España y Venezuela han celebrado sus 176 años de relación diplomática sin alharacas. La número dos de Exteriores, la secretaria de Estado Cristina Gallach, ha realizado una visita sorpresa a Venezuela con el objetivo de relajar la tensión entre Caracas y Madrid. Gallach se ha reunido con la número dos chavista, Delcy Rodríguez, protagonista del Delcygate. El viaje coincide con las críticas en España a la ayuda de 53 millones de euros concedida por la SEPI a la aerolínea de capital venezolano Plus Ultra.

Es la primera vez que un alto cargo del gobierno español se encuentra con Delcy Rodríguez, vicepresidenta de Maduro, desde que estalló el caso llamado Delcygate.

Delcy Rodríguez, que tiene vetada la entrada a cualquier país de la Unión Europea por estar sancionada debido a su implicación en violaciones de derechos humanos, se encontró en el aeropuerto de Barajas con el ministro de Transportes, el socialista José Luis Ábalos, y horas después partió con destino a Estambul en enero de 2020.

La oficina de la vicepresidenta chavista da cuenta de que la reunión, que califica como «importante», ha estado encaminada a «recuperar el nivel de cooperación» entre los dos países. «Las autoridades resaltaron su condición de Estados soberanos, libres e independientes», señala la nota oficial, según cita Europa Press.

Al encuentro han asistido el encargado de negocios de España en Venezuela, Juan Fernández Trigo, y el director general de Exteriores para Iberoamérica y el Caribe, Rafael Garranzo García. España actualmente no tiene embajador sino encargado de negocios.

En su cuenta de Twitter, Cristina Gallach da cuenta de la reunión con Delcy Rodríguez y con el ministro de Exteriores, Jorge Arreaza. También alude, en términos genéricos, a sus encuentros con «representantes de empresas, agencias de la ONU, defensores de derechos humanos y academia». También se habría visto con miembros de la oposición y de representantes de la Iglesia Católica.

Este domingo por la noche el Ministerio de Exteriores del Gobierno de España anunciaba que la secretaria de Estado, Cristina Gallach, haría parada en Caracas después de su gira centroamericana.

Según el comunicado del Ministerio del Exteriores, «el objetivo del viaje es interesarse por la respuesta humanitaria a la pandemia del Covid-19, así como
apoyar el diálogo nacional para la búsqueda de una solución política a la
crisis del país». Añadía la nota que Gallach también se iba a «interesar por la amplia colonia española en Venezuela, país donde residen más de 150.000 ciudadanos españoles».

La ministra española de Exteriores, Arancha González Laya, repitió este lunes en una comparecencia con el jefe de la diplomacia argelina en Madrid los objetivos de la visita de su número dos.

El Partido Popular ha pedido explicaciones a González Laya sobre la visita a Caracas de Cristina Gallach, y detalles sobre sus encuentros en el país caribeño, especialmente si se ha encontrado con directivos de la compañía aérea Plus Ultra.  

Esta aerolínea recibirá una inyección de 53 millones de euros, tras ser considerada «estratégica» por la SEPI. Su peso en el tráfico aéreo español apenas llegaba al 0,03% antes de la crisis y estaba en números rojos desde su creación, según ha informado Voz Pópuli. Según este medio, su accionariado está en manos de empresarios vinculados a Camilo Ibrahim, un magnate venezolano de origen libanés próximo a Delcy Rodríguez, y a la esposa de Nicolás Maduro, Cilia Flores.

Relaciones en crisis

Las relaciones entre España y Venezuela atraviesan una crisis relacionada con el apoyo del gobierno español, como la mayoría de los países de la UE, al presidente encargado, Juan Guaidó. Según fuentes de la oposición, Cristina Gallach no se ha visto con Guaidó, que está enfermo por Covid-19. No se descarta hasta última hora un encuentro por zoom. La número dos de Exteriores sí se ha visto con representantes del G-4, los partidos que apoyan a Guaidó.

El líder chavista, Nicolás Maduro, estalló en cólera al ver cómo era recibido en España el disidente venezolano Leopoldo López, que huyó de la embajada española, donde estaba acogido por el anterior embajador, Jesús Silva. Leopoldo López reside ahora con su familia en Madrid. Poco después de llegar a Madrid le recibió Pedro Sánchez en su calidad de líder del PSOE.

Después de su encuentro, Leopoldo López, que ha recuperado su actividad política desde España, aseguró que Sánchez veía a Maduro «como un dictador».

Maduro increpó entonces a Sánchez. «Pedro Sánchez, estás bastante desinformado, siempre cometes errores con Venezuela. ¿Hasta cuándo tu subestimación y tu desprecio por la realidad venezolana?».

El líder chavista considera a Leopoldo López «como un prófugo de la Justicia, cabecilla de un intento de golpe de estado a través de la violencia masiva en los primeros meses de 2014». Maduro culpa al ex embajador español Jesús Silva de su salida del país.

Dentro del gobierno de Sánchez, se produce una dualidad sobre Venezuela. Mientras la ministra de Exteriores tiene una posición acorde con la UE, que no reconoció las últimas elecciones legislativas, el hasta ayer vicepresidente Pablo Iglesias es un firme defensor de Maduro.

El último enfado de Maduro tuvo como protagonista a González Laya. El líder chavisto anunció que iba a revisar «toda la relación» con España al considerar «una agresión» la vista de la ministra española de Exteriores a la ciudad colombiana de Cúcuta, que limita con Venezuela.