El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, tiene como fecha límite para la celebración de las próximas elecciones generales el 10 de diciembre de 2023, ya que no baraja la posibilidad de forzar una interpretación de la ley electoral que alargara su actual mandato unas semanas más.

Sánchez ha venido asegurando que agotará la legislatura y que tiene estabilidad para conseguirlo pese a que pueda haber iniciativas como la reforma laboral, convalidada esta semana tras una polémica votación, que no cuenten con el respaldo de sus socios de investidura.

Horas antes de que se aprobara esa convalidación en el Congreso, repetía su intención en una rueda de prensa durante su visita a Emiratos Árabes Unidos.

«El Gobierno tiene como propósito, como objetivo, como determinación, culminar su legislatura una vez termine la presidencia española de la Unión Europea en el segundo semestre de 2023», manifestó.

España ostentará esa presidencia de turno de la UE desde el 1 de julio de 2023 hasta el 31 de diciembre de ese año, pero el propio jefe del Gobierno, en una conversación informal posterior con los periodistas, aclaró que sus palabras no significan en sentido estricto que los comicios vayan a ser una vez que España deje de desempeñar esa responsabilidad europea.

Su intención es que se celebren coincidiendo con los últimos compases de esa presidencia, cumpliendo la normativa electoral y sin forzar una interpretación de la ley que podría llevarlos incluso a enero de 2024.

Los plazo de la Loreg

Por tanto, de acuerdo con esas premisas, la última fecha posible para las próximas elecciones sería el 10 de diciembre de 2023.

El día en el que se acude a las urnas es el que se ha tomado siempre como referencia para el inicio de la legislatura, que se extiende durante cuatro años.

Como los últimos comicios generales fueron el 10 de noviembre de 2019, el mandato de las Cortes actuales concluirá justo cuatro años después, el 9 de noviembre de 2023.

De acuerdo con el artículo 42 de la Ley Orgánica del Régimen Electoral General (LOREG), si no hay disolución anticipada de las Cortes, el presidente del Gobierno está obligado a expedir el decreto de la nueva convocatoria 25 días antes de la expiración del mandato de las cámaras.

Ese decreto, que se publica al día siguiente en el Boletín Oficial del Estado, ha de incluir la fecha de los comicios, que tal y como determina también la ley electoral, se celebrarán 54 días después de esa publicación.

Es decir, que si Sánchez lleva al límite la legislatura, deberá expedir el decreto de convocatoria el 16 de octubre de 2023 (25 días antes de que concluya), se publicará en el BOE el 17 de octubre y las elecciones serán el 10 de diciembre (54 días después de su publicación).

Evitar dudas legales

La única posibilidad de que se convocaran más allá de esa fecha sería interpretar que el inicio de la legislatura no es el día de las elecciones, sino el de la constitución de las Cortes o, incluso, el de la investidura del presidente del Gobierno, por lo que se ampliarían los tiempos.

Pero Sánchez ha descartado que pretenda forzar esa interpretación, que conllevaría dudas legales y una segura polémica política, y ha afirmado que se regirá por los plazos habituales.

El 10 de diciembre de 2023 es el domingo inmediatamente posterior a una semana con dos festivos -el miércoles 6 (Día de la Constitución) y el viernes 8 (la Inmaculada Concepción)- que aprovechan muchos españoles para pasar unos días de ocio, por lo que Sánchez debería calibrar si eso podría afectar a la participación y sería conveniente optar por otra fecha anterior.

En ese caso, el domingo 3 de diciembre también podría estar condicionado por los mismos motivos al situarse al inicio del puente vacacional.

Si la legislatura se extiende hasta el final sería la segunda ocasión que sucede, ya que Mariano Rajoy actuó de la misma forma en la convocatoria de las elecciones generales del 20 de diciembre de 2015, apurando hasta el último día el periodo abierto con los comicios del 20 de noviembre de 2011 y teniendo que regirse por los tiempos estipulados para este caso.

La presidencia de la UE

La precampaña y la campaña electoral coincidirían por tanto con la presidencia española de la Unión Europea, pero fuentes del Gobierno aseguran a Efe que eso no afectaría a la responsabilidad que tiene que desempeñar el país en ese periodo.

Además, recalcan que ocurre en ocasiones y que, por ejemplo, es lo que pasará en pocos meses en Francia, que desempeña la presidencia de la UE en este primer semestre de 2022 y tendrá elecciones presidenciales en abril.

Para empezar a preparar ya esa presidencia española, el Gobierno creó el mes pasado un comité organizador encabezado por el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares.

El 2023 será un año muy cargado electoralmente porque a los comicios generales se sumarán los municipales y los de gran parte de las comunidades autónomas.

Será el 28 de mayo (el cuarto domingo de ese mes según estipula la ley electoral) cuando habrá que acudir a las urnas para elegir a quienes estarán al frente de los ayuntamientos de toda España y de la mayoría de autonomías.

Desde el Gobierno se asegura que Sánchez no se plantea hacer coincidir las elecciones generales con las municipales y autonómicas y que su determinación es clara para que se celebren, como él dice a menudo, «cuando toca». Y cuando toca es a finales de 2023.