Quisieron llamarse Vox pero en España ya se habían adelantado. Desean ser la voz de los ciudadanos en la Unión Europea y sueñan con una Europa federal. l Volt ha despegado en las recientes elecciones en los Países Bajos, donde logró tres escaños. En las europeas de 2019 entraron en el Parlamento: su representante es el alemán Damian Boeselager.

Volt nació como reacción al populismo del Brexit. Buscan ser la alternativa al nacionalpopulismo que recorre Europa. La salida del Reino Unido de la Unión Europea conmovió a muchos jóvenes en todo el continente y en las islas. El mismo día que el Reino Unido hacía oficial que invocaba el artículo 50 para salir de la UE el italiano Andrea Venzon, la francesa Colombe Cahen-Salvador y el alemán Damian Boeselager, todos residentes en Londres, crearon Volt.

Lo que diferencia a Volt es su carácter paneuropeo. Funcionan como un movimiento supraeuropeo con delegaciones en los Estados nacionales. Cada miembro tiene voto, esté donde esté, incluso en el Reino Unido, y ese voto se traduce en una agenda común donde se reflejan sus políticas.

Nos diferencia nuestro carácter paneuropeo y eso marca cualquier decisión»

rachele arciulo, volt españa

«Nos diferencia nuestro carácter paneuropeo y eso marca cualquier decisión. Tenemos una doble alma: como ONG seguimos valores que puedan ser útiles en el día a día, y de actores políticos. Así se ve en nuestra acción humanitaria llamada Europe Cares. Recaudamos ayudas para enviar ropa, comida y todo lo necesario para los refugiados de Lesbos y Moria, los que llegan a las puertas de Europa. A la par nuestro eurodiputado trabaja en la Comisión de Migración», explica Rachele Arciulo, de 27 años, copresidenta de Volt España.

Este movimiento tiene presencia en los Veintisiete Estados de la UE, también en el Reino Unido, Suiza y Albania. Cuenta con unos 9.000 seguidores y tiene representación en varios ayuntamientos en ciudades alemanas e italianas, principalmente.

Sus próximos objetivos electorales son las elecciones legislativas en Bulgaria, el 4 de abril, y en Alemania, el 26 de septiembre. También competirán en las municipales en Roma, en otoño próximo.

Son un partido joven, con muchos jóvenes en sus filas, pero no creen que su mensaje puede interesar a todas las generaciones. Son verdes y pragmáticos. En el Parlamento Europeo su representante se ha adscrito al grupo de Los Verdes. Así lo decidió el movimiento. Los Verdes permiten la libertad de voto.

«Somos un partido verde con una visión pragmática. Por ejemplo, tenemos una política sobre la energía nuclear, que puede actuar de puente para alcanzar el objetivo de un planeta más limpio. Promovemos la participación ciudadana; estamos a favor de la igualdad social; apoyamos el renacimiento económico con una nueva fiscalidad; respaldamos la reforma de la UE con vistas al federalismo; y creemos que la educación y la digitalización son claves en el avance en el siglo XXI», explica Cristian Castrillón, de 32 años, copresidente de Volt España.

Rachele Arciulo, italiana afincada en Barcelona, y Cristian Castrillón, colombiano criado en España, son copresidentes de la rama española de Volt desde diciembre de 2020. En las europeas de 2019 encabezó la candidatura el astrofísico asturiano Bruno Sánchez-Andrade. Lograron más de 32.000 votos.

Rachele Arciulo se unió a Volt antes de las europeas. Le impactó el euroespeticismo que veía en Italia y el auge de Matteo Salvini, que soñaba con una Internacional Soberanista. Salvini era ministro del Interior en su alianza contra natura con el Movimiento 5 Estrellas. «Me di cuenta de que lo que estaba pasando era demasiado importante como para no actuar. Vi un anuncio de Volt en redes sociales y me sumé al movimiento», comenta.

En el caso de Castrillón, que había formado parte de la brigada paracaidista, fue la guerra de Siria lo que le impactó. Vio necesario buscar una manera de actuar porque ese conflicto estaba sucediendo ante nuestros ojos sin que hiciéramos nada.

Buen ‘feedback’

En Volt España están contentos del éxito de la formación en los Países Bajos. «Es una señal que indica que estamos trabajando bien y que la forma en que queremos hacer política tiene un buen feedback. En los Países Bajos hemos tenido los mejores resultados entre los jóvenes, de edades entre 18 y 25 años, y también entre los mayores de 50, los que vieron cómo cambiaba su vida por estar en la UE», señala Arciulo.

