España

ERC levanta las líneas rojas para el Presupuesto ante el riesgo de depender del PSC

Aragonés puede acabar necesitando a Salvador Illa si se consuma la salida de Junts o siguen tensionando al Govern

Pere Aragonès, de espaldas en primer plano, frente a Salvador Illa EFE

El apoyo de ERC «se suda», dijo este martes el portavoz parlamentario de ERC en el Congreso de los Diputados, Gabriel Rufián, en alusión a la negociación presupuestaria que Hacienda quiere arrancar, ya formalmente, con los independentistas catalanes y el PNV. También le recomendó al Gobierno que no fuera por la vía del «pressing» y lamentó no se avanzara en la ley de Vivienda. Pero a pesar de todos estos recados, fuentes de ERC aseguran que afrontan dicha negociación sin condiciones irrenunciables.

«No hay líneas rojas», insisten fuentes parlamentarias de esta formación a El Independiente y eso atañe tanto, afirman, a la ley de vivienda como al capítulo del incremento de las partidas para el Ministerio de Defensa. Precisamente, en este último punto no dan credibilidad a los argumentos de Unidas Podemos respecto a su desconocimiento del cuadro macro donde se refleja un incremento del 25,8 por ciento del presupuesto de Margarita Robles para 2023.

Aragonés puede acabar necesitando al PSC si se consuma la salida de Junts o siguen tensionando al Govern

Si hace un año el gran escollo fue la Ley Audiovisual para obligar a la grandes plataformas que produjeran y rotularan en catalán -que el Gobierno acabaría enmendando en mitad de un gran escándalo- esta vez en ERC se da un margen de confianza al Ejecutivo y se esperan a conocer a fondo el Presupuesto que llevará hoy María Jesús Montero al Congreso.

De fondo gravita la endiablada situación del ejecutivo catalán, pendiente de que una consulta a las bases de Junts decida romper o no la coalición de Gobierno. Este jueves y viernes se desarrolla dicha consulta. El futuro del Govern está en manos de poco menos de 6.500 militantes. Todo puede pasar. Carles Puigdemont, desde su retiro dorado en Waterloo, anima a la ruptura. La mejor alumna del activista Quim Torra, Laura Borrás, no sabe de neutralidades en razón de su cargo y también se apunta a reventar la coalición.

De salir del Ejecutivo regional, la intención de ERC «es tirar adelante e ir a la geometría variable», esto es, gobernar en minoría y apoyarse, según los temas, en el PSC, en los Comunes y/o en la CUP. No hay sobre la mesa un planteamiento de llamar de nuevo a los catalanes a las urnas, entre otras cosas porque todo apunta a que el socialista Salvador Illa podría incrementar su distancia. Otra cosa es que le necesitan para completar su legislatura y de ahí las sinergias entre Madrid y Barcelona.

Pero aún en el caso de que los neoconvergentes decidieran continuar en el Govern, ERC no termina de tenerlas todas consigo. De hecho, este miércoles durante una sesión en el Parlament, el presidente de la Generalitat, Pere Aragonés, exigió la «máxima lealtad» para evitar volver a las andadas «en 15 días».

A cambio, Junts le ha pedido «generosidad», aunque algunas de las condiciones que pusieron sobre la mesa para forzar el pulso a ERC son difíciles de asumir. Porque si bien Aragonés se ha abierto a la posibilidad de sondear una fórmula de colaboración en el Congreso de los Diputados entre ambos grupos políticos, lo cierto es que las relaciones entre Rufián y Miriam Nogueras son francamente mejorables por decirlo de una manera suave y ERC se coordina ya con Bildu en la Cámara Alta.

Ya ha habido contactos preliminares

Mientras tanto, y de manera informal, ya ha habido contactos preliminares entre el Gobierno y ERC de cara a los Presupuestos. En Hacienda aseguran que los independentistas republicanos aún no han presentado su listado de exigencias. En el equipo de María Jesús Montero se muestran, en todo caso, optimistas. De hecho, exudan tanto entusiasmo -«somos el gobierno más estable de Europa», dicen los monclovitas- que más que un pacto con Unidas Podemos parece que han ganado ya la votación parlamentaria.

En la misma línea que ERC, tampoco pone «líneas rojas» Bildu. Su portavoz parlamentaria, Mertxe Aizpurua, hizo una «valoración positiva» del pacto presupuestario por su «marcado carácter social». Sin considerar tampoco el desbloqueo de la ley de vivienda condición irrenunciable para apoyar por tercera vez los Presupuestos de Pedro Sánchez, señaló que «la negociación empieza ahora» y «la pelota está en el tejado del Gobierno».

De hecho, Moncloa podría sacar las cuentas incluso sin el apoyo de ERC. No sería la primera vez que dan la espantada por respuesta, pero Moncloa se muestra esperanzada en alcanzar una mayoría si no igual, al menos similar a la de hace un año, cuando cosecharon nada menos que 188 votos a favor de las Cuentas.

Te puede interesar

Comentar ()