Pablo Iglesias se ha cortado la coleta. Literal y metafóricamente. La incógnita es a qué se dedicará quien lo ha sido todo en Unidas Podemos, fuerza minoritaria en el primer gobierno de coalición en España. ¿Volverá a la facultad de Políticas de la Complutense, su cuna ideológica? ¿Aprovechará su destreza con los medios de comunicación para dirigir un programa como hiciera en La Tuerka? ¿Hará las Américas?

De momento se lo toma con calma. Aprovecha el tiempo para dedicarse a sus tres hijos de corta edad, Manuel, Leo y Aitana. Y a la lectura, en su primera imagen sin coleta está absorto en ¡Me cago en Godard! Por qué deberías adorar el cine americano (y desconfiar del cine de autor) si eres culto y progre, ensayo de Pedro Vallín, el autor de la ‘exclusiva‘, por cierto.

Su salto a los medios sería una vuelta a la plataforma que le dio popularidad. Como demuestra en cada debate, conoce muy bien el medio audiovisual. Hay quien ha dicho que Jaume Roures (Mediapro) le habría tentado. Otras posibilidades serían canales de televisión ligados a aliados, como la venezolana Telesur, la iraní Hispan TV o la rusa RT, como hace el ex presidente ecuatoriano Rafael Correa.

En la facultad de Ciencias Políticas de la Universidad Complutense le recibirían con los brazos abiertos, según dijo la decana Esther del Campo, antes de que quien fuera vicepresidente segundo del gobierno se retirara del primer plano. Iglesias es profesor honorífico, según Del Campo.

La decana, que recientemente impidió un acto con el disidente venezolano Leopoldo López organizado por la asociación Libertad sin Ira, fue profesora de Iglesias de la asignatura «Sistemas políticos de América Latina». Y obtuvo matrícula de honor.

Esta semana se ha especulado con que el ex vicepresidente Iglesias habría viajado a Perú para apoyar al candidato de izquierdas, Pablo Castillo. El anuncio, que resultó falso, provocó incluso un escrache ante el hotel donde supuestamente se alojaba en Lima.

El politólogo Juan Manuel Karg se hacía eco de ese bulo en su cuenta de Twitter. Días antes se publicó en España que podría asesorar al chavismo.

Conexiones en Bolivia

En más de una ocasión, Pablo Iglesias ha reconocido que «América Latina es nuestro laboratorio político… la escuela en la que aprendimos a pensar en política». A Bolivia fue por primera vez en 2005 como observador electoral de la OEA ligado a la fundación CEPS. Fue entonces cuando ganó Evo Morales.

De hecho, Pablo Iglesias se inspiró en un partido boliviano, una coalición de derechas que lideraba Jorge Quiroga, opositora al MAS, para elegir el nombre de su partido, Podemos, según puede leerse en Los orígenes latinoamericanos de Podemos, coordinado por Manuel Alcántara y José Manuel Rivas.

En América Latina tiene buenas relaciones con gobiernos, como Bolivia y Argentina. En el sector privado, está bien conectado con Neurona, que asesora en varios países de la región»

francisco sánchez, i. de iberoamérica

«Iglesias tiene formación y experiencia en comunicación política y sin duda podría hacer carrera como consultor en ese campo. En América Latina tiene buenas relaciones con gobiernos, como se vio en su visita oficial a Bolivia o Argentina donde su ex jefe de Gabinete Pablo Gentilli ocupa un alto cargo. En el sector privado, sabemos que está bien conectado con la consultora mexicana Neurona, que asesora en varios países de la región y seguramente tiene buenas relaciones con otras empresas del sector en las que puede sacar provecho a sus conocimientos», afirma Francisco Sánchez, director del Instituto de Iberoamérica.

El juez del caso ‘Neurona’ reabre la investigación sobre los supuestos sobresueldos en Podemos

Podemos está siendo investigado por el contrato suscrito con Neurona Comunidad por 363.000 euros por labores de consultoría política para las elecciones generales del 28 de abril 2019. El juez sospecha que fue un contrato simulado para desviar dinero, de modo que lo que se intenta probar es si esos trabajos se realizaron realmente.

A quien estaba más vinculado Pablo Iglesias en Bolivia es a quien fuera vicepresidente de Evo Morales, Álvaro García Linera, que ahora vive en Estados Unidos, y a Manuel Canelas, ex ministro de Comunicación con Morales. Canelas, nacido en Caracas, estudió Políticas en la Complutense, donde conoció a Iglesias. Su tío Jorge Canelas fue fundado de varios medios en Bolivia como La Razón, La Prensa y Pulso.

Como vicepresidente segundo, no quiso perderse la toma de posesión de Luis Arce en Bolivia en noviembre de 2020. Arce era el candidato del Movimiento al Socialismo, que había liderado Evo Morales y esa victoria del MAS era muy simbólica. Bolivia se mantenía en el curso marcado por Morales.

En La Paz, Pablo Iglesias se reunió entonces con el presidente argentino, Alberto Fernández, y el boliviano, Luis Arce. Juntos articularon un manifiesto contra «el golpismo de ultraderecha».

