Ni media duda. Pedro Sánchez quiere que quede meridianamente claro, a los ciudadanos y a todos en su partido, que su apoyo a José Luis Rodríguez Zapatero es firme. Total. Le respalda, cree en su inocencia. Y le traslada su "empatía" por la imputación de sus hijas, Laura y Alba, que este jueves decidió el juez instructor del caso Plus Ultra, José Luis Calama, quien también en su auto trasladó que la secretaria del expresidente, Gertrudis Alcázar.

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La dirección socialista no se ha movido del apoyo férreo a Zapatero, y ayer mismo lo ratificó tras su declaración ante el magistrado. Pero el presidente del Gobierno deseó reconfirmar ese respaldo este jueves a su llegada al Consejo Europeo, en Bruselas. Él no se había pronunciado en las últimas horas y, de hecho, cuando en la sesión de control del miércoles Alberto Núñez Feijóo le preguntó si el exmandatario contaba aún con su apoyo, eludió el tiro. Hoy, sin embargo, el jefe del Ejecutivo fue taxativo. Una y otra vez. Y hasta le quitó importancia al hecho de que hubiera podido recibir como regalo las joyas que se hallaron en su despacho oficial —valoradas en más de 1,3 millones de euros—, aduciendo que él también es obsequiado.

He hablado con él, está tranquilo y desde luego tiene todo el apoyo y el respaldo del PSOE", apunta, para disipar dudas y para dar la orden interna de que hay que cerrar filas con el expresidente

Sánchez demostró que la de este jueves no era una comparecencia más para él. Para empezar, porque reveló con naturalidad que ha estado en contacto con exlíder socialista últimamente: "He hablado con el presidente Zapatero durante todos estos días, le he trasladado mi ánimo personal y, por supuesto, mi confianza en su inocencia. Entiendo que dará las explicaciones a su debido momento, sobre todo teniendo en cuenta cómo vaya todo este procedimiento, pero en todo caso he hablado con él, está tranquilo y desde luego tiene todo el apoyo y el respaldo del PSOE". La aclaración era importante porque Ferraz sí había reconocido que seguía manteniendo un hilo de comunicación con Zapatero. El presidente quiso especificar que había sido él mismo. Un dato nada menor.

Pero también incidió, y era un mensaje en clave interna, en que el exjefe del Ejecutivo cuenta con un respaldo total de su partido. Era su manera de dar la orden a los suyos para que no duden ni le cuestionen, para que se mantengan tranquilos y cierren filas. Sánchez recordó que, tras comparecer ante el juez Calama, Zapatero lanzó un comunicado en el que "proclamó su inocencia", "pidió confianza" a los ciudadanos y "manifestó el respeto a la acción de la Justicia". "Y yo quiero decirles, lógicamente como presidente del Gobierno de España, pero también como secretario general del PSOE, que esa inocencia, esa confianza y ese respeto ante la Justicia por supuesto cuenta con el respaldo, la empatía y el apoyo de la organización que dirijo, que es el PSOE", señaló.

Sánchez incide en que Zapatero, en su comunicado, proclamó su inocencia, "pidió confianza" y "manifestó el respeto a la acción de la Justicia". "Cuenta con el respaldo y la empatía del PSOE"

El magistrado del caso Plus Ultra, tras la declaración como Zapatero, ordenó este jueves nuevas diligencias y por eso acordó, a petición de la Fiscalía Anticorrupción, imputar a las hijas del expresidente, Laura y Alba Rodríguez Espinosa, y a su secretaria, Gertru Alcázar. Calama no especifica delitos en su resolución, y decidirá en un escrito aparte cuándo deberán comparecer ante él las tres investigadas, asistidas por su abogado.

Sánchez, tras la imputación de las hijas de Zapatero, les trasladó "a ellas y a la familia" del expresidente "toda" su "empatía y solidaridad". "Esperemos que efectivamente todo se pueda aclarar y que en efecto se pueda proclamar lo que él defiende y es su inocencia". Para el presidente, cuando "se habla de respetar el Estado de derecho", significa tanto "respetar la acción de la Justicia" como respetar "el derecho a la presunción de inocencia". En este caso, de Zapattero, de sus hijas y "de algunas trabajadoras que pertenecen al PSOE y que, desgraciadamente también están inmersas en esta causa judicial". Lo decía por Gertru Alcázar, aunque en Ferraz también ha sentado mal la imputación de las secretarias del área de Organización, Celia Rodríguez y Covadonga San Pedro, por el caso Leire Díez, ya que ambas se limitaron a cumplir órdenes de su entonces jefe, Santos Cerdán.

Preguntado sobre las joyas encontradas en la caja fuerte del despacho de Zapatero, Sánchez se remitió a las declaraciones que haya hecho o vaya a hacer el expresidente sobre este asunto. Cuando ha hablado con él, le ha manifestado su inocencia. Y le cree: "Y yo evidentemente confío en esa inocencia y respaldo a José Luis", recalcó.

Hay que ser conscientes de que la España de 2007 no es la España de 2026, ni la legislación de hoy es la legislación de 2007. Por tanto, se ha legislado, se ha regulado", "afortunadamente", subraya

El jefe del Ejecutivo explicó que todos los presidentes reciben regalos, y a veces, confesó, no sabe ni de qué obsequios se trata porque son entregados en las reuniones bilaterales con líderes de otros países. Se trata de presentes que se entregan por razones de "representación institucional", como señal de "reconocimiento o amistad" al país, España en este caso. "Hay que ser conscientes de que la España de 2007 [cuando el rey saudí Abdalá, según fuentes del entorno de Zapatero, pudo obsequiarle con las joyas de más valor] no es la España de 2026, ni la legislación de hoy es la legislación de 2007. Por tanto, se ha legislado, se ha regulado", "afortunadamente", y "vamos a esperar a ver las aclaraciones que haga el presidente Zapatero al respecto", remachó.