El buen resultado en los Países Bajos, junto al éxito de los liberales de D66, es una noticia positiva para los europeístas en un país donde las posiciones euroescépticas y nacionalistas han estado en boga con formaciones como el Partido de la Libertad de Geert Wilders.

De hecho, el primer ministro, Mark Rutte, sin ser euroescéptico, encabeza el grupo de los frugales, los más críticos con medidas como la mutualización de la deuda. Volt Europa es favorable incluso a que se modifique la fiscalidad de los Países Bajos, una especie de paraíso fiscal en plena UE.

Somos críticos con la UE. Somos los primeros en decir que hay que reformar la UE para mejorarla»

cristian castrillon, volt españa

«Somos críticos con la UE. Somos los primeros que decimos que queremos reformar la UE para mejorarla. Es complejo ejecutar acciones cuando has de tener el consenso de todos. Pero no me quiero imaginar cómo habría sido la negociación país por país si no hubiéramos tenido la UE. ¿Qué habría pasado sin la UE?», se pregunta Castrillón. «Queremos dejar de hacer políticas reactivas. Hay que actuar antes de que las cosas pasen». 

España: volver a creer en la política

«En España estamos intentando encontrar nuestro nicho. En España no hay partidos que hablen de salir de la UE. España es muy europeísta. Queremos lanzar el mensaje de acercar la política a la ciudadanía. Pretendemos que las personas vuelvan a creer de nuevo en la política y piensen en la política como algo que les pertenece. Y que vean que las políticas europeas son asuntos internos, nos afectan en el día a día», apunta la copresidenta de Volt España.

Sobre los nacionalismos regionales, «Volt Europa comparte la idea que lanzaron Monnet y Schuman, sobre la  superación del pensamiento nacionalista mediante la cesión de derechos  de soberanía de los Estados. De este modo, la identificación de nación con Estado se vería relegada a un segundo plano, quedando los idearios nacionalistas excluyentes privados de su principal razón de ser».

En el caso de Cataluña, se refiere a la demanda de independencia y al bloqueo político. «Esto ha provocado numerosas situaciones que han perjudicado  principalmente a los ciudadanos de esta región, vulnerando derechos  propios de su condición. No obstante, Volt Europa considera que en Cataluña no se da una situación de excepcionalidad de vulneración generalizada ni a gran escala de los derechos de los ciudadanos que justifique una declaración unilateral de independencia por parte de esta región». Aboga por el diálogo para buscar soluciones.

Rachele Arciulo y Cristian Castrillón coinciden en que el desconocimiento sobre la UE afecta a la visión que tiene la ciudadanía. «Con los Fondos Next Generation la UE ha demostrado que está dispuesta a cambiar de paradigma, ya que en gran medida son a fondo perdido», dice Arciulo. [En Alemania el Tribunal Constitucional acaba de frenarlos temporalmente tras ser aprobados por el Bundestag y el Bundesrat].

Los críticos con la UE piensan que tiene competencias que en realidad no tiene. Hay una gran falta de conocimiento»

rachele arciulo

Según Arciulo, el gran problema es el desconocimiento. Así lo comprobó al investigar foros de euroescépticos. «Me di cuenta de que el mayor problema era la mala información. Pensaban que Europa tiene competencias que luego no tiene. Si queremos ir hacia modelos más democráticos, hay que abordar el problema desde su raíz y promover la enseñanza de lo que es la UE en los colegios. Si no lo hacemos, nos encontraremos con el triunfo de partidos populistas, que basan su comunicación política en emociones», añade.

Están preocupados «por ser útiles». Así conciben la tarea de un partido político. «Ahora tenemos activas dos políticas: sobre despoblación y trata de mujeres. Hablamos con expertos, pero también con asociaciones que trabajan estos temas para conocer su visión y luego vamos conformando nuestra línea de acción en coordinación con todo Volt Europa», apunta Arciulo.

En la próxima asamblea general, en mayo, van a tratar sobre su visión sobre la República Federal Europea. «La salida a los problemas actuales de la UE es una Europa federal, con un presidente directamente elegido por los ciudadanos. Hacia ahí queremos evolucionar».