«Hicimos lo que vinimos a hacer y mucho más». Horas antes de la toma de posesión de su sucesor, Joe Biden, a la que no asistirá, Donald Trump se ha despedido con un mensaje en video de autobombo, en el que anuncia que su movimiento «no ha hecho más que empezar». Su último gesto en la Casa Blanca ha sido otorgar el perdón a 143 personas, entre ellas su ideólogo-en-jefe Steve Bannon, condenado por delitos monetarios.

«Esta semana comenzará un nuevo gobierno y oramos porque mantenga seguro y próspero a Estados Unidos. Extendemos nuestros mejores deseos y también queremos que tengan suerte, una palabra muy importante», ha señalado Trump, sin mencionar por su nombre al demócrata Joe Biden, que asume como presidente de EEUU a mediodía, hora de Washington.

La ceremonia está blindada por unos 25.000 soldados de la Guardia Nacional, más que los desplegados en Irak y Afganistán por Estados Unidos. Apenas 1.100 personas la seguirán de manera presencial por las medidas impuestas por el coronavirus.

En un tono muy diferente Mitch McConnell se despidió en el Senado como líder de la mayoría republicana con un mensaje en el que reconoce que la turba que asaltó el Capitolio el 6 de enero «estaba alimentada de mentiras». Ha apuntado a Trump como responsable, al señalar que esta turba «fue provocada por el presidente y otras personas poderosas».

Ha subrayado que su agenda no estuvo atada a intereses de partidos o ideológicos, sino al bien del país y se ha mostrado orgulloso de ser el primer presidente en décadas que no ha iniciado ninguna guerra.

También dice en el video que «la violencia no debe ser tolerada», en un intento de desmarcarse del asalto al Capitolio. «Más que nunca debemos unirnos en torno a nuestros valores comunes», añade.

En el Senado se verá el segundo impeachment a Trump, que si se aprobara no podría volver a presentarse a ningún cargo institucional. Es decir, no podría ser candidato en 2024.

Sin embargo, Trump está dispuesto a crear un nuevo partido, de ahí que haya dicho que su movimiento «no ha hecho más que empezar». Según The Wall Street Journal, se llamará Partido Patriótico y competirá por el electorado conservador con los republicanos. Trump logró en las pasadas elecciones 74 millones de votantes, diez millones más que hace cuatro años. Biden batió todos los récords con 81 millones.

Entre sus logros, Trump destaca la muerte de Al Bagdadi, líder del autoproclamado Estado Islámico, y la nueva era en Oriente Medio, en referencia a las nuevas relaciones, favorecidas por EEUU, entre Israel y los países del Golfo. También se declara satisfecho por haberse apartado de Irán, en referencia al acuerdo nuclear que probablemente vuelva a suscribir su sucesor. Menciona China como el gran competidor de Estados Unidos, a quien dice haber hecho frente.

Indultos presidenciales

En las últimas horas en la Presidencia, Trump ha indultado a 143 personas. No se ha incluido él ni nadie de su familia, pero sí a Steve Bannon, estaba acusado de fraude en la recaudación de fondos para construir el muro y pendiente de condena. Estuvo dudándolo hasta última hora, según publica The Washington Post.

Bannon estuvo detrás de su victoria en 2016 como ideólogo-en-jefe. Después se distanciaron por las filtraciones de Bannon, de las que se hizo eco el periodista Michael Wolff en su libro Fuego y Furia.

Steve Bannon cayó en desgracia y tuvo que dejar de la Casa Blanca. Parece que a la hijísima, Steve Bannon, y al yernísimo, Jared Kushner, no les hacía ninguna gracia. Tampoco Bannon les tiene ninguna simpatía.

Intentó entonces impulsar el Movimiento más allá de las fronteras de Estados Unidos, con la vista puesta en la Italia de Salvini. La operación no fructificó en las últimas elecciones europeas como Bannon quería.

Hace unos meses, Trump dio muestras de haber perdonado a Bannon y volvió a elogiarlo. Bannon, por su parte, le rendía pleitesía en sus redes sociales y medios alternativos. Es posible que puedan a aunar fueras en ese Partido Patriótico en ciernes.

Al parecer, ha renunciado a perdonar a miembros de su familia o a sí mismo, ya que sus abogados le indicaron que sería como un reconocimiento de culpabilidad.

Trump también ha perdonado a los raperos Lil Wayne y Kodak Black, condenados por posesión de armas, el ex ingeniero de Google Anthony Levandowski, que robó patentes, y el ex alcalde de Detroit Kwane Kilpatrick, que tenía que cumplir 28 años por corrupción. Todos, procesados por delitos financieros. Trump es muy comprensivo con sus propias debilidades.