Por primera vez Donald Trump ha aludido a su salida de la Casa Blanca. En una rueda de prensa, el presidente saliente afirmó que si el Colegio Electoral vota el próximo 14 de diciembre por Joe Biden, dejará la sede presidencial el 20 de enero de 2021, cuando asuma el poder el líder demócrata. «Ciertamente lo haré. Y ustedes lo saben», ha dicho Trump, si bien advirtió que sería un grave error.

Ha sido la primera ocasión en que Trump ha contestado a preguntas directas de los periodistas después de las elecciones del pasado 3 de noviembre. Después de aludir al supuesto fraude, ha remarcado: «Va a ser algo muy difícil de admitir porque sabemos que hubo un fraude masivo».

El presidente ha querido vivir su último día de Acción de Gracias en la Casa Blanca, y no en su mansión de Mar-a-Lago en Florida. Ha reconocido que le va a resultar muy difícil aceptar la victoria de Biden.

Un esperado discurso de aceptación

Tradicionalmente el perdedor da un discurso en el que reconoce su derrota después de conocerse los resultados. Así hizo el demócrata Al Gore, quien resultó derrotado por apenas 537 votos en las elecciones de 2000. También aceptó la victoria de Trump la ex secretaria de Estado Hillary Clinton hace cuatro años. Y Hillary Clinton había logrado casi tres millones de votos populares más que el magnate estadounidense. No ha sido el caso en este 2020 porque Trump se niega a verse como perdedor.

El ex vicepresidente Joe Biden y su número dos, Kamala Harris, se impusieron por más de 80 millones de votos populares y 326 votos electorales a la fórmula electoral compuesta por Donald Trump y Mike Pence, que obtuvieron 232 votos electorales y cerca de 74 millones de apoyos. Son diez millones de votos más que en 2016.

Curiosamente en 2016 Hillary Clinton consiguió 232 votos electorales frente a los 306 de Donald Trump; es decir, se revirtieron los resultados de hace cuatro años.

A pesar de los reclamos de Donald Trump, los estados en disputa a última hora, como Pensilvania, Georgia, Michigan, Wisconsin, han ratificado la victoria demócrata. Si no hay sorpresas, ya que los delegados elegidos tienen libertad de voto, el 14 de diciembre se hará oficial la elección de Joe Biden como 46º presidente de Estados Unidos.

Aún quedan por celebrarse las elecciones al Senado en Georgia, donde habrá segunda vuelta el 5 de enero. De esta votación depende que los republicanos mantengan su mayoría o haya un empate a 50 senadores que se resolvería a favor de los demócratas, ya que la vicepresidenta Kamala Harris tendría el voto de calidad como presidenta de la Cámara.

El presidente en Estados Unidos sigue siéndolo hasta que asume el poder su sucesor. Trump parece que va a aprovechar esas semanas para arreglar asuntos pendientes, como perdonar a sus asesores. Ya ha empezado con su ex asesor d Seguridad Nacional Michael Flynn, quien reconoció haber mentido al FBI sobre sus contactos con el embajador ruso en Washington.

Incluso hay medios como The Hill donde alguno de sus columnistas especula con la posibilidad de que Trump ceda su puesto a Pence unos días para que sea él quien le otorgue el perdón por sus delitos pendientes.

Como una serie de ficción, continuará.