Ciencia y Tecnología | Inteligencia Artificial JAVIER GARCÍA | CATEDRÁTICO DE QUÍMICA ORGÁNICA EN LA UNIVERSIDAD DE ALICANTE

"Si salimos de ésta, será con ciencia y tecnología"

Javier García, catedrático de Química Inorgánica en la Universidad de Alicante.

Para Javier García, empresario y catedrático de química inorgánica en la Universidad de Alicante, la ciencia y la tecnología forman la seguridad nacional de un país. «Cuando un virus nos ha demostrado lo frágiles que somos, no hemos construido fábricas de homeopatía». El científico dirige el informe publicado por la Fundación Rafael del Pino que analiza las 10 tecnologías emergentes que podrían impulsar nuestra economía. El próximo 6 de noviembre, analizará la respuesta de las empresas a la crisis sanitaria en el III Congreso Internacional de Inteligencia Artificial que organiza El Independiente.

Pregunta.- ¿Qué tecnología emergente cree que marcará las diferencias frente al resto?

Respuesta.- Ahora, la gran tendencia que se confirmará con la pandemia es la de las empresas y las tecnologías que se basan en el Big Data y en la Inteligencia Artificial (IA) porque estamos consumiendo mucho más contenido online y los consumidores compartimos mucha más información a la hora de comprar. Me cuesta mucho señalar esas tecnologías sobre otras como la edición genética, que también son importantes para combatir la enfermedad.

La palabra clave es ‘emergente’: no se trata de un descubrimiento en el laboratorio ni de la tecnología científicamente más atractiva, sino de la que está impactando en nuevos mercados. Las empresas que se han adaptado mejor a la demanda y a las nuevas formas de consumo son las que tienen más análisis de datos, tanto blockchain como big data. Hacemos conferencias por Zoom, utilizamos más Spotify, Netflix, Amazon y ahí hay información de consumo. Las empresas que están utilizando la información del consumidor para gestionar mejor el cambio en demanda son las que están saliendo muy beneficiadas.

P.- ¿Qué ejemplos tenemos dentro de España?

R.- Existen ejemplos dentro de España, aunque no hay tantas empresas que estén liderando este sector. Cuando uno mira el índice bursátil S&P 500 ve que hay un peso muy importante de empresas tecnológicas. Pero en el Ibex se observa que la tecnología va mucho más lenta. Es cierto que la industria española también ha estado a la altura, pero no son como las empresas tecnológicas líderes que han pegado una subida espectacular y que están respondiendo al cambio de demanda.

España lidera la industria de los nanosatélites y destaca en las energías renovables, según el químico

P.- ¿En qué tecnologías emergentes destaca España?

R.- En todas las tecnologías que tienen que ver con el espacio. Tenemos una tecnología de nanosatélites que está en una posición de liderazgo mundial. Con las energías renovables, y más de cara al futuro, España sí que tiene una posición de ventaja. También en la reconversión del sistema eléctrico, la electrificación del transporte y en el desarrollo de materiales fotovoltaicos avanzados. España ha hecho una apuesta decidida por las renovables y tenemos empresas e investigaciones líderes en el sector. Ahora, con el ‘Green Deal’ y las ayudas de la Unión Europea tenemos una oportunidad porque tenemos compañías y profesionales muy capacitados, además de las condiciones naturales del país.

P.- Y, por el contrario, ¿en cuáles estamos por detrás?

R.- No creo que sea tanto que haya tecnologías en las que estemos muy por detrás, sino que estamos muy por detrás en la implantación de las tecnologías en nuestro sistema productivo. La inversión en ciencia, desarrollo y tecnología en el sector público y en el privado está muy por debajo de la media europea. No es que no tengamos las tecnologías o que no las podamos comprar. Y este es el mensaje central de nuestro informe: tenemos que ‘centrar el tiro’. Poner al frente de las empresas que dicen ser tecnológicas a líderes tecnológicos. En muchos casos, cuando vemos la composición de los consejos de administración hay personas que tienen muy poquito recorrido tecnológico. Entre el 2000 y el 2020, el S&P 500 o el índice Dow Jones se transformaron en Estados Unidos, Reino Unido y en otros países. Nuestro Ibex sigue dominado por sectores tradicionales como el de las comunicaciones, el energético y el de la banca. Amadeus es la única empresa de referencia española en el Ibex que es completamente tecnológica. Si observamos los datos de la inversión en I + D de las empresas españolas, incluso de las tecnológicas, fijándonos no en cifras absolutas sino en porcentajes absolutos, vemos que son muy bajos. Y en el sector público ni te cuento. Llevamos con la promesa del 2% de inversión en I+ D desde que tengo memoria.

