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Podemos complica la negociación entre Gobierno y PP con la propuesta de Victoria Rosell para el CGPJ

La magistrada está en la lista de vocales judiciales vigente desde 2018 pero, al ser nombrada alto cargo del Gobierno, existen discrepancias jurídicas sobre si puede volver a ésta o tendría que ser propuesta entre los juristas de reconocida competencia

La diputada de Unidas Podemos, María Victoria Rosell

La diputada de Unidas Podemos, María Victoria Rosell EP

La aspiración de Podemos para que Victoria Rosell esté entre los dos candidatos al Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) que el Gobierno ponga sobre la mesa para cumplir con su socio complica la postura del equipo de Pedro Sánchez en la negociación con el Partido Popular.

Tanto en el Gobierno como en el principal partido de la oposición reina el silencio en este momento, cuando parece que la negociación para desbloquear el órgano de gobierno de los jueces bloqueado desde diciembre de 2018 avanza de verdad. Se sabe que las dos partes de la negociación, representadas por el ministro de Presidencia Félix Bolaños y el vicesecretario de Institucional del PP, Esteban González Pons, trabajan en un documento escrito con los puntos a los que se comprometen para garantizar el desbloqueo del Poder Judicial pero no quieren dar detalles de cuáles serán y mucho menos hablar de nombres.

Donde sí hablan de nombres es en Podemos. Los socios de Gobierno dejan claro que quieren que la magistrada, delegada del Gobierno contra la Violencia de Género y exdiputada de la formación morada por Las Palmas, Victoria Rosell, sea vocal del órgano de gobierno de los jueces. Su perfil, sin embargo, no encajaría en los requisitos de idoneidad planteados por el equipo de Núñez Feijóo, entre los que se incluye que debe haber un tránsito entre la política y la judicatura, y viceversa, como condición para todos los miembros del nuevo consejo.

A pesar de conocer dicho requisito, el presidente del Grupo Parlamentario de Unidas Podemos en el Congreso, Jaume Asens, reconoció este miércoles durante una entrevista en Onda Cero que su partido aspira a que la jueza entre en el CGPJ.

Por la tarde, la ministra de Igualdad y número dos de Podemos, Irene Montero, difundió en sus redes sociales una fotografía con Rosell con el escueto mensaje «¡Sí se puede!». Dicha imagen llegaba también un día después de que el Tribunal Superior de Justicia de Canarias confirmara la entrada en prisión del exjuez expulsado de la carrera Salvador Alba precisamente por conspirar contra Rosell.

Fuentes de Podemos comunicaron a EFE que en la tarde de este miércoles Bolaños y el portavoz adjunto de Unidas Podemos, Enrique Santiago, negociaban candidatos a propuesta de la formación morada para el CGPJ, valorando «muchísimo» en dicho partido la trayectoria de la jueza Rosell. En todo caso, según informaron las mismas fuentes a la agencia, los socios de Sánchez también están abiertos a que sean otros magistrados los que entren en el órgano si finalmente PSOE y PP cierran un acuerdo.

Discrepancias sobre si debe hacerlo como vocal judicial

Se da la circunstancia de que Rosell está en la lista de 51 candidatos -de la que se han caído algunos nombres por jubilación o renuncia- del CGPJ entre los que PSOE y Partido Popular tendrán que elegir 12 perfiles para proponer por el cupo de vocales judiciales del órgano.

Ella entró en dicha lista avalada por la asociación Juezas y Jueces para la Democracia como titular del Juzgado de Instrucción 8 de Las Palmas de Gran Canaria. Actualmente, como alto cargo del Gobierno, Rosell se encuentra en situación administrativa de servicios especiales en la Carrera Judicial. Le sustituye otro juez pero continúa siendo la titular del Juzgado y por lo tanto no tiene cerradas las vías para pedir un cambio de plaza u optar a un ascenso. Tampoco tendría que haber problemas para que continúe en la lista de vocales judiciales al CGPJ. Por lo tanto el Gobierno (en caso de aceptar la exigencia de Podemos) podría jugar con la posibilidad de proponerla tanto por el cupo de vocales judiciales como por el de juristas de reconocida competencia. Para este segundo, los partidos no necesitan partir de una lista cerrada -como ocurre en el caso de los vocales judiciales que vienen respaldados por asociaciones o compañeros de carrera- sino que directamente hacen la propuesta que se convierte en nombramiento con la mayoría de las Cortes necesaria.

Si el Gobierno acepta las condiciones de idoneidad que ha presentado el PP, según ha comunicado el partido de la oposición hasta ahora, Rosell no podría optar a entrar en el CGPJ por ninguna de las dos vías. De ahí que la insistencia de Podemos para incluirla en el acuerdo dificulta al Gobierno las conversaciones con el principal partido de la oposición con el fin de sellar ya un acuerdo de renovación.

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