En la declaración señalan que «la democracia está amenazada» por una ultraderecha que «se expande a nivel global». Además de Iglesias, Arce y Fernández, firmaron este manifiesto el ex presidente del gobierno español José Luis Rodríguez Zapatero; el ex presidente boliviano Evo Morales; la ex presidenta de Brasil Dilma Rousseff; el ex presidente de Ecuador Rafael Correa y el aspirante Andrés Arauz (que perdió frente al conservador Guillermo Lasso); el chileno Daniel Jadue, el colombinao Gustavo Petro, junto al ex primer ministro griego Alexis Tsipras y el líder de Izquierda Insumisa, Jean-Luc Mélenchon.

Gentili, su ‘hombre’ en el gobierno argentino

Si hay un país donde Pablo Iglesias tiene conexiones estrechas que le permitieran realizar una actividad profesional es en Argentina. Pablo Gentili, quien fuera su jefe de gabinete, es ahora secretario de Estado de Políticas Internacionales.

El presidente argentino, Alberto Fernández, acaba de pasar por España en su gira europeo. Iglesias expresó su gran alegría cuando ganó Alberto Fernández las elecciones de octubre de 2019. Tanto él como su pareja, la ministra de Igualdad, Irene Montero, no ocultan su admiración por la vicepresidenta, Cristina Fernández de Kirchner.

Iglesias estrechó sus relaciones con Gentili a través de CLACSO, la organización donde el argentino era secretario ejecutivo. En noviembre de 2018 coincidieron en Argentina en una contracumbre del G-20. Gentili había sido asesor de los presidentes brasileños, Lula da Silva y de Dima Rousseff.

CLACSO, Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales, es una institución con la que podría tener algún vínculo. Ya le premiaron al igual que a Juan Carlos Monedero.

La escuela argentina ha sido fundamental para nosotros. Vuelvo con un pedazo cada vez más grande de Argentina en el corazón y en mi capacidad de comprensión»

pablo iglesias

De aquel viaje Iglesias regresó diciendo: «La escuela argentina ha sido fundamental para nosotros. Te garantizo que vuelvo con un pedazo cada vez más grande de Argentina en el corazón y en mi capacidad de comprensión». Durante sus meses junto a Iglesias, Gentili era la contraparte de Iván Redondo, el gurú de Pedro Sánchez. Entre bambalinas se encargaron de que hubiera una base de confianza mutua. Dicen que Gentili ayudó a Iglesias a dulcificar su imagen.

Gentili dejó de asesorar a Iglesias en diciembre de 2019. Después de 30 años regresó a Argentina. Uno de sus objetivos era crear un Espacio Iberoamericano de Conocimiento, Educación, Cultura, Ciencia e Innovación, liderado por Argentina y España.

Un referente con aliados y detractores

«Pablo Iglesias tiene buena formación en política, experiencia, conoce el oficio. No me extrañaría que se volcara hacia el lado de la consultoría como han hecho muchos políticos», afirma Marcel Lhermitte, asesor en comunicación política que asesoró al equipo del ex presidente uruguayo Pepe Mujica.

Resulta difícil imaginar, sin embargo, que Pablo Iglesias se vincule al régimen chavista. Después de su paso por el gobierno, no es tan bien visto por Nicolás Maduro. Iglesias llegó a decir a principios de 2019 que la situación en Venezuela era «nefasta». Maduro le respondió: «Debería preocuparse más por unir a su partido y no dejarse presionar. Todo el que habla mal de Venezuela en España cree que gana puntos».

Lhermitte recuerda cómo Pablo Iglesias en su visita a Uruguay mostró su admiración por la labor realizada por Mujica, y por su talante. De Mujica destaca el consultor político su autenticidad. «No hay muchos políticos que empiecen recortándose un 80% de su salario y vivan dando ejemplo de austeridad», apunta Lhermitte.

Ha dejado la política formal, pero sigue siendo un líder político. Quizá sea ahora un líder de opinión»

marcel lhermitte, consultor político

«Sin duda es un referente para la izquierda latinoamericana. Hay que tener en cuenta que hay una línea que es la de Correa, Chávez, pero también están Bachelet o Mujica. Es de los políticos españoles más identificables en América Latina. No quiere decir que tenga un apoyo unánime. También hay muchos que están en las antípodas de su pensamiento», afirma el consultor uruguayo, que también trabajó para candidatos de Podemos en Cataluña.

Esta semana se difundió el rumor de que Pablo Iglesias estaba en Lima. En Perú está pendiente la segunda vuelta de las elecciones presidenciales, que se celebra el 12 de junio. Los candidatos son la conservadora Keiko Fujimori, hija del ex presidente Alberto Fujimori, que acabó en prisión, y el izquierdista Pedro Castillo, dirigente sindical. Sin embargo, Lhermitte duda mucho que Iglesias apoye a Castillo, que era el claro favorito pero recorta su ventaja a pasos agigantados.

Sí que lo ve en la campaña electoral de Lula da Silva, que una vez que se ha aclarado su situación judicial tiene el camino libro para enfrentarse al actual presidente, Jair Bolsonaro. Las elecciones presidenciales en Brasil se celebrarán en 2022. Otra vez Gentili, que ha trabajado con Lula y Rousseff, puede ser su nexo, si bien Lula e Iglesias se conocen bien.

Marcel Lhermitte asegura que, sea como sea, Pablo Iglesias seguirá siendo político. «Ha renunciado a la política formal, pero sigue siendo un líder político. Quizá sea un líder de opinión. De una u otra manera, continuará».

De momento, se tomará un tiempo para disfrutar de las series de televisión. Especialmente de las que tienen contenido político. Quizá en un futuro pueda incluso elaborar un guion sobre su intento de toma de los cielos.