Empieza el baile de dimisiones en Downing Street. Cuatro asesores del primer ministro británico, Boris Johnson, han dejado sus cargos uno detrás de otro como consecuencia del escándalo conocido como Partygate, por las fiestas organizadas en la sede gubernamental cuando regía el confinamiento más o menos estricto.

La primera en presentar su dimisión fue la jefa de policía, Munira Mirza, quien acusa al primer ministro de «grosero» por haber vinculado al líder laborista Keir Starmer con el fallo a la hora de llevar ante la justicia al pedófilo Jimmy Savile, según informa The Guardian. Munira Mirza llevaba más de una década junto a Boris Johnson.

Este jueves también llamó la atención cómo el ministro de Hacienda, Rishi Sunak, favorito en la carrera sucesoria, en una rueda de prensa, ha sido crítico por primera vez con Boris Johnson. Dijo que él no habría relacionado a Starmer con el caso Savile, pero que correspondía al primer ministro decidir si tenía que pedir perdón.

A continuación anunciaron su marcha también Dan Rosenfield, jefe de gabinete; Martin Reynolds, secretario privado de Boris Johnson; y su director de comunicaciones, Jack Doyle. Los tres están implicados directamente en las fiestas que investiga ahora Scotland Yard. Reynolds fue quien envió un correo electrónico convocando a una fiesta en Downing Street el 20 de mayo de 2020 en el que decía a los invitados que se llevaran «su propia bebida».El futuro de Boris Johnson, una vez conocido parte del informe de Sue Gray, está en manos de la Policía Metropolitana.

Un colapso

«En palabras de un diputado backbencher con experiencia, no es una pesadilla lo que se vive en Downing Street, sino un auténtico colapso. Son dos cuestiones diferentes las que han sucedido en una jornada turbulenta. Por un lado, tres asesores han pagado por el fiasco de las fiestas: uno por convocar y los otros por no articular una respuesta adecuada», señala Laura Kuenssberg, comentarista política en la BBC. «Pero la marcha de Mirza es diferente. Durante más de una década ha sido el cerebro en la sombra de Boris Johnson».

A su vez, de nuevo hay movimiento en el Comité 1922. Según la BBC, 17 diputados conservadores han firmado cartas en las que piden la renuncia del primer ministro. Para activar la moción de no confianza se necesitan 54. La mayoría argumentan que la presencia de Boris Johnson en las fiestas organizadas en Downing Street son razón suficiente para su marcha.

Si la investigación de Scotland Yard confirma que Boris Johnson estuvo realmente en algunas de las fiestas en Downing Street, será difícil que pueda evitar que su grupo parlamentario ponga en la agenda la moción.