del partido coinciden en privado en que la diputada nacional es su «mejor opción» para cebar su bolsa de votos; frenar el auge del PP, que roza la mayoría absoluta en este territorio; y forzar a Juanma Moreno a firmar una coalición de la que no quiere oír hablar. «Es indudable que tiene mucha mayor presencia que cualquier otro. Los nuestros la admiran y los enemigos la temen», comenta un dirigente de la confianza de la diputada.

Aunque la opción lleva tiempo encima de la mesa, en las filas de Vox Andalucía y también en las bases se respiraba cierto nerviosismo por la ausencia de un candidato definido y «fuerte» ante unas elecciones sobre las que ha planeado siempre el fantasma del adelanto electoral. Por eso, según relata un alto cargo de Vox en Andalucía, las palabras que pronunció la propia Macarena Olona en Sevilla el pasado 12 de octubre se recibieron con alivio entre la militancia y entre los cargos territoriales de Vox, que no dudan en cerrar filas con la diputada por Granada.

«Para mí sería un privilegio poder encabezar esa candidatura, como no puede ser de otra manera», declaró Olona, convertida en la invitada ‘estrella’ de un acto con simpatizantes en la capital andaluza con motivo de la Fiesta Nacional. «Es un privilegio servir al pueblo andaluz, pero no me toca a mí tomar esa decisión (…). Yo soy soldado, y como siempre he hecho estaré donde me demande la responsabilidad y el amor por Andalucía y por España», añadió, lo que de puertas para adentro sirvió para despejar dudas y se interpretó como toda una declaración de intenciones del próximo movimiento que puede ejecutar la dirección nacional. «Macarena no es una persona que dice las cosas de manera gratuita. Es inteligente, y cuando habla dice las cosas con fundamento», comenta un dirigente autonómico.

Las palabras que pronunció la actual secretaria general del Grupo Parlamentario de Vox en el Congreso distan, y mucho, del discurso que defendía la propia Olona a cuenta de su candidatura hace unos meses. Concretamente, el pasado mes de mayo la diputada salió al paso de la rumorología que la situaba como candidata en Andalucía ante la inestabilidad del gobierno de Juanma Moreno, y se autodescartó de la carrera electoral. «Amo Andalucía, pero no voy a ser candidata a la Junta», escribió en su cuenta de Twitter. Pese a la contundencia de la diputada, de puertas para adentro insistían en que, al final, Olona como el resto «está al servicio del partido» y que esa puerta no se había cerrado.

El argumento que se erige como único contrapunto a la posible andadura andaluza de la también vicesecretaria de Relaciones con las Cortes de Vox es la posibilidad de que su proyección nacional se vea perjudicada por la necesaria renuncia a su escaño en el Congreso para ocupar un puesto de responsabilidad en el Parlamento andaluz y, si se tercia, en la Junta. La diputada por Granada es una de las voces más potentes de Vox en la esfera nacional. Cuenta con una legión de fans en redes sociales que aplauden un discurso «sin complejos» especialmente crítico con el Gobierno de Sánchez, sin escatimar en agravios contra el partido que dirige Pablo Casado.

«Siete u ocho escaños más»

Sin embargo, las fuentes consultadas niegan que su posible candidatura en Andalucía le haga perder «ni un ápice» del tirón mediático con el que ya cuenta la diputada, y hacen hincapié en la importancia de esta región para Vox ya que, de los 52 diputados nacionales, más del 20% son andaluces. Los cálculos optimistas que hacen en las filas de Vox Andalucía ponen aún más presión sobre los hombros de la dirección nacional. Según las encuestas, Vox se situaría en estos momentos en una horquilla de entre 15 y 16 escaños, hasta cuatro más del resultado que obtuvo en las últimas autonómicas y ello, según resaltan en el partido, «sin ningún candidato» definido. El hecho de que Macarena Olona se postulase como líder del partido, aseguran, «nos daría siete u ocho escaños más», lo que pondría contra las cuerdas la estrategia de Pablo Casado y de Juanma Moreno de aplicar el ‘modelo Ayuso’ en Andalucía y gobernar en solitario con el apoyo externo de Vox.

El actual presidente de la Junta de Andalucía, que ha emprendido ahora la marcha en busca de un acercamiento al PSOE, cuenta con velocidad de crucero en los sondeos, hasta tal punto que alguno ya vaticina que podría doblar el resultado que obtuvo a finales de 2018 y rozar la mayoría absoluta con la punta de los dedos. En el marco de la estrategia emprendida también por Pablo Casado a nivel nacional, que pasa por ignorar a Vox y reducir su influencia a apoyos externos en sus respectivos gobiernos territoriales, la formación que preside Santiago Abascal está decidida a truncar esa aspiración de los populares y a entrar en el próximo gobierno de la Junta. La estrategia la definió la propia Macarena Olona durante su mitin en Sevilla: el próximo gobierno andaluz «será con Vox, o no será».

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