Donald Trump corre riesgo de no terminar su mandato. Y de ser el primer presidente destituido en virtud de la enmienda 25. La presidenta de la Cámar de Representantes, Nancy Pelosi, se ha unido al líder de los demócratas en el Senado, Charles E. Schumer, para pedir al vicepresidente, Mike Pence, que destituya al presidente. La vía está en la Constitución de Estados Unidos.

Trump «invitó a una insurrección armada contra los Estados Unidos de América». Pelosi ha hablado con los periodistas en el Capitolio, horas después de que la sede del Legislativo fuera escenario de imágenes nunca pensadas.

Un seguidor de Trump se sentó en su despacho, con los pies encima de la mesa. Rompieron cristales, se pasearon con banderas confederadas, y obligaron a los congresistas a ponerse a refugio. Cuatro personas, entre ellas una mujer por arma de fuego, murieron como consecuencia de este asalto.

El líder demócrata en el Senado, Chuck Schumer, ha asegurado en un comunicado que el presidente Donald Trump no puede seguir «ni un día más en el cargo». En caso de que el gobierno de Trump y el vicepresidente no invoquen la enmienda vigésimo quinta, Pelosi aboga por un impeachment exprés.

El presidente electo, Joe Biden, sin embargo, no ha querido pronunciarse sobre la posibilidad de destituir a Trump. Biden dice que le preocupa, más que cuándo se va Trump, sino cómo deja de dividido el país.

Primera dimisión en el gabinete Trump

El congresista Adam Kinzinger es el primer republicano que ha invocado el número mágico: 25. La enmienda 25 de la Constitución de Estados Unidos permite la transferencia de poder del presidente al vicepresidente por incapacidad temporal o permanente. Hasta ahora nunca se ha empleado para destituir a un presidente.

En el entorno de Trump hay una estampida. La última que va a saltar del barco es la secretaria de Transporte, Elaine Chao, que va a dimitir, a pesar de que apenas le quedan 15 día en el cargo. Chao es la esposa del jefe de los republicanos en el Senado, el poderoso Mitch McConnell, quien también se ha distanciado claramente de Donald Trump por su responsabilidad en el asalto al Capitolio.

El republicano Kinzinger, del distrito 16 de Illinois, ha declarado a la CNN que «el presidente ha perdido el sentido de la realidad». Por ello, cree que dada la gravedad de la situación, «aplicar la enmienda 25 y permitir que el vicepresidente Pence se haga cargo por este breve periodo de tiempo es lo que hay que hacer por nuestra democracia».

La sección número 4 de la enmienda 25 permite al vicepresidente y la mayoría del gabinete declarar incapaz al presidente para desempeñar el cargo. Necesitan enviar una carta firmada a los presidentes de la Cámara de Representantes y el Senado en la que suscriban que el presidente no es apto para gobernar o es incapaz de desempeñar sus funciones.

El presidente puede responder por escrito en su defensa y, si impugna, entonces corresponde al Congreso decidir. Para destituirlo se precisa una mayoría de dos tercios. Mientras tanto, ejerce el poder el vicepresidente.

En caso de que se aplicara la enmienda 25 sería el vicepresidente, Mike Pence, quien asumiera el cargo de presidente hasta el 20 de enero, cuando jura como presidente el demócrata Joe Biden, una vez confirmada su designación en el Congreso en la madrugada de este jueves.

Varios funcionarios han planteado la cuestión desde que se llevó a cabo el asalto de la Casa Blanca, según una persona que ha participado en las conversaciones, según ha publicado The Washington Post. Aún son charlas informales y no se trata de un plan inmediato.

Una eternidad hasta el 20 de enero

El temor es que Donald Trump vuelva a intentar algo similar, ya que en EEUU el presidente sigue en el poder con plenas funciones hasta que se produce el traspaso de poder.

Donald Trump convocó este miércoles a sus seguidores cerca del Capitolio para denunciar lo que considera una elección fraudulenta. Ante ellos, clamó: «No nos rendiremos». Y luego les animó a bajar hacia el Capitolio para convencer a los republicanos «débiles» de plantear su rechazo a la confirmación de los resultados.

En el Capitolio, el Congreso celebraba una sesión conjunta de las dos Cámaras para confirmar la victoria de Biden, ya suscrita por el Colegio Electoral. Los seguidores de Trump le hicieron caso y se dirigieron al Capitolio, lo asaltaron y protagonizaron escenas de vandalismo en la sede del Legislativo.

Muchos de los votantes republicanos, hasta un 45%, defienden a quienes asaltaron el Capitolio. Un 43% estarían en contra, según una encuesta de YouGov.

Trump sabe que su mensaje cala entre quienes se sienten marginados por las élites. La primera reacción del presidente fue pedir en un tuit que respetaran la ley y el orden, a la par que los llamaba «patriotas».

Horas más tarde difundió un vídeo en el que les pedía «volver a casa» sin reconocer aún su derrota. Finalmente, a primera hora del jueves ha cedido y se ha mostrado dispuesto a «una transición ordenada».

Lo hizo justo después de que el Congreso suscribiera la victoria de Joe Biden, a pesar de las objeciones presentadas por algunos republicanos, como el senador Ted Cruz. Algunos republicanos se echaron atrás al ver el caos de la noche anterior.

La enmienda 25 fue ratificada en 1967, cuatro años después del asesinato de John F. Kennedy. Su objetivo es resolver el problema causado por el vacío de poder. Varios presidentes han recurrido a la enmienda 3, que se refiere a la transferencia temporal del poder a la vicepresidencia. A ella recurrió Ronald Reagan en 1985 cuando le operaron por cáncer. Lo hizo George W. Bush en 2002 y 2007 cuando tuvo que ser intervenido quirúrgicamente.

Otra opción para destituir a Trump sería un impechment exprés. En general el juicio político es un proceso largo en el que participan las dos Cámaras. La Constitución estadounidense establece que el presidente «debe ser destituido de su cargo si es acusado y condenado por traición, soborno, u otros crímenes o delitos graves». Trump ya superó un impeachment a principios de 2020

Hay demócratas, como la congresista Alexandria Ocasio-Cortez e Ilhan Omar, que abogan por esta vía y ya se están dando pasos para ponerlo en marcha. Cada día con Trump en la Casa Blanca se va a hacer eterno.