Carlos Carrizosa defiende la vigencia de la propuesta de Cs en Cataluña ante la entrada de Vox, el empuje del nuevo PP de Feijóo y la amenaza de Valents. Asegura que su partido sigue siendo el principal bastión de la batalla contra la «ingeniería social» del nacionalismo y las cesiones del socialismo catalán. Y asegura que las encuestas desmienten los malos augurios del último Barómetro del CEO catalán, que sitúa a Cs como última fuerza.

Pregunta.- El último Barómetro del CEO deja a Cs al borde de la desaparición en Cataluña ¿Cómo lo interpreta?

Respuesta.- Son encuestas de voto autonómico cuando no hay perspectivas de unas elecciones. Lo que ocurriera en unas elecciones de aquí a unos meses no será esta encuesta la que lo determine. Además, lo principal es que es la encuesta del gobierno catalán. Lo que ha hecho es castigar al partido que les está denunciando en Fiscalía. También llama la atención que el líder mejor valorado sea Oriol Junqueras y el peor Carlos Carrizosa.

P.- Normalmente el líder peor valorado es el que genera más rechazo en los electorados de otros partidos, ¿le sorprende ser peor valorado por los electores independentistas que Ignacio Garriga, de Vox?

R.- Cosecho más ceros porque soy más conocido que los otros líderes constitucionalistas, por tanto tengo más notas negativas. Tuvimos un protagonismo decisivo en parar el golpe y eso a la parte más radicalizada de la sociedad catalana, que es la que se ocupa de resaltar el gobierno en sus encuestas, nos puntúa más negativamente.

P.- Tras esta encuesta ¿Cómo prevén las elecciones municipales en Cataluña?

Nuestras encuestas municipales nos sitúan por encima del PP y Vox en grandes municipios como Sabadell

R.- Igual que antes de ver esta encuesta, porque nosotros también tenemos nuestros sondeos y nos dicen cosas muy diferentes. Nos dan en algunos municipios una ligera bajada, pero clarísimamente mantenemos un buen nivel de voto. Incluso por encima del que tuvimos en las autonómicas del 14F de 2021 en porcentaje. Las municipales son muy distintas a las autonómicas y creemos que en los municipios nuestra marca goza de buena salud y nuestras encuestas municipales nos sitúan por encima del PP y Vox en grandes municipios como Sabadell.

P.- ¿Estamos hablando del entorno metropolitano de Barcelona?

R.- El resultado en las municipales tiene una cierta homogeneidad para todos los partidos y nosotros podemos extraer conclusiones generales de los muestreos en municipios del área metropolitana, que es donde tenemos nuestro mayor granero de votos. Y donde hay más habitantes de Cataluña. Ahí según nuestras encuestas estamos aguantando bien y por encima de otros partidos.

P.- ¿Podemos ver pactos PP-Cs en Barcelona y otras ciudades metropolitanas para evitar que el voto constitucionalista se quede sin representación?

R.- No es la intención de Cs ir en alianza con ningún partido. Tampoco con el PP, que es un partido desarbolado en Cataluña. Lo sensato es consolidar las marcas, los partidos, y luego en alguna población concreta, para superar el listón del 5% y que ningún voto constitucionalista sea inútil, nos lo podemos plantear. Pero falta mucho, la intención es ir con nuestras siglas.

No habrá coalición en Barcelona ni en ciudades importantes donde el PP hace años que no tiene representación

P.- ¿No habrá coalición en Barcelona?

R.- En absoluto, la intención es ir con nuestra marca en Barcelona y en ciudades importantes donde el PP hace muchos años que no tiene representación.

P.- Teme el coste de la expulsión de Cs de los gobiernos autonómicos con el PP y su caída en otras comunidades

R.- Fue un error estratégico pactar diversos gobiernos, todos con el PP, y darles a ellos la llave de la disolución, no volveremos a cometer ese error. El mayor reproche es que esos gobiernos funcionaban y los rompieron por estrategia.

P.- Esos gobierno les lastran, en el caso de Madrid, con casos de presuntas irregularidades en la gestión de la pandemia.

R.- En cuanto se ha conocido una irregularidad, como el caso de los espías a Ayuso, Begoña Villacis se enfrentó al PP en Madrid. Si hay algún tipo de irregularidad en la compra de mascarillas Villacís va a hacer lo que le toca a un dirigente de Cs, poner por encima el dinero publico y la lealtad a los votantes. No taparemos nunca la corrupción.

P.- En esas elecciones se producirá una reconfiguración de su espacio político con la entrada de Vox y Valents ¿Cómo va a afectar eso a Cs?

