España

Grande-Marlaska vuelve a negar el ascenso a general a Pérez de los Cobos y a Sánchez Corbí

El ministro del Interior se salta nuevamente el escalafón y promociona a coroneles de la promoción posterior a las de los dos oficiales que han recurrido sus destituciones ante la Audiencia Nacional

El coronel Pérez de los Cobos, en la celebración de la Patrona de la Guardia Civil.

El coronel Pérez de los Cobos, en la celebración de la Patrona de la Guardia Civil. EP

El ministro Grande-Marlaska ha vuelto a saltarse el orden natural para vetar por segunda vez el ascenso a general de Diego Pérez de los Cobos, el coronel que recurrió en la Audiencia Nacional su destitución como jefe de la Comandancia de Madrid tras negarse a dar información sobre el caso 8-M. El titular de Interior también ha excluido a Manuel Sánchez Corbí, al que el titular de Interior cesó de forma fulminante como jefe de la Unidad Central Operativa (UCO) al poco de su llegada al Gobierno.

La Dirección General de la Guardia Civil ya impidió la pasada primavera el ascenso al generalato de Pérez de los Cobos, pese a ser el más valorado en el Cuerpo. Su nombre tampoco figura en los reales decretos que el Consejo de Ministro ha aprobado este martes y sí los de tres coroneles de la promoción posterior.

Interior bloqueó su ascenso meses atrás y promocionó a otros cuatro coroneles situados por detrás de él. Pérez de los Cobos y Sánchez Corbí se quedaron fuera, por lo que teóricamente les correspondería en esta ocasión el cambio de empleo. Si ambos habían sido evaluados es porque tenían opciones de promocionar, especialmente Pérez de los Cobos. Sánchez Corbí trabaja desde principios de año en la empresa privada, concretamente en Acciona.

Como ya ocurrió la vez anterior, Interior ha vuelto a despreciar el orden y ha ascendido a los coroneles de la promoción posterior situados en los puestos 1 (Francisco Javier Sánchez Gil), 6 (Arturo Prieto) y 9 (Antonio José Rodríguez-Medel) en lugar de respetar la relación natural elaborada por seis generales de acuerdo -en gran medida- a criterios objetivos.

El desprecio al escalafón no tiene precedentes en la Guardia Civil hasta la llegada de Grande-Marlaska a Interior. Las fuentes consultadas recuerdan que siempre se había respetado un sistema en el que priman los méritos objetivos de los candidatos -tasados en función de cursos realizados, responsabilidades desempeñadas…- y advierten del riesgo que supone que se rompa este procedimiento en favor de la discrecionalidad en los nombramientos.

Comandancia de Málaga

Uno de los nuevos generales es Antonio José Rodríguez-Medel, hermano de la juez que instruyó el caso 8-M -archivado posteriormente- y hasta ahora jefe de la Comandancia de Málaga. Aunque nacida en Cádiz, Málaga es la provincia en la que ha desarrollado toda su carrera y en la que tiene fijada su residencia María Gámez, directora general de la Guardia Civil desde principios de 2020.

Los nombramientos de los nuevos generales se han publicado en el Boletín Oficial del Estado (BOE) la misma semana en que se han cumplido diez años del cese de la actividad armada por parte de ETA, a cuya derrota contribuyeron de forma decisiva tanto Pérez de los Cobos -formó parte en sus comienzos en el Cuerpo del Grupo Antiterrorista Rural (GAR), participando en la desarticulación de numerosos comandos- como Sánchez Corbí. Éste especialmente, que dedicó 25 años a la lucha antiterrorista antes de ser designado -en noviembre de 2015- para ocupar la jefatura de la unidad de élite de la Guardia Civil destinada a investigar la corrupción política.

Marlaska veta a los dos coroneles que recurrieron sus destituciones ante la Audiencia Nacional

Grande-Marlaska no sólo ha impedido que los dos coroneles siguieran desempeñando las responsabilidades que tenían encomendadas -uno como jefe de la Comandancia de Madrid y el otro como máximo responsable de la UCO- sino que ha frustrado sus posibilidades de ascenso. Las opciones de Pérez de los Cobos de llegar a general son nulas mientras esté el actual titular de Interior: el oficial tiene 58 años y sólo podría intentarlo hasta los 61, que es cuando los coroneles pasan a la reserva.

Pérez de los Cobos fue cesado por la directora general de la Guardia Civil, María Gámez, en la noche del domingo 24 de mayo de 2020, después de negarse a dar a sus superiores información sobre la investigación que tenía abierta la juez de Madrid Carmen Rodríguez-Medel sobre la manifestación del 8 de marzo de 2020 en el inicio de la epidemia del coronavirus. En ese caso -posteriormente archivado- estaba investigado el dirigente socialista José Manuel Franco, entonces delegado del Gobierno en Madrid y hoy presidente del Consejo Superior de Deportes (CSD).

El pasado mes de marzo, el Juzgado Central de lo Contencioso-Administrativo 8 de la Audiencia Nacional dio la razón al coronel y concluyó que la decisión de cesarle por no informarle de una investigación judicial en curso fue «ilegal». En septiembre, la Sección Quinta de la Sala de lo Contencioso-Administrativo de la Audiencia Nacional corrigió al magistrado de instancia y revocó dicha sentencia, que Pérez de los Cobos ya ha anunciado que recurrirá ante el Tribunal Supremo.

En el caso de Sánchez Corbí, fue la primera víctima desde que Grande-Marlaska llegó al cargo. Fue destituido de forma fulminante como jefe de la UCO a principios de agosto de 2018, después de que éste firmara una orden interna en la que comunicaba a los diferentes departamentos de la unidad que, hasta nueva orden, quedaba «temporalmente suspendida cualquier actividad» que requiriera obligatoriamente disponer de fondos reservados tras haberse agotado esta partida.

Interior defendió que el oficial vallisoletano adoptó esta decisión sin haber recibido para ello ninguna instrucción, ni de sus mandos ni del poder judicial, y que con ella se pusieron en riesgo operaciones policiales que estaban en marcha. El coronel también pleiteó en los tribunales, pero su demanda fue desestimada.

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