España Malestar en Génova tras el primer cara a cara con Sánchez

El PP cree que el careo con Sánchez en el Senado retrata su nula voluntad de alcanzar acuerdos

Preveían un tono más sosegado y conciliador con el principal líder de la oposición, y lamentan que persista en mantener el "argumentario cotidiano" y el insulto

El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, durante su pregunta a Pedro Sánchez en la sesión de control al Gobierno.

El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, durante su pregunta a Pedro Sánchez en la sesión de control al Gobierno. EP

El primer cara a cara en el Senado entre el líder de la oposición, Alberto Núñez Feijóo, y el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha dejado una sensación de desazón en las filas populares. Dos meses después de su nombramiento en Sevilla, el dirigente gallego ha podido enfrentarse directamente a líder del Ejecutivo durante la sesión de control al Gobierno en el Senado de este mes, que, previsiblemente, será la última del actual ciclo de sesiones. En el PP consideran que, en vista de la actitud desempeñada por Sánchez, siguiendo su «argumentario cotidiano», ha quedado «acreditado» que al PSOE solo le interesa pactar con ellos la renovación del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ). «Para todo lo demás, prefieren llegar a acuerdos con EH Bildu», añaden.

En el seno de los populares muestran notable decepción por que el Gobierno no tome en consideración las medidas económicas del plan presentado a finales de abril para paliar los efectos económicos derivados de la invasión rusa de Ucrania. Pero, especialmente, ha sentado mal que, durante la pregunta planteada por Feijóo, Sánchez acusase al PP de «estorbar» desde el papel que ejercen de partido de la oposición. «Nos puede gustar más o menos, pero a nosotros no se nos habría ocurrido jamás decir que el Gobierno estorba», admiten fuentes de los populares.

En el PP apuntan que, «mientras Feijóo ofrece alternativas económicas» y plantea datos detallados, Sánchez evidencia su nulo interés a dialogar con la oposición aferrándose al insulto y a los comodines clásicos: «ultraderecha o violencia machista», con los que «considera que nos hace daño». Lo cierto es que desde Génova esperaban que el tono en la cámara alta, al tratarse de un careo menos cotidiano, fuera más sosegado. «No es de crédito que el primer día y con propuestas, nos tache de ser un estorbo», indican.

Bien es conocido el malestar de los diputados conservadores por los reiterados «insultos» que el jefe del Gobierno viene vertiendo al PP en las últimas semanas. Especialmente, en materia de corrupción, avivando las críticas a las prácticas que se dieron durante la etapa de Mariano Rajoy. Unas apelaciones que se intensificaron desde que se desencadenó el escándalo del espionaje con Pegasus y a raíz de la publicación hecha por el diario El País de nuevos audios entre la exsecretaria general y exministra de defensa popular Dolores de Cospedal y el excomisario José Manuel Villarejo.

No obstante, en el partido creían que, «al tratarse de Feijóo», las formas serían distintas de las empleadas cada miércoles durante las sesiones de control al Ejecutivo en sede parlamentaria iban a ser más cómplices. Incluso, el propio Feijóo, a la conclusión de la sesión plenaria, mostraba su sorpresa en los pasillos por el tono bronco de Sánchez. «Durante mi etapa como presidente de Galicia, estaba acostumbrado a que la oposición me proporcionara descalificaciones, no propuestas como las que estamos haciendo», indicaba.

«El plan económico sigue vigente»

El presidente del PP mantiene que la petición a Sánchez en materia económica es muy simple: «no le estamos pidiendo que cambie el modelo de recaudación, le estamos pidiendo que devuelva el exceso de lo recaudado a los bolsillos de los españoles». Le he venido a «ofrecer una alternativa», pero en lugar de darnos una respuesta, «nos insulta», ha lamentado el gallego.

Solo demandan nuestro apoyo para renovar el CGPJ, para lo demás prefieren a EH Bildu

El próximo acuerdo que deberá plantearse en sede parlamentaria, en las Cortes, será el de la prórroga del real decreto de medidas anticrisis aprobado en mayo cuyo plazo caduca este mes. Desde el PSOE apuntan a encontrar en mayor consenso posible pero ni los socialistas ni los populares se plantean rebajar sus exigencias para encontrar puntos comunes de acuerdo. Nuestro plan económico «sigue vigente», señalan desde el Congreso de los Diputados fuentes del Grupo popular. No hay ninguna intención de actualizarlo o de revisarlo, indican, para volver a hacer una nueva oferta a Moncloa. «Sigue en plena vigencia deflactar el IRPF o bajar el IVA. Ahí tiene el documento, que lo lea, que es lo importante», explican.

Bajo estos parámetros y la negación de Sánchez a pactar o asumir ningún acuerdo con los de Feijóo, abocan, a corto plazo, a otra ajustada votación en la cámara baja con los números muy limitados para el Gobierno.

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