R.- Es muy importante que nosotros sigamos reivindicando la existencia del espacio de Cs. No es el mismo espacio que ocupa Vox. Confiamos mucho en nuestra capacidad para atraer al voto abstencionista, eso es lo determinante. La lucha no está entre los partidos constitucionalistas, que eventualmente podemos colaborar. No creo que Cs tenga que crecer a costa del PP, que pocos votos más puede dar a Cs. O a costa de Vox. Nosotros podemos y debemos crecer en la bolsa de abstencionistas decepcionados de la política que hay en Cataluña.

P.- ¿Y Valents?

R.- Valents todavía no ha entrado en ningún sitio, y creo que no va a entrar. Es un artificio, la idea de una líder política que quiere encabezar un proyecto que no se sabe en qué consiste. Y lo ha hecho montando un espacio mediante el transfuguismo, por tanto no es regenerador, no es creíble políticamente, son los restos del partido de Manuel Valls en Cataluña.

Valents es un artificio montado mediante transfuguismo, son los restos del partido de Manuel Valls

P.- ¿Ese transfuguismo ha debilitado la estructura de Cs?

R.- No. En Lleida no tienen a nadie, en Girona no tienen ninguna fuerza, y los fichajes que han presentado a bombo y platillo son personas que ya no estaban en nuestra estructura. Hay partidos, como ha intentando el PP o ahora Valents, que en vez de crecer a base de ensanchar su espacio creen que crecen atacando las estructuras o la propia existencia de otro partido político. No tiene futuro porque eso no es acción política y no redunda en beneficio de la gente; son estrategias de vuelo corto.

P.- Hablaba de su necesidad de reenganchar a los abstencionistas que les dieron la gran victoria de 2017 pero después les han abandonado ¿Cómo piensa recuperarlos?

R.- Tenemos que recordar a todos los catalanes que la época de las mayorías absolutas ha acabado, por mucho que Feijóo diga lo contrario. La política española y la catalana no se van a hacer desde las mayorías de ningún partido político. Y eso hace que el espacio liberal cobre una gran importancia, no es necesario ganar unas elecciones para gobernar. Nosotros ganamos y no pudimos gobernar, pero a veces con menos representación se puede influir y cambiar las cosas.

En la sociedad catalana hay muchísimo descontento y desanimo por la imposibilidad de batir al sector nacionalista porque el PSC les sirve siempre de apoyo. Todos los que no quieren ver consolidado un proyecto de ERC o JxCat con la ayuda del PSC tienen la posibilidad de votar a un partido liberal que no transige ante el nacionalismo y representa la forma de pensar de muchos ciudadanos.

P.- ¿El debate sobre la aplicación del 25% de castellano en la escuela les va a ayudar?

R.- Si. El 25% de castellano no es hablar catalán si o no. Es hablar de derechos que se ejercen en el colegio y de parar la ingeniería social que pretende hacer el nacionalismo a costa de la lengua catalana. La mayoría de los catalanes estima al catalán y quiere verlo en el colegio pero no quieren excluir al castellano. Hay que poner sobre la mesa que esto es una lucha contra la ingeniería social del independentismo.

P.- Les ha salido muy mal esa ingeniería, vistos los resultados de los estudios de la Consejería que dicen que los alumnos se pasan al castellano en cuanto salen al patio.

R.- La ingeniería social está siendo impotente para cambiar el idioma de las familias. Esta imposición del catalán genera rechazo por parte de muchos alumnos, que ven un idioma que expulsa de las instituciones a los que usan otro idioma. Ese sentimiento de rebeldía es lógico. Muchos jóvenes han llegado a percibir el catalán como el idioma impuesto por la administración, también hubo una reacción contra Franco cuando imponía el castellano e impedía parcelas de uso del catalán.

P.- ¿Ese uso predominante entre jóvenes no satisface la reivindicación de más castellano?

R.- No. Tener el castellano como lengua vehicular significa aceptarla como lengua propia también en la sociedad catalana y normalizar en los colegios lo que es normal en la sociedad. Además, el registro culto de un idioma no se aprende en la calle, en el cine o en el patio. Se aprende estudiando ciertas materias en el idioma que quieres aprender en un registro culto.

El acuerdo sobre el catalán es un retroceso, una claudicación que el PSC vende como un avance

P.- ¿El acuerdo entre PSC y ERC para que el castellano sea reconocido como “lengua de aprendizaje” es un avance?

R.- Me parece un retroceso. El avance es que se cumpla una sentencia que obliga a respetar derechos de los alumnos y las familias. La modificación que proponen no garantiza lo que los tribunales sí garantizan. Estamos ante un retroceso y una claudicación, que el PSC vende como un avance. El PSC está pactando con ERC una forma de desactivar al electorado constitucionalista a menos que voten a los socialistas. Estamos asistiendo a la gestación de un tripartito.

P.- ¿Qué futuro le augura a Laura Borràs?

R.- Va a tener que dejar la presidencia del Parlament.

P.- ¿Cuándo se abra juicio oral -en unas semanas- o podrá resistir en la presidencia del Parlament durante el juicio oral?

