España avanza a grandes pasos en el estudio de la evolución de un cáncer que se transmite en el mar, más concretamente en los berberechos. Los hallazgos vienen de la mano de los investigadores del Centro Singular de Investigación en Medicina Molecular y Enfermedades Crónicas (CiMUS) de la Universidade de Santiago de Compostela.

Durante la investigación, publicada en la revista Nature Cancer, analizaron casi 7.000 ejemplares del bivalvo procedentes de 36 puntos en las costas de 11 países. Entre ellos se encuentran España, Portugal, Irlanda o Marruecos. Tras secuenciar la genética de 61 tumores, encontraron dos variedades del cáncer transmisible. 

Se trata de neoplasia transmisible del bivalvo (BTN), un cáncer mortal muy similar a la leucemia. Se caracteriza por un alto número de células cancerosas en el líquido circulatorio del bivalvo y su diseminación a los tejidos en las últimas etapas de la enfermedad. “Sus células pueden sobrevivir durante días o semanas en el agua es probable que se propaguen de animal a animal por transmisión a través de la columna de agua”, detalla el texto.

Los investigadores defienden que este cáncer procede de un ejemplar que vivió hace decenas o cientos de miles de años. De esta manera, fue transmitiéndose a lo largo de generaciones de bivalvos. Sin embargo, los científicos observaron una variabilidad notable entre las células tumorales. 

Inmensa inestabilidad cromosómica

Asimismo, los investigadores destacaron una inmensa inestabilidad cromosómica a lo largo de las distintas muestras de tumor analizadas a lo largo del estudio. “Cada célula tiene un número distinto de cromosomas, con variaciones que van desde 11 a 354, que es algo extraordinario, que no se ve en mamíferos”, explicó a elDiario.es Adrian Báez-Ortega, investigador de la Universidad de Cambridge que participó en el estudio. 

Un hecho que llamó la atención de los científicos ya que el número de cromosomas en las células sanas de un berberecho normal es siempre 38. Sobre todo si se compara con el comportamiento de las células cancerosas humanas, que no pueden sobrevivir a altos niveles de inestabilidad cromosómica. Aunque en algunas ocasiones los niveles moderados aumentan las probabilidades de que los tumores se propaguen a otros órganos y sean resistentes al tratamiento.

De esta forma, el análisis genético de las células de cáncer contagioso entre berberechos podría indicar cómo aquellas sobreviven a los efectos de la inestabilidad genómica. Al ser la primera vez que se da este caso en un cáncer contagioso, proporcionaría nuevas formas de entender esta enfermedad, incluyendo su comportamiento en los humanos

No se transmite a los humanos 

A pesar de que son poco comunes, a lo largo de la historia se detectaron varios casos de cánceres contagiosos entre las especies. Hasta la fecha de hoy, hay constancia de dos que afectan al diablo de Tasmania (Sarcophilus harrisii), otro que se contagia entre los perros y finalmente el último que se transmite entre varias especies marinas.

Sin embargo, no afecta a los seres humanos. En este caso concreto, los cánceres no pueden transmitirse a las personas ya que sólo se propagan entre berberechos susceptibles. Asimismo, esta investigación concretamente se centró en el berberecho común (Cerastoderma edule). 

De esta manera, este estudio analiza posiblemente uno de los tumores más antiguos que conocemos. Además ofrecen una nueva ventana para analizar el papel de la genética en la supervivencia y propagación del cáncer contagioso en el organismo.