Vox ha celebrado este jueves un mitin en el distrito madrileño de Vicálvaro que ha transcurrido sin incidentes, después de los disturbios registrados el miércoles en el acto de precampaña en Vallecas, que se saldaron con cuatro detenidos y 35 personas heridas, 21 de ellas policías nacionales.

Frente al nutrido dispositivo policial desplegado en Vallecas, en Vicálvaro ha habido apenas algunas decenas de agentes de policía ubicados a las entradas del parque de la Vicalvarada, en cuyo acceso había colgada una pancarta que decía: «Abascal, no hemos podido venir a recibirte porque estamos trabajando. ¿Y tú, pa’ cuándo?».

La Policía Nacional ha mantenido apartada de la zona del mitin a un grupo de unas veinte personas que se han limitado a increpar a Abascal a su llegada al parque.

Ante las más de cien personas presentes en el acto, el presidente de Vox, Santiago Abascal, ha asegurado que en esta campaña pisarán «cada metro de Madrid», presentándose como el partido capaz de impedir «el asalto comunista a las instituciones de Madrid», pese a que vaya a ser «atacado» por haberse erigido en «el verdadero enemigo a batir».

Tanto Abascal como su candidata a las elecciones autonómicas, Rocío Monasterio, han insistido este jueves en culpar de lo ocurrido en Vallecas al ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, y han afirmado que hubo «una respuesta organizada, dirigida e instigada desde el Gobierno» contra la convocatoria de Vox.

«De manera sistemática, premeditada y organizada se han tratado de impedir y boicotear todos los actos de Vox», ha declarado Abascal, quien ha dado las gracias a todos los simpatizantes de su formación que en el mitin de Vallecas se colocaron «a dos o tres metros de los limpiapiscinas y lamebotas de Pablo Iglesias».