La pandemia ha puesto de manifiesto las debilidades del sistema productivo español»

La pandemia ha puesto de manifiesto las debilidades del sistema productivo español, que depende mucho de su estacionalidad, del turismo y de la hostelería. No tengo nada en contra de estos sectores, son valiosísimos, pero somos demasiado dependientes, sobre todo a nivel de creación de empleo. Nuestro sistema productivo no está lo suficientemente diversificado ni basado en el valor añadido o la tecnología.

Tenemos que utilizar la pandemia como una oportunidad y, sobre todo, el dinero que nos llegue desde la Unión Europea para reinventar nuestro sistema productivo. Esto también tiene una lectura política. Hace falta que las autoridades tengan esa visión, algo que es difícil porque requiere pensar a largo plazo y no en réditos electorales.

P.- En los últimos meses se han desarrollado en España diferentes tecnologías para luchar contra la pandemia, como la app Radar Covid o para el diagnóstico del coronavirus. ¿Dónde cree que habría que poner el foco de la tecnología en esta crisis sanitaria?

R.- Una de las iniciativas que fundé hace unos años con el dinero que recibí del Premio Jaume I es Celera, un programa que selecciona todos los años a 10 jóvenes a los que les ofrece recursos y ayuda para que desarrollen sus tecnologías. En marzo me llamó uno de ellos y me dijo: «Javier, nos vamos a quedar sin respiradores médicos en España. Vamos a montar un grupo para producir respiradores». Y se pusieron a trabajar en el respirador médico Open Ventilator. Este es un ejemplo de cómo la tecnología ha contribuido a la lucha contra la pandemia. Fue una primera ola voluntarista de urgencia. Ahora hay una apuesta a más tiempo y, sobre todo, enfocada a la vacuna. Aquí tengo que citar al científico del CSIC Luis Enjuanes, que está desarrollando una de las vacunas más prometedoras de España.

La tecnología tiene sus tiempos largos y, cuánto más engrasada esté la maquinaria, más grupos pueden estar trabajando en virus el día que te pille una pandemia. Hoy en día la ciencia y la tecnología es una cuestión de seguridad nacional y por eso debemos invertir en ciencia básica.

P.- ¿España estaba preparada tecnológicamente para afrontar la pandemia?

R.- Ni España ni la mayoría de los países lo estaban. Hubo una tecnología e innovación de guerrilla porque necesitábamos soluciones y conseguir material médico se convirtió en un mercado persa en el que era imposible comprar material fuera de España. Hay cosas que un país tiene que ser capaz de producir, o por lo menos que sea capaz de generar su material sanitario. No creo que esto fuera porque España tuviera menos ciencia o tecnología que otros países, sino porque necesitábamos producir cosas que no estaban accesibles en los mercados globales porque confiábamos en la globalización. Y, para un momento de emergencia como una pandemia, la globalización no funciona porque todos van al mercado persa.

P.- ¿Qué nos rescatará de esta pandemia?

R.- Sólo la ciencia nos va a sacar de esta pandemia. Cuando ha llegado un virus que nos ha demostrado lo frágiles que somos, no hemos construido fábricas de homeopatía ni una clínica de acupuntura, hemos dado recursos a nuestros científicos porque tenemos claro que si salimos de esta será con ciencia y tecnología. No hay otra manera, no se puede comprar la cura contra la enfermedad; hay que descubrirla. Y eso es lo que se ha hecho. Respecto al rescate a la economía, aquellas empresas que tengan tecnología y big data para responder al cambio de consumo, sobre todo online, son las que van a ganar.

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