El PSOE de Aragón no ha convulsionado después de las elecciones del pasado 8 de febrero. No exigió la salida de su líder, como ocurrió tras la debacle vivida en Extremadura mes y medio antes. Pero es una federación herida que sabe que le queda una larga travesía en el desierto y que las costuras internas a veces duelen. Y este jueves crujieron cuando el ministro para la Transformación Digital y secretario general de los socialistas madrileños, Óscar López, endosó al PSOE del expresidente (y ya fallecido) Javier Lambán parte del mal resultado en las urnas por su tibieza en la oposición con el PP. El malestar que generaron sus palabras amenazaba con abrir un frente interno que la actual líder regional, la exministra y candidata Pilar Alegría, trató de atajar rápidamente: "Señalar a unos u otros es un error". Los socialistas aragoneses, dijo, están "orgullosos de su legado". La federación respiró y los lambanistas agradecieron el gesto. El ministro, como después aclaraban desde su entorno, solo hizo una "crítica a una línea política, como una opinión personal y desde el más profundo respeto" a Lambán.

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Hasta ahora, el PSOE, en Ferraz y en la dirección regional, apenas había arrojado luz sobre qué pudo ocurrir para que el 8-F perdiera 5,26 puntos, cinco escaños y más de 38.000 papeletas respecto a los comicios de mayo de 2023, tras los que Lambán, tras dos legislaturas al frente del Gobierno de Aragón, cedió las riendas al popular Jorge Azcón. En la cúpula federal y autonómica se admitían los malos resultados, pero poco más. Alegría, después de la reunión de su ejecutiva el lunes, pidió tiempo para hacer un diagnóstico "más certero" y "aprender de los errores". En el núcleo de Pedro Sánchez lo explicaban también por la desmovilización de su electorado en las convocatorias autonómicas, una dinámica que creen poder revertir en unas generales.

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Pero este jueves, en Las mañanas de Radio Nacional de España, López ligó el mal desempeño del partido en los comicios del domingo al estilo de oposición que Lambán lideró contra Azcón entre el verano de 2023 y primeros de 2025, cuando fue relevado por Alegría como secretaria general. El expresidente, "en lugar de hacer oposición" al dirigente popular "se dedicó a hacer otra cosa, muchas veces con argumentos que eran de la derecha". "Por lo tanto, el PP no tenía un desgaste que tenía que haber tenido", sostuvo, para advertir que era una "opinión personal" y precisar que mantenía una "excelente relación" con Lambán.

Que en Ferraz y en la Moncloa no gustaba cómo el expresidente y su equipo combatían a Azcón era una evidencia, y en parte explicaba que Sánchez propiciara el ascenso de su ministra como su sucesora. Con ella también se garantizaba el control de una federación que, con Lambán al frente, se le resistía. Alegría lanzó su candidatura y se hizo con las riendas del partido sin necesidad de primarias: el dirigente promocionado por el exjefe del Ejecutivo regional, Darío Villagrasa, se rindió antes al ver que no disponía de los apoyos suficientes. Ella le integró en su dirección como su vicesecretario general y después, en las listas del 8-F, como su número dos por Zaragoza. Y lo mismo hizo con otras figuras muy cercanas a Lambán: atraerlas para apaciguar el partido.

Por eso la exministra sabía que tenía que reaccionar pronto este jueves. Tras la entrevista de López en RNE se encadenaron declaraciones de cargos de la federación que le criticaron duramente por sus palabras, "absolutamente desafortunadas". Sobre todo porque Lambán ya no se puede defender, ya que falleció el pasado agosto por cáncer.

Alegría escribió en X un mensaje con el que buscaba relajar la polémica, apagar el fuego: "El resultado de las elecciones del 8-F no fue bueno para el PSOE y debemos mejorar para recuperar la confianza de los aragoneses. Señalar a unos u otros como responsables de los resultados no solo es un error, sino que no nos conduce en la buena dirección. Desde el PSOE aragonés vamos a trabajar en ese camino, orgullosos del legado de Lambán y de los presidentes socialistas". Alegría, por tanto, se desmarcaba claramente de su excompañero de Gabinete y fijaba posición propia. Era la manera de cortar un debate interno que podía acabar dañándole. "Ella ha salido porque ha querido. Y también porque ha reivindicado a Lambán en campaña", explican en su entorno más directo. Antes de las urnas, Azcón explotó una y otra vez el nombre de su antecesor como arma arrojadiza contra su rival, pero ella optó por reivindicar los frutos de su Ejecutivo y el de los expresidentes socialistas Santiago Marraco y Marcelino Iglesias. A los tres, de hecho, los defendió en el acto de cierre, el pasado 6 de febrero en Zaragoza.

"La reacción de Pilar era necesaria y muy acertada", "ha acertado y se lo reconocemos", manifiestan aliviados dos dirigentes muy próximos al expresidente regional. "Pilar ha dicho lo correcto. No podemos abrir ese melón", "tranquiliza y demuestra que manda: frena a los críticos y gana autoridad en Aragón y en Madrid", valoran por su parte dos responsables muy cercanos a la exministra de Sánchez. "Menos mal que Pilar salió. No entiendo qué les pasa en Ferraz —señala con sorpresa una veterana que conocía muy bien y trató mucho en vida a Lambán—. Pilar sabe que no puede abrirse frentes, y Óscar también lo sabe. Gracias a ser tibio, Lambán consiguió gobernar mucho tiempo en su tierra [de 2015 a 2023]. Es que en Ferraz y en la Moncloa no están para dar lecciones".

Fuentes próximas al ministro para la Transformación Digital indican a este periódico que en ningún momento pretendió hacer un "comentario ad hominem", de ataque a Lambán, sino una "opinión personal a una línea política", la seguida por el expresidente en su tiempo en la oposición. Una crítica hecha "desde el respeto y el cariño que le tenía, como también dijo en RNE", precisan. Y agregan que López no achacó el fracaso del 8-F solo al estilo del expresidente: un resultado, recuerdan, tiene muchos factores y uno de ellos cree que es este. En ningún caso, remachan, hubo voluntad de atacar a un dirigente fallecido.

Hasta el post en X de Alegría, publicado a las 17.36, los comentarios de rechazo a las palabras de López se habían sucedido. La prueba más palpable del malestar la daba el comunicado lanzado por la Diputación de Zaragoza, la institución más potente en manos de los socialistas aragoneses y liderada por Juan Antonio Sánchez Quero, un hombre capital en la federación y con el Alegría pactó la estabilidad interna. El dirigente expresó su "firme rechazo" a las declaraciones de López con las que "atacaba la memoria" de Lambán, también expresidente de la institución provincial.

(Noticia en ampliación)