R.-  JxCat hará todo tipo de presión, pero el ánimo de ERC y el PSC es desalojar a Borràs. Espero que cumplirá con lo que dice el reglamento, que obliga a que cuando se abra juicio oral por un tema de corrupción el diputado deje su escaño. Si se acoge a subterfugios para hacer lo que no dice el reglamento veremos qué hacemos, pero Borràs debe dejar de ser presidenta del Parlament en las próximas semanas.

Borràs debe dejar de ser presidenta del Parlament en las próximas semanas.

P.- Si la iniciativa no es de los partidos mayoritarios ¿será Cs quien inste ese debate en la Mesa?

R.- Por supuesto vamos a empujar todo lo posible como diputados. Sería un nuevo atropello del reglamento y los derechos de los diputados. El mero hecho de que nos estemos planteando si se le aplica el reglamento o no ya es un agravio comparativo. No lo podemos aceptar.

P.- El miércoles visitó a su homólogo en Aragón para cuestionar el acuerdo sobre los Juegos Olímpicos de Invierno 2030, eso no le reportará simpatías en Cataluña.

R.- No me he puesto al lado de las reivindicaciones de Aragón. He criticado con dureza la posición de la Generalitat, del COE y el Gobierno. Entre ellos han cerrado un acuerdo sin que la cuarta parte lo haya aceptado. Es evidente la estrecha relación entre Pedro Sánchez y ERC, pero en circunstancias normales Aragón y Cataluña deberían presentar una candidatura en pie de igualdad que no estuviera generando este ruido.

Y no someterla a la aprobación de 6 comarcas que en conjunto no llegan a la población de Castelldefels. Que 55.000 personas pongan en jaque una candidatura de dos comunidades autónomas que aprovecha a muchísimas personas y al nombre de España es un boicot al buen fin de esta candidatura.

P.- Más allá de la batalla política entre comunidades, la candidatura es muy cuestionada por las dudas medioambientales que ofrece el futuro de los deportes de esquí en el Pirineo.

R.- Entiendo las objeciones, pero lo que hay que hacer es buscar las vías para hacer esta candidatura lo más sostenible posible y no renunciar al bienestar que genera en la población. Hoy en día hay partidos que defienden el decrecimiento, no mover un dedo porque el crecimiento económico va contra la sostenibilidad del planeta. Otros pensamos que los menos favorecidos tienen derecho a esta expectativa de crecimiento. Hay mucho fanatismo; la tercera pista de El Prat, los JJOO de invierno, los proyectos hoteleros, los cruceros en Barcelona… no lo podemos someter todo a los dogmas de quienes quieren imponer una sociedad según su visión.

P.- Hace tres años Cs se presentó en Barcelona con la candidatura de Manuel Valls. ¿Van a mantener a Luz Guilarte como candidata pese su escaso conocimiento?

R.- El grado de conocimiento de los candidatos municipales no es muy determinante. El trabajo de Guilarte al frente del grupo municipal ha sido bueno porque ha sido la única oposición real a Ada Colau. Como barcelonés nunca había oído hablar tan mal a tanta gente sobre el alcalde. Rompimos con Valls precisamente porque optó por hacer alcaldesa a Colau. El PSC se ha coaligado con Colau y ha contribuido a este desastre, Valents la hizo alcaldesa y el PP no ha estado especialmente visible. Por eso creo que en Barcelona podemos capitalizar el hartazgo que ha generado Colau.

P.- ¿Algo habrán han hecho mal todos los partidos de la oposición para que Colau siga siendo alcaldesa cuando concita tanto rechazo?

R.- Las leyes municipales tienden a sostener a la alcaldía.

P.- Pero las encuestas no dan una perspectiva de gran castigo a Colau, pronostican un nuevo empate entre ERC, Comuns y PSC.

Los Comunes consiguen un considerable voto cautivo mediante subvenciones, Colau ha procurado blindarse untando a sus partidarios

R.- Los partidos como los Comunes consiguen un considerable voto cautivo mediante subvenciones -Colau ya está siendo investigada por ello-. Mantienen sus tentáculos en los barrios y el mundo asociativo, Colau ha procurado blindarse untando a sus partidarios. En Cataluña es un sistema que funciona, ya lo hizo el nacionalismo. La difícil geometría política en una ciudad como Barcelona favorece que incluso un gobierno local tan rechazado acabe manteniéndose por esos regímenes clientelares. Los máximos perjudicados son los sectores productivos de Barcelona.

P.- ¿La Copa América es una buena oportunidad para Barcelona?

R.-  Es la ultima oportunidad de Colau para hacerse pasar por la alcaldesa de los eventos cuando durante años ha cuestionado todos los grandes eventos como el MWC. Ahora que se enfrenta a elecciones ha decidido hacerse un lavado de cara. Hay que saludar que la Copa América venga a Barcelona, pero ha sido a contrapelo de los deseos de Colau.