Muchos madrileños y ciudadanos de varios municipios de la Comunidad de Madrid han notado, sobre todo en las últimas horas del pasado domingo y durante este lunes, que el agua que sale de sus grifos tiene un sabor y un olor distintos a los habituales.
El Canal de Isabel II, organismo público encargado de la gestión del ciclo integral del agua en la región, ha intervenido oficialmente para explicar qué está pasando y tranquilizar a la población.
Un cambio de sabor y olor que se nota en varios municipios
El primer dato claro es que el problema no es local, sino que se repite en diferentes zonas de la Comunidad de Madrid. Usuarios de la capital y de otros municipios han reportado que el agua "sabe rara". Aseguran que el olor y sabor que no coinciden con el habitual, limpio y suave que caracteriza el suministro madrileño.
Algunas personas han descrito el sabor como un poco "a tierra mojada", o simplemente "extraño". Esto, sin embargo, aún no se ha traducido en problemas de salud ni en rechazos generalizados del consumo. Lo que hay es, sobre todo, una sensación organoléptica alterada, el agua no es igual al paladar ni al olfato.
La causa oficial, una maniobra en los filtros
La explicación oficial, confirmada por el Canal de Isabel II y por fuentes de la Consejería de Medio Ambiente, Agricultura e Interior de la Comunidad de Madrid, es que el cambio de sabor y olor se debe a una maniobra técnica realizada en la mañana del domingo en una de las potabilizadoras clave del sistema, la Estación de Tratamiento de Agua Potable (ETAP) de Santillana.
En concreto, la actuación se llevó a cabo en los filtros de carbón activo de esa estación. Los filtros de carbón activo son un elemento fundamental en el proceso de potabilización. Estos retienen impurezas, compuestos orgánicos y sustancias que pueden afectar al olor y al sabor del agua. Cuando se realizan maniobras en estos filtros (por ejemplo, cambios, purgas, mises en marcha o pruebas), pueden liberarse de forma temporal ciertos compuestos que, al llegar a la red, modifican las características organolépticas del agua.
El Canal de Isabel II ha asegurado que esta maniobra era parte de las operaciones habituales de gestión de la red. Sin embargo, tuvo como consecuencia alteraciones puntuales en algunas zonas. No se trata, por tanto, de un fallo grave ni de una emergencia, sino de un episodio derivado de una actuación técnica controlada.
¿Puedo beber el agua sin riesgo?
El Canal de Isabel II insiste en que sí, que el agua que llega a los hogares de la Comunidad de Madrid, aunque pueda tener un sabor y olor distintos, sigue siendo potable y apta para el consumo.
Esto significa que la alteración detectada afecta únicamente a aspectos como el sabor o el olor. Aun así, no compromete la calidad sanitaria del agua ni su seguridad para beber, cocinar o realizar cualquier uso doméstico habitual.
El Canal de Isabel II utiliza cloraminas para desinfectar el agua en las ETAP, lo que da un sabor más neutro y con un efecto desinfectante más prolongado. En Madrid el nivel de cloro libre residual es cero, mientras que sí se detecta cloro combinado residual entre 1 y 1,5 mg/l. En condiciones normales, el agua de Madrid es de calidad muy buena, con un contenido muy bajo en sales minerales, pH entre 7 y 8,5 y conductividad muy baja.
El organismo no solo ha dado explicaciones, sino que también ha puesto en marcha acciones concretas para recuperar las condiciones habituales del suministro.
Desde el Canal de Isabel II han confirmado que se están efectuando purgas en la red con el objetivo. Estas purgas consisten en abrir puntos estratégicos de la red para que el agua con las características alteradas sea expulsada y se renueve con agua que tenga las condiciones normales de la planta.
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